Se agrava la situación de sequía extrema en la cuenca del Matarraña. El río Algars, afluente por la derecha del curso principal, lleva varios meses bajo mínimos, con varios tramos del cauce totalmente secos y ello obliga ya a aplicar las primeras restricciones en el consumo de agua de boca. El Ayuntamiento de Arens de Lledó empezó este lunes a cortar el agua de boca entre las 23.30 y las 7.00. El nulo caudal que presenta el Algars a su paso por la localidad ha motivado esta decisión después de que hace un mes, en consenso con la junta de regantes, se prohibiese regar los huertos, a excepción de los martes y sábados.
No obstante, en las últimas semanas la falta de agua ha imposibilitado el riego, por lo que muchos agricultores llevan ya más de 10 días sin poder regar. «No entra agua a las acequias ni apenas a la captación de agua de boca. La situación es grave y pensamos que será peor en agosto», explica Xavier Cortés, alcalde de Arens de Lledó quien recuerda que el río «carece de infraestructuras de regulación». Bomberos de la Diputación de Teruel llevan varios días inyectando agua a los depósitos de agua. De no llover, cosa poco probable a corto plazo, desde el Consistorio creen que la situación puede endurecerse ya que la población, con algo más de 230 habitantes, pasa a contar con casi 700 durante el mes de agosto.
Desde el Ayuntamiento, y ante una situación que año tras año se agrava, concurrirán a diferentes ayudas y subvenciones para poder construir una pequeña balsa de almacenamiento de agua potable. Infraestructuras similares ya existen en Cretas, cuya balsa está operativa desde el año pasado y en Lledó, que a pesar de que pudo llenar su balsa de almacenamiento, continúa pendiente de una última ayuda para poder conectar el agua a la red de depósitos. "No nos dejan otra alternativa que intentar que, pequeños municipios como los nuestros, nos aseguremos el agua de boca, ya que la balsa lateral prevista en el Algars, nunca llega", añade Cortés.
Ante esta situación el Consistorio convocó el domingo una reunión con los vecinos para exponer la situación. "Hemos pedido que se administre el agua lo mejor posible. La población lo ha entendido porque el recurso es muy muy escaso", añade Cortés. Asimismo, el Ayuntamiento emitió un bando de cara a las viviendas diseminadas para que únicamente rellenen sus depósitos a partir de las 12.00.
Bajan las reservas en el Matarraña
Por su parte, en el curso principal, el río Matarraña, preocupa el bajo nivel de caudal. El embalse de Pena lleva desde finales de mayo soltando un caudal que permite mantener agua en las acequias. Pero a falta de agosto y septiembre el nivel del pantano está ya, tan solo, al 33% con 5,7 hectómetros cúbicos -hm3-. Las balsas de Puyol y La Trapa mantienen 0,3 hm3, vitales para las acequias de Maella, Fabara y Nonaspe.
«Esta campaña la vamos a salvar pero el sistema quedará bajo mínimos. Nos preocupa mucho qué puede pasar el próximo año», explica Miguel Zurita, presidente de la Junta Central de Regantes del Matarraña. Zurita recuerda que de haber estado hechas las balsas del Algars, Tastavins y Val Figuera en Matarraña, la situación «sería bien diferente» y exige que se desbloquee la construcción de las mismas.








Qué injusto que el agua del pantano sea solo para Maella. Que con el dinero de los molinos se compren garrafas.