«He vivido el temporal de Gloria, Filomena, el covid… pero la situación más difícil de gestionar, sin duda alguna, está siendo la sequía actual». Así de contundente se muestra el alcalde de La Iglesuela del Cid y presidente comarcal del Maestrazgo, Fernando Safont. Su pueblo, al igual que otros tantos del territorio como Cantavieja o Mirambel, está subsistiendo gracias al agua transportada por los camiones de los Bomberos de la Diputación de Teruel, quienes en lo que va de verano ya han llevado cubas a más de 15 pueblos de toda la provincia turolense. Se trata de una lista que podría crecer en las próximas semanas vistas las condiciones actuales.
La situación no está siendo fácil de gestionar y no se descarta que empeore, sobre todo en un mes de agosto en el que los pueblos multiplican su población y consumo «hasta por cinco». Los municipios del Maestrazgo son los que peores previsiones, y por ello mismo sus alcaldes se reunirán el próximo lunes en la sede comarcal junto al director general del Instituto Aragonés del Agua, Luis Estaún, y el presidente de la Diputación, Joaquín Juste, para abordar una situación «que cada vez se está agravando más».
Por ahora los bomberos han podido llegar a todas las poblaciones y a nadie que haya solicitado agua le falta. El operativo incluso ha instalado cisternas fijas en las localidades más afectadas como La Iglesuela del Cid, pueblo que hasta el momento ha necesitando el mayor acopio de agua con más de 1.200.000 litros suministrados. Su Ayuntamiento tuvo que volver a recurrir a la DPT hace dos semanas después de abrir un pozo con el que preveían autoabastecerse y en el que, sin embargo, ha menguado prácticamente todo su caudal por la sequía.
Cortes de agua nocturnos
En La Iglesuela, además, también se han visto obligados a cortar desde hace unas semanas el servicio de agua de boca cada noche a partir de las 23.00 para poder ahorrar cada gota posible. «Tenemos pérdidas nocturnas de cuatro litros cúbicos por hora, lo cual asciende a unos 36.000 litros cada noche. Pensamos que si no teníamos agua era mejor perder esta cantidad», explica Safont.
El problema de ello, no obstante, es que estos cortes provocan altas presiones al volver a abrir las tuberías, lo cual ha desencadenado ya en alguna avería. Tres calles del pueblo, por ejemplo, permanecían hasta este jueves sin suministro de agua por obstrucción.
La situación también sigue siendo muy complicada para los ganaderos de la zona, que «están desesperados» e incluso han tenido que optar a buscarse otros empleos para subsistir. «Llegará un momento en el que habrá que coger cubas de agua de otros sitios, pero lo cierto es que no sé exactamente de dónde, porque el panorama en los pueblos vecinos está siendo más que complicado», añade Safont.
«Es imposible llevar agua solo por el día»
De hecho, el colapso ya se está notando. Algunos de los suministros de agua se están teniendo que llevar a cabo incluso en horario nocturno porque «no se da abasto» entre las necesidades de las poblaciones. Así lo confirma Francisco Narro, diputado delegado de Extinción de Incendios y Protección Civil de la DPT, quien reconoce que jamás se habían tenido que suministrar tantísimos litros de agua en verano. «Es imposible llegar durante el día a todos los pueblos que necesitan agua. Ya hemos transmitido al inspector jefe y a los jefes de intervención que siempre y cuando haya seguridad para los bomberos también hay que llevar agua por las noches. Tenemos que intentar ayudar a todos los municipios que lo requieran», explica Narro.
El primer pueblo en el que se tuvo que realizar este suministro nocturno fue Mirambel, con el triple de población por sus recién terminadas fiestas patronales y donde ya se han llevado más de 30.000 litros. Los bomberos se desplazaron hasta allí para llenar su depósito durante tres días la semana pasada, uno de ellos por la noche, pero dada la gran cantidad de población el pueblo ya ha vuelto a solicitar su servicio. «No descartamos que tengan que volver a venir por la noche, porque la demanda cada vez es mayor. Estamos agradecidos por la labor que están llevando a cabo, porque nuestra situación ha ido a mucho peor», afirma su alcaldesa, Mari Carmen Soler.
Lo cierto es que una vez que los bomberos regresen a llenar el depósito municipal, Mirambel esperan poder estar unas semanas autoabasteciéndose con el agua del manantial, aunque su caudal sigue siendo mínimo. La realidad que demuestra todo este panorama para la alcaldesa es «lo mucho que el Gobierno de Aragón necesita incrementar las partidas destinadas a hacer sondeos, pozos o almacenamientos para hacer frente a esta horrorosa situación». «Los problemas por la sequía se alargarán incluso en invierno si no obtenemos una gran nevada», alerta Soler.
El diputado delegado, por su parte, tampoco descarta que la lista de municipios que están recurriendo al suministro de agua de los bomberos aumente. Por ahora, aunque las peticiones se multipliquen por la gran cantidad de los pueblos, se está llegando a todo con los medios de la DPT. No obstante, en caso de que no llegarán, estudiarán contratar alguna cisterna más grande «para que eche una mano». «Agosto es un mes muy complicado por los altos niveles de población, y la situación es tremenda porque hay pueblos que no tienen nada de agua. Estamos depositando muchos millones de litros de agua», afirma Narro.
Cantavieja, otra de las afectadas
Cantavieja, una de las localidades más turísticas del Maestrazgo y resto del territorio en verano por sus múltiples actos taurinos, es también otro de los pueblos más afectados. En ella, solo este jueves ya se tuvieron que depositar 120.000 litros. «Nuestra población crece hasta los 1.500, sobre todo a partir del 15 de agosto. Cuanta más gente, más agua, y cada vez tenemos menos», afirma su alcalde, Ricardo Altabás.
Los bomberos también han realizado suministro de agua en Alloza, El Paul, Albentosa, Libros, Valverde, Lechago, Nueros, Fonfría, Badenas, Abejuela, Aguilar del Alfambra, Badenas, Orihuela o Lanzuela.
Restricciones en el Matarraña
La falta de agua también preocupa en otras comarcas turísticas como lo es el Matarraña, cuya cuenca también se encuentra en situación de sequía prolongada. La Junta Central de Regantes del Matarraña aprobó este lunes implementar las primeras restricciones a determinados usos del agua, así como establecer varias recomendaciones ante la situación. Los regantes acordaron prohibir el riego en pastos, rastrojos y huebras. Entre las recomendaciones se pide espaciar y reducir la frecuencia de los riegos en zonas ajardinadas, tanto públicas como particulares. También se insta a los agricultores a mantener las acequias, brazales, azudes y regueros en perfectas condiciones para que no existan fugas de agua.
Desde la Junta subrayan que la cuenca del Matarraña «debe afrontar el peor mes del año». Allí también preocupa que todo ello afecte al suministro de agua de boca. «Seguro que habrá cortes en municipios, tanto los que se alimentan de pozos y ríos. Todos los caudales están bajando hasta el mínimo. En Cretas, por ejemplo, tenemos agua almacenada para 30 días gracias a la balsa, pero las previsiones pueden empeorar», explica el presidente comarcal y alcalde de Cretas, Fernando Camps.
Pendientes del bombeo a Calanda
En la zona del Bajo Aragón todavía se mantiene la alarma por escasez, un nivel que podría incrementarse siempre y cuando siga sin llover en septiembre. Allí también se está muy pendiente del bombeo que se realizará en el pozo de La Ginebrosa, Masía Nueva 2, para desviar agua al pantano de Calanda para que los regantes puedan hacer uso de ella para acabar la campaña. La previsión es que la próxima semana comiencen los trabajos, aunque todavía no hay ninguna fecha confirmada desde la Confederación Hidrográfica del Ebro.
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el agua es como el fuego hay que saber prevenir con tiempo ahora todo son lamentaciones, : .y a demás cañones preparados y a día de hoy domingo los aspersores a pleno rendimiento que alguien me lo explique
vete a dormir
No conozco el resto pero en cuanto al Matarranya, lleva todo el mes de julio y lo que llevamos de agosto desaguando 500l por segundo el embalse de Pena. No se a que obedece pero esta quedándose sin agua y si la sequía persiste, lo vamos a echar de menos. Reducir al mínimo ese caudal, sí sería una medida eficaz.
El Matarraña es un un río como todos los demás, lleva agua, y a veces se reserva parte de esa agua para llenar un embalse, no se que leches quiere decir con que el Matarraña debería reducir al mínimo el caudal, es un río de estiaje, en verano lleva muy poca agua y en otoño más.
Se está desembalsando desde principios de junio al mismo ritmo.
La razón es sencilla, se exige ese agua desde los regantes (no agua uso de boca) de los municipios de la parte baja de la Cuenca.
Si continúan a este ritmo (y no hay razones para pensar que haya un cambio) las reservas del pantano de Pena se van a agotar para la próxima temporada estival, a expensas de lo que pueda llover en los próximos meses, que debería ser muchísimo para llenar un pantano como este, en la cabecera del río.
Todo esto es consecuencia de la "gestión", por decir algo, del Sindicato Central de Riegos, que se limita a soltar agua del pantano mientras haya sin controlar el uso que se hace de la misma, sin disponer de contadores, ni controladores de los usos del agua. Un sistema a años luz del utilizado en el Guadalope, donde se intenta controlar a raja tabla quien puede o no regar, cuanto tiempo o dotación. En el Matarraña el sistema es el tradicional, mientras baje agua se riega lo que se quiere, y cuando se acabe, se habrá acabado.
Estaría bien que los alcaldes que han aprobado el Clúster Maestrazgo nos digan de dónde van a sacar el agua para la instalación de los 125 aerogeneradores y sus respectivas infraestructuras. Cada una de las cimentaciones de los aerogeneradores necesita 400 metros cúbicos de hormigón, lo que se traduce en 76.500 litros de agua para cada una, más los necesarios para las subestaciones y viales. Para ello, han aprobado la instalación de tres plantas de hormigón en Cantavieja, Fortanete y Mosqueruela. Si este año tenemos la piscina cerrada porque no hay agua, si finalmente sale adelante el clúster, qué va a ser de nuestros pueblos si la poca agua que queda hay que dársela a Forestalia y al fondo danés CIP para que construyan su mega instalación eólica?