El municipio de Alacón, con 120 habitantes en invierno, quiere hacer todo lo posible para seguir adelante y no despoblarse. El Ayuntamiento hace un llamamiento a empresas para que se instalen en sus inmediaciones, donde «hay terreno de sobra y mucha agua». Insisten en que «se les darán todas las facilidades que un pueblo pequeño puede ofrecer», porque creen que su llegada es la única solución para recibir nuevas familias y vecinos, y que el colegio, que reabrió este mismo curso escolar y llena de vitalidad sus calles, continúe en marcha otro año más.
Un grupo de cinco vecinos lleva días reuniéndose para estudiar cómo modernizar la huerta y generar así ese empleo que haría seguir adelante a la localidad. A diferencia de otros pueblos que sí sufren esta problemática, en Alacón «el agua no faltaría para ninguna empresa que quisiese venir». Renovar el sistema de riego en estos terrenos, por tanto, sería una solución para aprovecharlos al máximo. «Pondríamos tuberías grandes para aumentar la producción y ahorrar agua. Ellos ya se han reunido y ahora en Semana Santa van a intentar animar a otros vecinos. Desde el Ayuntamiento vamos a apoyarles cómo podamos», explica Ricardo Alquézar, alcalde de Alacón.
El pueblo cuenta con un bar municipal y un multiservicio que consiguieron reabrir después de la pandemia. A día de hoy ambos espacios se mantienen en funcionamiento. También suelen recibir turistas para conocer sus pinturas rupestres o sus bodegas, la mayoría de ellos provenientes de su estancia en el Balneario de Ariño. El colegio está nuevo gracias a subvenciones de años anteriores y se está estudiando adquirir viviendas antiguas para poder rehabilitarlas y ofrecer alquiler a un precio asequible para atraer a más familias. Pero lo que le falta a Alacón son empresas. «Sabemos que las más grandes no estarán interesadas en pueblos como el nuestro, pero las pequeñas empresas podrían ser nuestra salvación. Cuatro puestos de trabajo nuevos, por ejemplo, supondrían muchísimo para nosotros», añade Alquézar.
El alcalde confiesa que trabaja día a día junto a la secretaria y el resto del equipo de gobierno para solicitar todas las subvenciones posibles para seguir contribuyendo a que el pueblo sea un punto de atracción. Admite que si los municipios de su alrededor y especialmente Andorra comenzaran a notar ese movimiento de empleo podrían beneficiarse de ello, y por ello también reivindica mejoras pendientes como la carretera hacia la villa minera. Esta se convirtió en carretera autonómica en la pasada legislatura pero los trabajos están todavía por llegar. «Estamos relativamente cerca. Si se renovara nos mejoraría muchísimo la comunicación», añade. Alquézar.
No obstante, y pese a estas complicaciones, el primer edil afirma en que hará todo lo posible para seguir ayudando a su pueblo. Si existe alguna empresa interesada puede contactar con el propio Ayuntamiento en el 978 81 83 01.