Las condiciones poco favorables con mucho calor y viento, además de la sequedad del terreno, hicieron que el incendio originado en Mequinenza el miércoles se reactivara por el flanco derecho a última hora de la tarde del jueves, después de darse por controlado horas antes. Este viernes han estado trabajando en las labores de extinción una brigada helitransportada, tres brigadas terrestres y dos autobombas del operativo INFOAR del Gobierno de Aragón. También ha participado una autobomba nodriza de los bomberos de la Diputación de Zaragoza (DPZ). El fuego ya ha calcinado una extensión de 70 hectáreas de monte bajo (35 % forestal de matorral y pequeño rodal de pinar), en dirección a La Granja d'Escarp (Lleida).
Los Bombers de la Generalitat de Catalunya formaron parte del dispositivo nocturno. Activaron dos helicópteros bombarderos y uno de mando, que trabajaron hasta el ocaso; y seis unidades terrestres, que estuvieron hasta poco después de la medianoches; ambos pertenecientes al Grup de Recolzament d'Actuacions Forestals (GRAF).
Fuentes de DGA confirman que la zona en la que se está produciendo el incendio es un bosque de pinar muy denso. El fuego se originó en el paraje de La Picarda, un área separada del casco urbano de Mequinenza por el río Ebro, cercana al límite provincial con Lleida. El terreno es un altiplano de difícil acceso con una montaña muy escarpada. "Es una zona forestal boscosa con una gran densidad de pino, sobre todo, en las zonas de umbría", detalló el alcalde de Mequinenza, Antonio Sanjuan, el miércoles.
Sanjuan ya anticipó el miércoles que le preocupaba el día que "viniese el calor de verdad", ya que el inicio del verano ha tenido unas temperaturas "muy contenidas".
Los Agentes de Protección de la Naturaleza (APN) del Gobierno de Aragón están investigando las causas del incendio.







