La Vuelta al Bajo Aragón-Caspe acaba con balance positivo y con la victoria de un ciclista noruego

Oksnes Erik ganó la carrera, el aragonés Iker Díez ganó la clasificación de metas volantes y su compañero Marco Latorre venció en la de ciclista más joven
Publicado por Saúl Valero el 12 de agosto de 2025

El Bajo Aragón-Caspe puso fin este lunes a cuatro días de intensa actividad ciclista con la 41º edición de la Vuelta Ciclista al Bajo Aragón, que contaba este año con la novedad de la eliminación del día de descanso. La carrera finalizó con tres vueltas a la variante de Caspe que dieron como ganador de esta edición al noruego Oksnes Erik, quien ha liderado las cuatro etapas. Aparte del primer premio, el corredor aragonés Iker Díez ha ganado la clasificación de metas volantes y su compañero Marco Latorre, también aragonés, ha sido el vencedor en la de ciclista al más joven.

El calor sofocante y el sol han protagonizado esta carrera que ha superado los 40 grados los cuatro días de carrera. La única etapa que se realizó por la tarde fue la del viernes, con unas condiciones muy duras, teniendo en cuenta que los ciclistas que participan son adolescentes de entre 15 y 16 años.

A pesar de que no se haya producido ninguna incidencia en el fin de semana que haya afectado al transcurso del recorrido, en la última prueba se ha provocado una triple caída. "Las tres caídas que se produjeron ayer no son de gravedad", tranquiliza Santiago Catalán, presidente del Club Ciclista Caspolino. "Todo el mundo salió contento y nos felicitaron".

Catalán destaca el ambiente en las salidas y metas de cada localidad: "Siempre hay un gran ambiente por allí donde pasa la vuelta. Participan 200 chicos, de los cuales la mayoría de ellos están acompañados de sus familiares, por lo que al final son casi mil personas las que mueven la vuelta".

La eliminación del día de descanso se produjo debido al inicio de las fiestas de Caspe el día 11 de agosto, ya que la Vuelta al Bajo Aragón sin voluntarios sería imposible de realizar. "El día de descanso no lo fijábamos por gusto, sino que era una medida reglamentaria, y este año hemos puesto la etapa contrarreloj el sábado, por lo que nos han autorizado a preparar las etapas seguidas", explica Catalán. El presidente comenta también que esta modificación ha gustado entre los ciclistas forasteros porque pudieron venir un día antes para conocer los recorridos y una vez que completaron la última etapa por la mañana pudieron regresar a casa en el mismo día y llegando a una hora prudente. "Todos los equipos ciclistas me están pidiendo que este cambio lo dejemos para el año que viene, y vamos a intentar hacerlo", explica el presidente del Club Ciclista Caspolino.

Pese a la habitual tendencia a romperse, en la etapa del lunes fueron muchos los corredores que aguantaron juntos, y, en el caso del día anterior, la organización se sorprendió por la pronta llegada de los ciclistas a Caspe, que se adelantaron al horario previsto. "Había cierta inquietud de que en Caspe no estuviera todo preparado el domingo, pero al final no hubo ningún problema. Han sido carreras rápidas por el tiempo que marcaba el líder Oksnes Erik", cuenta Catalán.

La primera etapa del viernes comenzó con constantes ataques y la carrera se rompió a causa de las largas subidas. El primer tramo desde Caspe hasta el Paso Ganao hay seis kilómetros cuesta arriba y en el tramo de Valmuel a Caspe está marcado por subidas de seis kilómetros. "En esta última parte de la carrera, el que se queda atrás ya pierde bastante y la carrera se rompe", comenta Catalán.