La Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR) ha presentado sus propuestas para las elecciones generales del 29 de noviembre, entre las que destacan una tarifa plana rural de al menos 24 meses para autónomas, la consolidación de una bonificación del 40 % en las cotizaciones de las personas cotitulares de explotaciones agrarias y la exigencia de una presencia mínima del 40 % de mujeres en los órganos directivos de determinadas organizaciones del sector.
Con estas propuestas, la entidad reclama al próximo gobierno medidas que garanticen oportunidades laborales, servicios públicos de calidad y una mayor participación femenina en las decisiones que afectan al futuro de los pueblos.
El documento reúne actuaciones relacionadas con el empleo, el emprendimiento, la titularidad compartida de las explotaciones, la violencia de género, la salud, los cuidados, el envejecimiento y la participación social. Además, la organización defiende que las necesidades de las habitantes del medio rural deben incorporarse de forma transversal a las políticas públicas, al considerar que no puede alcanzarse la igualdad entre mujeres y hombres sin tener en cuenta a quienes viven y trabajan en estos municipios.
Entre sus principales reivindicaciones figura la aprobación de un estatuto de las mujeres rurales que garantice su protección y apoyo en toda España. FADEMUR plantea también un programa estatal permanente de respaldo a las emprendedoras, dotado de financiación plurianual y ayudas a fondo perdido para crear, modernizar y consolidar negocios dirigidos por mujeres en localidades pequeñas y zonas amenazadas por la despoblación.
Para facilitar el inicio de actividades económicas, propone recuperar una tarifa plana específica para autónomas rurales, con una cuota reducida durante al menos dos años. A esta medida suma mecanismos de microcréditos y garantías públicas que permitan obtener financiación sin necesidad de presentar avales personales o familiares, así como una red territorial de acompañamiento presencial que acerque el asesoramiento empresarial a las comarcas.
La federación plantea igualmente introducir criterios de proximidad, circuitos cortos de comercialización y perspectiva de género en la contratación pública de alimentos destinados a comedores escolares, hospitales y residencias. Con esta iniciativa busca favorecer mercados estables para las cooperativas y empresas gestionadas por mujeres rurales.
Reconocimiento del trabajo agrario
Otro de los ejes del documento es el reconocimiento legal y económico de las mujeres que trabajan en las explotaciones familiares sin que su actividad figure debidamente acreditada. FADEMUR propone reformar la Ley 35/2011, en el marco de la futura Ley de Agricultura Familiar y Profesional, para facilitar la detección y regularización de estas situaciones y hacer efectivo el derecho a una compensación económica.
La entidad reclama además mantener de forma permanente la bonificación del 40 % de la cuota a la Seguridad Social de las personas cotitulares, simplificar los procedimientos administrativos mediante una única inscripción para la titularidad compartida y establecer una prioridad obligatoria para las explotaciones femeninas y de titularidad compartida en las intervenciones de la Política Agraria Común (PAC).
En el ámbito laboral, plantea la puesta en marcha de un Plan Estatal de Empleo para las Mujeres Rurales, con objetivos cuantificados de contratación e inserción. También propone fomentar su incorporación a la formación profesional relacionada con los trabajos técnicos del campo y condicionar determinadas ayudas públicas a que las mujeres ocupen al menos el 40 % de los puestos en los órganos de dirección de cooperativas agroalimentarias y organizaciones agrarias.
Medidas para garantizar la permanencia en los pueblos
La movilidad constituye otra de sus preocupaciones. La federación solicita servicios de transporte a demanda y ayudas para los desplazamientos, con el propósito de facilitar el acceso al trabajo y a la formación desde los municipios rurales.
En materia administrativa, defiende la creación de una ventanilla única rural por comarca que centralice la información y la tramitación de subvenciones. Asimismo, reclama un órgano estatal de participación de las mujeres rurales con capacidad para emitir informes sobre las normas y planes que afecten a sus condiciones de vida, de forma que su intervención en las políticas públicas no dependa exclusivamente de la voluntad de cada administración.
Violencia de género
La lucha contra la violencia de género ocupa un apartado específico de las propuestas. FADEMUR exige incorporar un «Mecanismo de garantía rural». Entre las actuaciones que solicita figura la creación de una red comarcal de atención integral, apoyada por equipos itinerantes, así como financiación plurianual para pequeños ayuntamientos y mancomunidades. También propone extender los equipos especializados de la Guardia Civil a todas las comarcas e integrar la totalidad de los municipios en el sistema VioGén.
La organización considera necesario reforzar los mecanismos de detección desde los centros de atención primaria y las farmacias rurales, garantizar una justicia de proximidad y reconocer las consecuencias económicas y patrimoniales que puede tener la violencia contra las mujeres que residen en los pueblos.
Salud, brecha digital y soledad no deseada
En cuanto a la atención sanitaria, FADEMUR reclama garantizar una asistencia primaria presencial y estable, transporte sanitario a demanda y el mantenimiento de las farmacias rurales. También pide recuperar el seguimiento de las enfermedades crónicas de las personas mayores y disponer de recursos de salud mental próximos a los lugares de residencia. Además, reclama medidas de apoyo para las familias que cuidan de un enfermo.
A estas demandas añade la necesidad de mantener alternativas presenciales y telefónicas para realizar gestiones, especialmente entre las personas afectadas por la brecha digital. También plantea reforzar la prevención de la soledad no deseada y garantizar que las mujeres mayores rurales participen activamente en la elaboración de las políticas relacionadas con su salud, sus cuidados y su envejecimiento.
Con este conjunto de propuestas, la federación pide que las mujeres rurales sean reconocidas como interlocutoras imprescindibles en las decisiones que afectan a sus municipios. Su objetivo es que puedan desarrollar actividades económicas, obtener reconocimiento por su trabajo agrario, acceder a servicios públicos, vivir libres de violencia y participar en el diseño de las medidas que condicionan su futuro.
FADEMUR asegura que trasladará el documento a todas las formaciones políticas y lo difundirá durante las próximas semanas a través de sus canales y asociaciones territoriales, con el propósito de incorporar estas reivindicaciones al debate previo a las elecciones generales.