La calle Diputación de Caspe ha cambiado, este viernes, su habitual tráfico por una larga hilera de bicicletas y los 200 ciclistas que han dado la primera pedalada de la 41ª Vuelta al Bajo Aragón. El silbato de salido se ha hecho de rogar y sonaba unos minutos retrasado sobre las seis de la tarde, hora a la que estaba estipulada la salida de la primera etapa. Los corredores y acompañantes no han tenido que esperar mucho, pero el sofocante calor y el sol de media tarde ha hecho que esos minutos fueran casi una eternidad. Eso sí, los equipos ya iban bien preparados con paraguas para crear sombra y botellas de agua preparadas.
El acto institucional del corte de la cinta inaugural se ha realizado según lo previsto, unos minutos antes de la salida, con la presencia del presidente del Club Ciclista Caspolino, Santi Catalán; la alcaldesa, Ana Jarque; el consejero de Deportes de Comarca, Ramón Repollés; el diputado provincial Abraham Martínez; y los concejales José Miguel Albiac e Isabel García.
La salida se ha producido sin incidentes y entre los aplausos y vítores de familiares, amigos y compañeros de clubes. Los 34 equipos participantes proceden de 17 comunidades autónomas, como País Vasco, Andalucía o Castilla-La Mancha; así como de fuera de España, en el caso del conjunto de Bélgica. Todos se han enfrentado este viernes y bajo casi 40 grados a los 63 kilómetros que componen esta primera etapa con salida y meta en Caspe. El recorrido ha pasado por Puigmoreno y Valmuel, rodeando el circuito de Motorland, y ha contado con un desnivel acumulado de 720 metros.
La llegada a meta también ha estado marcada por los fuertes aplausos de los asistentes, que no han perdido detalle gracias al streaming en el canal de YouTube de la Vuelta Ciclista. Algunos clubes han organizado su propio visionado desde móviles bajo las carpas instaladas en la calle y otros han preferido seguirlo desde el bar Las Piscinas, que lo emitía en la televisión.
Una carrera rápida y dura
Los ciclistas han acusado una carrera "que se ha hecho larga y dura", en la que el ritmo lo ha marcado el noruego Oksnes Erik, quien ha sido el primero en llegar a la línea de meta. El ontiñentino Fran Gramage y el sanvicentero Eric Aniorte han coincidido en que la etapa ha sido "muy rápida" y con rampas en las que se ha ido "cortando" el grupo. Además, el calor ha sido un factor que ha jugado en contra y ha obligado a los cadetes a coger mucha agua, avituallamiento y mallas con hielos.
El Club Ciclista Caspolino es el organizador de la Vuelta y su presidente, Santi Catalán, ha destacado que la primera etapa ha concluido sin incidentes. Catalán ha señalado que esta primera etapa "ha estado muy disputada" en la cabeza de la carrera, aunque se ha caracterizado por quedar muy "rota" desde el primer puerto.
Tres días más de ciclismo
La competición continuará durante los próximos tres días, hasta el lunes, con las etapas que pasarán por Chiprana, Maella y Fabara. La cita de este sábado, a las 18.00, en Chiprana será una contrarreloj con salida y meta en el municipio, el domingo tendrá lugar, a las 9.30, una etapa en línea con salida en Maella, que atraviesa Caspe, da la vuelta a toda la circunvalación, y con meta en el alto del calvario de Fabara; y la última prueba será, también a las 9.30, en el clásico circuito entre Caspe y Chiprana, que incluye las tres vueltas a la variante de Caspe, que decidirán quién es el ganador de esta edición.




















