Las fiestas de verano vivieron el día 16 su jornada más tradicional con el folclore en la calle. A San Roque, Urrea de Gaén le dedicó todo lo que le puede dedicar: las coplas tempranas de los rosarieros, misa en su capilla, otra misa en la iglesia y procesión hasta su capilla y, por la tarde, las jotas y el colofón con el dance en acción. El año pasado volvió a bailarse tras años en blanco cuando un grupo de urreanas se lanzó a recuperarlo animadas por la celebración de las Jornadas de Convivencia de la Ruta del Tambor y Bombo. El año pasado bailaron de nuevo en la tarde del 16 de agosto tal y como manda la tradición y este sábado le dieron continuidad a su cita.
El público llenó la plaza en la que un rato antes habían disfrutado de las jotas. Aplaudieron cada mudanza y tararearon cada letra porque el dance no se canta, pero tiene letra que todo el mundo murmura para sí mismo y que también quedaron recopiladas por Toño Martín y Jesús Tena, dos vecinos del pueblo. Este sábado el grupo de urreanas salió con todas las ganas, con la agrupación de dulzainas y también con varios integrantes infantiles que van aumentando poco a poco en número, porque una parte del trabajo se está realizando con ensayos en los que también se incluye a los más pequeños.