Seis mujeres y tres colectivos han tenido el honor de convertirse este 2026 en las reconocidas en la Gala de la Mujer Bajoaragonesa, que desde hace tres ediciones —esta es la cuarta— organiza la Comarca del Bajo Aragón con motivo del 8M, Día Internacional de la Mujer. Las mujeres que este lunes han sido premiadas han desempeñado papeles fundamentales en sus municipios. Entre otras cuestiones, han educado a generaciones enteras, han sido cercanía y servicio, se han hecho un hueco en la política, han sido ejemplo para emprender y regentar todo tipo de comercios, han promovido la cultura y han llevado por bandera la Semana Santa del Bajo Aragón.
En Castelserás, la elegida ha sido Ángela Montañés, la primera alcaldesa mujer del municipio y encargada de abrir paso a otras muchas a la política municipal. «Siempre me interesó la política, pero nunca me imaginé estar en esa tesitura y menos ser la primera. Me daba un poquito de respeto», ha explicado. Su compromiso ha ido más allá: ha sido profesora de varias generaciones de niños, catequista de primera comunión y siempre implicada con la vida asociativa del pueblo. «Yo tengo una gran fuerza de voluntad, tengo entereza, pero sobre todo mucho amor a la gente. Quiero mucho a mi pueblo y a toda su gente», ha añadido.
En el caso de La Codoñera, se ha reconocido la labor de Cristina Cros Tomás, durante 26 años auxiliar administrativa e impulsora de ACRIporte, la Asociación de Criadores de Porcino de Teruel, a la que ha dedicado otros 36 años. «Es muy importante que sean las mujeres las que puedan seguir con una labor que empezó en el año 1989 en La Codoñera. Hay muchos ganaderos asociados que enfrentan grandes retos medioambientales y es importante saber ayudarles», explica.
Para Mas de las Matas, el mérito de 2026 ha sido para Tere Serrano, durante 37 años maestra de la localidad dedicando su vida a enseñar, acompañar y formar generaciones, transmitiendo no solo conocimiento, sino también valores como el amor y el respeto. «Tengo la suerte de poder decir que todo el mundo me quiere muchísimo. Influir en los niños y transmitir el cariño por las cosas ha sido muy importante», ha explicado.
En Foz Calanda, apuestan por el emprendimiento y han otorgado el reconocimiento a Manuela Lisbona, ejemplo de emprendimiento al frente de Mermeladas El Ababol, que pone de manifiesto que el talento, la creatividad y la iniciativa también pueden crecer en los pueblos. «Emprender es duro, pero muy gratificante. No hay nada más reconfortante que poder quedarte en tu pueblo a hacer lo que te gusta», ha explicado.
Torrecilla de Alcañiz, por su parte, ha querido reconocer un cambio de vida, concretamente el de Carmen Mateo, desde hace año y medio la joven farmacéutica de la localidad. Su labor y su apuesta por seguir abriendo la persiana cada día en un pueblo pequeño supone un gran gesto que se traduce en cercanía para las personas mayores, para las familias y en una puerta abierta ante un problema de salud. «Torrecilla es un pueblo increíble, no me he sentido de fuera en ningún momento, la gente ha sido muy cercana y muy abierta. No tengo ninguna queja», añade.
Por su parte, Alcorisa ha reconocido a su bibliotecaria, María Teresa Pérez, por su compromiso con la cultura y la lectura. Durante su trayectoria ha impulsado numerosas iniciativas para acercar los libros a toda la población y ha convertido la biblioteca en un auténtico punto de encuentro. «Intentamos romper con la idea de biblioteca y ser un espacio dinamizador con espacios más abiertos y más flexibles, y las bibliotecarias lo hacemos con mucha pasión», ha explicado.
Gremios que mantienen vivo el pueblo
Algunos pueblos han optado en esta edición por reconocer a varias mujeres con gremios que mantienen vivos los municipios. De este modo, otro de los reconocimientos de la noche fue para Berge, y más concretamente para un colectivo que tiene buena parte de responsabilidad en que la vida siga saliendo a las calles y la economía se mueva. Son las mujeres que regentan los establecimientos de la localidad, porque manteniendo comercios y bares abiertos sostienen la vida del pueblo y ejercen de punto de encuentro diario para el vecindario. Bares y comercios son mucho más que bares y comercios en los pueblos, y la Comarca del Bajo Aragón ha premiado la constancia y el compromiso de quienes los regentan.
A menos de un mes de la Semana Santa, la Comarca del Bajo Aragón premió a las mujeres imprescindibles que la hacen posible en un pueblo como Calanda. Más concretamente, se reconoció la labor que realizan desde el grupo de hebreas y personajes bíblicos y las preceptoras de las penitentas. Se encargan de toda la labor callada de trastienda, pero sin la que nada sería posible en la semana más grande de Calanda. Organizan, cuidan y acompañan a quienes salen por primera vez y son un «ejemplo de compromiso con la tradición y la identidad de todo un pueblo».
A las raíces se miró para entregar uno de los galardones, el que premió a las mujeres colonas de Valmuel y Puigmoreno. Fueron quienes sacaron adelante las casas y las familias cuando llegaron a vivir a estas dos pedanías de Alcañiz, mientras los hombres trabajaban la tierra. Entre todas crearon comunidad, y por eso la Comarca del Bajo Aragón premió «a aquellas mujeres que construyeron vida donde antes solo había campo».
La gala continúa igual que cuando nació al inicio de la legislatura, con carácter itinerante, y la parada de este año ha sido en la Casa de Cultura de Mas de las Matas. El procedimiento es el mismo que habitualmente: los ayuntamientos que así lo han considerado han seleccionado una mujer o un grupo de mujeres a las que reconocer su labor.
El evento ha estado conducido por Marta Castelló, dinamizadora y dueña de Políglota Teatro, y ha contado con la actuación del grupo Aire, formado por Marian Altés y Alberto Martín.
Una ocasión para hablar sobre igualdad
Durante la gala también han estado presentes el presidente y el vicepresidente de la Comarca del Bajo Aragón, José Miguel Celma, que han ejercido de anfitriones de la cita. Ambos sostienen que este tipo de eventos sirven para «difundir un mensaje de igualdad real».
«Esta es una ocasión real para poner en valor el trabajo de estas mujeres. Es una celebración de los éxitos de las mujeres de esta tierra, de nuestras vecinas», ha explicado Celma.
Por su parte, Carmona ha recordado que el objetivo es «algo tan sencillo como convencer a los que no están convencidos de que todos somos iguales».
De la misma forma, en sus intervenciones ambos han recordado la importancia que tienen las instituciones para la lucha contra la violencia de género. «Necesitamos que los organismos que trabajan con mujeres que necesitan ayuda tengan todos los recursos disponibles aquí, en el mundo rural, y no tengan que desplazarse a Teruel o Zaragoza para ser atendidas. En muchas ocasiones, esto se traduce en más inversión económica y en más tiempo», han concluido.
Premiadas en la Gala de la Mujer del Bajo Aragón 2026./ A.F.



















