Día de nervios y emociones a flor de piel en la mayoría de los centros educativos bajoaragoneses de Infantil, Primaria y Secundaria, que arrancaron este lunes por la mañana el curso escolar. La vuelta al colegio se retrasa, no obstante, en algunas localidades como Alcañiz y Andorra con motivo de sus fiestas patronales. En el conjunto de Aragón, más de 154.000 alumnos han regresado ya a las aulas. En la provincia de Teruel lo han hecho cerca de 14.500 escolares, lo que supone 161 menos que el año anterior (una pérdida del 1,04%). La mayor reducción se da Infantil, con 76 alumnos menos, y en Primaria, con 75 menos. Este jueves 12 de septiembre será el turno de Bachillerato y al día siguiente, el viernes 13, el de Formación Profesional.
En Calanda, en la comarca del Bajo Aragón, el CEIP Virgen del Pilar inició el curso este lunes con un nuevo proyecto de inmersión lingüística. «Vamos a ser un centro piloto para todo Aragón. Tenemos una plaza de una compañera para poder trabajar con los niños el idioma, así como otros problemas derivados del lenguaje. Estamos trabajando para que en toda la comunidad, en lugares que compartan nuestra casuística de tener mucha inmigración sin idioma, haya una programación hecha y un proyecto elaborado que se pueda implementar sin meter a los niños al aula directamente sin idioma a que aprendan matemáticas y lengua», detalló la directora, Ana Reyes.
La escuela rural es la columna vertebral en la provincia de Teruel. Algunas de ellas se mantienen con un mínimo de alumnado como es el caso del colegio de Alacón, en la comarca de Andorra-Sierra de Arcos, que abrió este lunes con tres alumnos, tras haber conseguido su reapertura el año pasado. «Creíamos que no iban a abrir. Ha sido una buena noticia que Educación apueste por el colegio», señaló el alcalde, Ricardo Alquézar, quien adelantó que el Ayuntamiento «está en trámites de comprar una casa con una subvención de la Diputación de Teruel para intentar traer una nueva familia con un niño y así estabilizar un poco más el colegio».
En Caspe (provincia de Zaragoza), más de 1.000 estudiantes volvieron a clase este lunes. Este año, los recursos de español dirigidos al alumnado con desconocimiento del idioma han llegado a tiempo, algo que celebran todos los equipos directivos. El IES Mar de Aragón también contará a tiempo con las cuatro aulas habilitadas en la antigua residencia de estudiantes, pero en el colegio Alejo Lorén todavía falta el aula prefabricada que acogerá a una clase de sexto. El centro estima que no estará lista hasta octubre. Mientras tanto, ha buscado una solución temporal. «Vamos a utilizar una de las aulas pequeñísimas que se usa normalmente para cuando se desdobla una clase porque unos hacen Francés y otros no, o para las áreas de Religión y Atención Educativa, que también son grupos más pequeños porque divides un aula en dos», explicó la directora, Ana Belén Labodía.
A los escolares de Infantil y Primaria se les suma los de Secundaria en este arranque de curso. Para los estudiantes que han comenzado 1º de la ESO supone un cambio más grande. Por ejemplo, en el IES Matarraña de Valderrobres, arrancaron con la misión de entablar nuevas amistades y también se centrarán en la inclusión. «Hay 418 matriculados, pero creemos que a lo largo del curso, como ya ha pasado en los dos años anteriores, irán llegando alumnos nuevos. Sobre todo, ahora vienen de Senegal y de Malí porque los padres están trabajando y están empezando a traer a sus hijos», contó la directora del centro, Begoña Domínguez.
Aulas de 2 años
Otra de las apuestas de este nuevo curso es la ampliación de las aulas de 2 años. En la provincia de Teruel se incorporan las de Linares de Mora, Muniesa, Escucha y Sarrión. También se abren nuevas aulas TEA, concretamente en el colegio Juan Sobrarías, de Alcañiz, además de la que ya existe en Caspe desde el curso pasado. Por otro lado, Maella implementa un aula de educación especial como novedad.
154.000 alumnos en Aragón
La consejera de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, Tomasa Hernández, visitó en el primer día del curso 2024/2025 el CPI Soledad Puértolas, en el barrio de Valdespartera de Zaragoza. A lo largo del lunes, regresaron a las aulas en la comunidad más de 154.000 alumnos de Infantil, Primaria y Secundaria, y en los próximos días lo harán los de Bachillerato (jueves 12) y Formación Profesional (viernes 13).
Durante la visita, la consejera agradeció a toda la comunidad educativa «el ingente trabajo y el compromiso» que hace posible que la vuelta al cole se desarrolle con la mayor normalidad posible y quiso dejar patente una vez más la apuesta del Ejecutivo autonómico por la educación «como pilar clave para el desarrollo de la comunidad». «Si queremos mejorar Aragón, la educación de nuestros niños y jóvenes ha de ser de calidad, porque de ellos depende el futuro», dijo, antes de insistir en que el Departamento va a seguir trabajando por un sistema educativo «en libertad, de calidad, que garantice la equidad y las mismas oportunidades a todos, fomentando la excelencia y ocupándose del bienestar emocional del alumnado».
La responsable autonómica destacó que todas las técnicos de infantil -93 en el primer llamamiento- están incorporadas en las aulas e hizo hincapié además en el esfuerzo que se está haciendo este año -con más de 32 millones de inversión, frente a los 18 del ejercicio 2023- para mejorar las infraestructuras educativas y para atender a la diversidad y garantizar la inclusión.