El piloto caspolino y su equipo llegaron al campamento de Arequipa solo 4 minutos antes del cierre de control
La aventura del caspolino Víctor Rivera en el rally Dakar sigue viva… Por los pelos. La etapa de ayer fue durísima y a punto estuvo de costarle la eliminación de la carrera. Los «cuatro fantásticos» (Rivera, el piloto parapléjico Nicola Dutto, Julián Villarrubia y Pablo Toral), como ellos mismos se denominan, completaron los 331 kilómetros cronometrados con un tiempo total de 9 horas y 18 minutos, más de cinco horas después que el ganador de la etapa, Xavier De Soultrait.
Pero cuando parecía que lo más complicado estaba hecho llegó lo peor: el larguísimo tramo de enlace desde el final de la especial hasta el campamento, ubicado en Arequipa, fue todo un infierno. «Hemos tenido muchísimos problemas. Los últimos 80 kilómetros tuvimos que empujar la moto con el pie en el escape… Hemos podido llegar al campamento 4 minutos antes de que cerraran el control, con lo que seguimos en carrera», escribió en su muro de Facebook Julián Villarrubia.
Fue un día con mucha navegación, caídas y nuevamente problemas de gasolina en las motos. Tanto fue así que Víctor Rivera y sus acompañantes entraron en el campamento pasadas las 2 de la mañana (8 de la mañana en España), apenas seis horas antes de empezar la etapa de hoy. «Esto es el Dakar, sí. La moral sigue intacta. Estoy emocionado pero fijándome el objetivo a por el que vinimos… ¡Queremos estar el 17 de enero en Lima!», posteó Villarrubia.
Buen humor y moral intacta pese a todo
Antes de que llegara ese interminable enlace de la tercera etapa del Rally Dakar, Víctor Rivera subió varios vídeos durante el tramo cronometrado. «Son las 5 de la tarde y nos hemos levantado a las 5 de la mañana. ¡Llevamos 12 horas por el mundo!», comentaba Rivera muy alegre en lo alto de un espectacular valle de arena. «Nada puede con nosotros», dijo en alusión a los problemas de gasolina en un vídeo en el que, pese a las dificultades, se le veía pletórico de moral.
Una vez más, destacó lo impresionante del desierto peruano. «Esto parece el techo del mundo, estamos gozándolo. Los paisajes son increíbles, esto es inmenso y no hay nada más que arena y montañas», dijo en otro de sus vídeos. Además, dejó claro que más que sufrir está disfrutando la experiencia. «¿Qué infierno? Esto es nuestro paraíso», publicó el caspolino en su muro de Facebook cuando estaban atascados en un paso muy estrecho.
Etapa maratón: el más difícil todavía
Por si la interminable jornada de ayer y la falta de horas de sueño fueran poco, hoy Rivera, Dutto, Villarrubia y Toral se enfrentan al más difícil todavía: la temida etapa maratón, en la que los pilotos no pueden recibir asistencia de ningún tipo cuando lleguen a la línea de meta; es decir, los propios participantes tendrán que reparar y poner a punto sus KTM antes de salir mañana. Víctor Rivera y el resto del equipo han reemprendido la marcha en el Dakar a las 07.55 (13.55 hora española) sin apenas descanso. A esta hora están recorriendo los 405 kilómetros cronometrados entre Arequipa y Tacna, a los que se sumarán 106 de enlace posterior.