El incendio de Mequinenza se da de nuevo por controlado después de casi tres días de trabajo, y una reactivación. Originado el miércoles en el paraje La Picarda, en dirección a La Granja d’Escarp (Lérida), la superficie afectada alcanza unas 80-85 hectáreas según datos preliminares. Desde el Ayuntamiento avanzan que podría haberse originado a causa de una colilla. El caso urbano de Mequinenza y el polígono se quedaron por unas horas sin suministro eléctrico por precaución, y se llegó a desalojar hasta en dos ocasiones el camping Bella Vista. En estos momentos todo funciona con normalidad.
La tormenta de anoche ha refrescado bastante el terreno, lo que ha permitido que la situación haya mejorado. Pueden darse más lluvias esta tarde y se prevé que a lo largo del día se retire el retén que todavía está actuando. La zona afectada es principalmente pinar, de orografía complicada con desniveles de hasta 150 metros. "Lo que se ha quemado principalmente ha sido ese pinar. La investigación en este momento preliminar arroja que el fuego se originó probablemente por una colilla", explicó a La COMARCA el alcalde de Mequinenza, Antonio San Juan.
Al ser una zona escarpada y principalmente forestal, muy cercana al embalse de Ribarroja, desde el Ayuntamiento ya se plantean solicitar las ayudas pertinentes para las laboreas de limpieza y para evitar la contaminación de las aguas. "Es una zona escarpada y la tormenta al poco tiempo puede arrastrar mucho material que puede llegar al embalse y puede ser grave. Trataremos de que se estime un estudio y las vías de actuación oportunas", apunta San Juan. Tal como explica el primer edil los daños son principalmente forestales, por lo que la petición de zona catastrófica "no tendría mucho recorrido" ya que no hay afecciones en estructuras o viviendas. Eso sí, se solicitará a Gestión Forestal algún tipo de actuación para resarcir los daños, siendo que se trata de un propietario particular, la Sociedad Civil de Montes.
Desde el Ayuntamiento quieren agradecer a los medios del operativo movilizados por Aragón (INFOAR) y Cataluña, así como las Diputaciones. La colaboración de la gente de la zona y los cazadores también ha sido "fundamental" sobre todo en el momento en que se produjo la reactivación del fuego, y donde fue "determinante" la experiencia y conocimiento sobre el terreno.
Cabe recordar que en el año 2022 el incendio de Nonaspe y Mequinenza quemó 2.000 hectáreas, mil en cada término municipal a las puertas de un verano "extremadamente seco". También en abril del año pasado otro fuego quemó 300 hectáreas en una ubicación "muy cercana". En esta ocasión la primavera ha sido bastante húmeda y las condiciones climatológicas no han sido tan duras en la zona y, sin embargo, se ha originado el incendio al lado de la carretera. Todo apunta que haya sido por una colilla. El alcalde lanza un mensaje de responsabilidad y hace una profunda reflexión. "Es para preocuparse. Sean las condiciones que sean se producen este tipo de incendios. De haber sido una negligencia hay que reflexionar sobre lo que ese maldito cigarro ha producido".