El Bajo Aragón Histórico despide una Semana Santa que comenzó con la mirada puesta en el cielo pero que ha acabado superando todas las expectativas. La climatología provocó pequeños cambios e incluso cancelaciones más drásticas como la del Drama de la Cruz de Alcorisa, pero ni las previsiones ni tampoco los chubascos que finalmente cayeron impidieron la llegada masiva de turistas y la alta participación en la mayoría de actos que sí pudieron mantenerse. Así se demuestra en las cifras: mientras que otras zonas de Aragón alcanzaron un porcentaje del 85% en ocupación tras sufrir alguna que otra cancelación, el interés por las tamborradas continúa creciendo y logra que los nueve pueblos de la Ruta del Tambor y Bombo mantuvieran todas sus reservas con un 100% en alojamiento y hostelería.
Cada año son más las personas que apuestan por viajar hasta el territorio para vivir en primera persona el estruendo de los tambores y bombos y sus diferentes procesiones. Esta Semana Santa se ha incrementado la presencia de turistas provenientes desde el País Vasco, aunque también hubo buena respuesta de otras zonas ya tradicionales como la Comunidad Valenciana, Cataluña o Madrid.
El territorio continúa trabajando para mejorar la acogida de todos ellos. Este año la gran novedad es que se contaba con un mayor número de plazas hoteleras en casas rurales, aunque estas se acabaron llenando igual de rápido que siempre. «Si teniendo este incremento hemos conseguido una ocupación al 100% esto quiere decir que ha venido más gente. La zona del Bajo Aragón Histórico continúa siendo muy querida y despertando el interés de cada vez más turistas. Temíamos por el tiempo, pero por lo general ha respetado y hemos obtenido muy buenas cifras», celebra Jesús Marco presidente de FARATUR, la Asociación Aragonesa de Turismo Rural.
Muchos de quienes llegaron lo hicieron por vinculación familiar, pero también hubo quien repetía de un año a otro porque normalmente «les es imposible ver todos los actos de los pueblos de la Ruta viniendo solo una vez», según apuntan desde la Oficina de Turismo de Alcañiz, donde esta Semana Santa registraron la visita de 2.580 personas. «Llegan con gran interés en conocer nuestro patrimonio e historia local, incluso aquellos que vienen desde otras zonas de Aragón», indicaron este lunes de Pascua, día en el que aún realizaron alguna visita guiada.
En su caso también han superado cifras respecto a la Semana Santa anterior pese a las malas previsiones meteorológicas iniciales, aunque estas no son las únicas cifras al alza. Otros atractivos del territorio como el Tren del Tambor de La Puebla de Híjar registró casi 200 pasajeros turistas, un número de participantes que superó al del año pasado. A Alcorisa se desplazaron casi 2.500 turistas para ver un Drama de la Cruz que al final no pudo ser y para el que seguramente regresen el próximo año, mientras que otras localidades como Andorra también vivieron multitudinarias procesiones que cada año atraen a más curiosos.
La declaración que estas y el resto de los nueve pueblos conservan como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO logra que también sean más los que llegan ajenos y dispuestos a conocer esta tradición desde lugares fuera de España. El turista internacional todavía continúa siendo un campo en el que crecer, pero en estas fechas cada año se detectan más visitantes internacionales, especialmente desde países como Francia.
Así lo aseguran desde municipios como Calanda, donde la llegada de turistas sigue traspasando fronteras incluso más lejanas gracias al tirón en torno a la figura del cineasta Luis Buñuel. Esta Semana Santa, por ejemplo, los calandinos también recibieron visitas desde Washington D.C. (Estados Unidos). «Hemos recibido más gente que ningún otro año. Solo en visitas turísticas se vendieron un 25% más de entradas», explican desde el Centro Buñuel, que también actúa como Oficina de Turismo. De hecho, el impacto fue tal que el municipio estuvo desde el Viernes Santo hasta este domingo prácticamente sin cobertura debido en gran parte a esta elevada cantidad de visitantes.
Su hostelería y la del resto de pueblos de la Ruta ha funcionado día y noche a pleno rendimiento, aunque también la de otros municipios más pequeños próximos. Ejemplo de ello fue el recientemente reabierto bar de Las Parras de Castellote, donde también se ha trabajado sin descanso estos días.
Hacer frente a esta alta demanda de clientes continúa siendo para ellos uno de los principales hándicaps durante estas fechas. Muchos ofrecen el teléfono de restaurantes y bares de localidades próximas cuando se encuentran al 100% de reservas, y por ello mismo el turismo llega también a zonas más lejanas como el Maestrazgo, donde este año se ha distribuido por primera vez una infografía en la que se animaba a los turistas a reservar con antelación en los restaurantes. «En esta zona cada vez hay menos restaurantes, por lo que este es el mejor funcionamiento. También les hemos querido animar a que traigan dinero en efectivo y que lleguen con los coches llenos de gasolina, sobre todo si van a zonas como The Silent Route. La respuesta ha sido buena, hemos estado al 100%», explican desde la Asociación Turística del Maestrazgo.
El turista que llega a esta zona, a diferencia del que lo hace a pueblos de la Ruta, busca naturaleza y tranquilidad. Las principales visitas se producen a pueblos como Mirambel, Cantavieja o La Iglesuela del Cid, y aunque este año los empresarios turísticos también temían por las inclemencias del tiempo, finalmente la comarca ha cerrado una Semana Santa de éxito. «Las reservas estaban hechas hace ya varias semanas. Han sido días muy intensos en los que el turismo se ha notado con creces», añaden desde la asociación.
Afluencia masiva en el Matarraña
Las buenas cifras turísticas también se han notado durante estos días en zonas como el Matarraña, donde un buen termómetro para registrar el pulso de visitantes son los monumentos de Valderrobres. El conjunto del castillo-iglesia y Museo de Valderrobres cierra la Semana Santa con un aumento del 10% respecto a los mismos días del año anterior. Al cierre de esta edición se habían contabilizado los datos hasta el Domingo de Pascua, arrojando un total de 3.314 visitantes desde el Sábado de Pasión (23 de marzo). No obstante, la cifra final superará los 3.500 visitantes, ya que este Lunes de Pascua se esperaban más de 200 visitantes. «Hemos tenido cifras de récord, lo cual ya es decir, ya que estos últimos años han sido muy buenos. Hay que matizar, no obstante, que el principal aumento se dio entre el Sábado anterior y el Jueves, con un 25% más de visitas», explica Manuel Siurana, director de la Fundación Valderrobres Patrimonial, gestores del conjunto monumental.
Desde la Fundación apuntan a que mientras se mantiene, o incluso se observa un ligero decrecimiento en los días de más masificación como Viernes y Sábado Santo, se observa un clarísimo aumento en los días pre-Semana Santa, y se espera, de igual modo, una gran afluencia durante los días post-Semana Santa. «Tenemos un visitante que claramente apuesta por lo cultural los días previos y posteriores a las jornadas de máxima afluencia», añade Siurana.
Otro de los datos reveladores es la procedencia. Además de catalanes y valencianos, destaca la presencia de vascos y madrileños, en ese orden, además de un tímido, aunque ascendente, aumento de los visitantes extranjeros. En la vecina localidad de Beceite durante prácticamente la segunda quincena del mes de marzo, y especialmente en Semana Santa, las visitas al paraje natural de El Parrizal han registrado su máximo aforo permitido.
Ver comentarios (3)
El Bajo Aragón siempre es una apuesta segura y un referente en Semana Santa.
Enhorabuena a tod@s l@s que lo hacen posible año tras año y cada vez más y mejor ... cofradías, hermandades, bandas de música, penitentes, tamborileros, colaboradores y organizadores de actos, ruta del tambor y del bombo, ayuntamientos, iglesia, grupos de recreación, hoteles, bares, restaurantes y demás servicios 👏👏👏
Ha sido una Semana Santa fantástica !!!
Da igual si Jesucristo nace, se muere o resucita, lo importante es el negocio, ¡el capital!, ya todo lo demás es una excusa
Alcañiz como patrimonio es la "Joya de la Corona" de la Ruta, merece la pena conocerla y potenciarla, al igual que Calanda e Hijar.