La crisis de la vivienda también es palpable en medio rural. Tanto plataformas de alquiler y venta de pisos como los agentes inmobiliarios del Bajo Aragón Histórico coinciden en que la oferta publicada es escasa y en el Matarraña, en concreto, inexistente. En los municipios donde sí hay viviendas disponibles, como Alcañiz, los precios se han disparado hasta un 50%. Otro problema es el número de viviendas que hay cerradas en los municipios y que no salen al mercado del alquiler ni de la compra.
El problema es especialmente grave para los jóvenes. La vivienda en alquiler es la opción más común hoy en día, ya que los jóvenes no pueden hacer frente a los gastos que supone la compra de una vivienda. Este sector de la población destina cerca del 30% de su salario a pagar la el alquiler. Es decir, no solo es complicado alquilar, sino también hacerlo en solitario. Por ello, la opción más viable para muchos es la de compartir piso para poder afrontar los gastos derivados de suministros como la luz, el agua, el gas y la cesta de la compra.
El problema de base es la reducción de la oferta de vivienda. Esta semana, Idealista publicaba un informe en el que señalaba que España había perdido más de 390.000 casas en alquiler entre 2018 y 2025. Este dato también lo confirma el presidente de las constructoras turolenses, Pedro Rodríguez. De esta forma, trasladan el problema del país al territorio y señalan la falta de suelo urbanizable como el mayor obstáculo para solucionar la situación a corto plazo. «No damos abasto con lo que necesita la sociedad para construir nuevas casas», añade Rodríguez.
Vivienda de alquiler inexistente en el Matarraña
Teruel es una de las pocas provincias españolas que ha ganado casas en alquiler. Según los datos del portal inmobiliario Idealista, en 2018 eran 559 y en 2025, 573, lo que supone un incremento de 14. Pese a ello, los datos apenas suponen una diferencia, y en zonas como el Matarraña, ni siquiera hay oferta disponible.
«Después de la pandemia del Covid fueron muchos los que dejaron sus vidas en la ciudad para venir a esta comarca a vivir», detalla Samuel Arnau, agente inmobiliario de Fincas Matarraña. Asegura que los precios ya están superando los 500 euros, algo que no ocurría hace años. También destaca que cuando una vivienda sale al mercado del alquiler, en apenas una semana se formaliza el contrato. Además, señala que tienen listas de espera con decenas de personas esperando encontrar una vivienda para instalarse en Valderrobres y en los municipios de la zona.
A estos datos se suman los que aporta Beatriz Montañés, de la inmobiliaria Castrum de Alcañiz, quien está acostumbrada a buscar vivienda para personas que van a trabajar a esta comarca. «En Valderrobres un piso puede estar cercano a los 800 euros y en Valjunquera le puedo ofrecer un alquiler por 300 euros», subraya. Por eso, son muchos los que deciden apostar por otros municipios de la zona para vivir.
«Habría que empezar a tomar medidas porque la oferta es limitada y hay mucha gente que quiere tener una casa para vivir aquí», denuncia Arnau. En este sentido, también alerta que, con la llegada del verano, muchos de los que logran encontrar una vivienda deben abandonarla para que sea destinada a uso turístico.
Precios de alquiler disparados en Alcañiz
En los municipios del Bajo Aragón Histórico donde sí hay viviendas para alquilar, los precios se han disparado. Es el caso de Alcañiz, donde, a pesar de la reducida oferta, los precios se han incrementado hasta un 50%, tal y como señala Alberto Anguera, gestor de la Inmobiliara Blasco 9.
El escenario es completamente diferente al que había hace cuatro o cinco años. «Tenías pisos de alquiler desde 300 euros. Ahora ese mismo inmueble vale 400 e incluso 450 euros. A pesar de los altos precios, la demanda sigue incrementándose mucho más que la oferta, por lo que hay inmuebles que se alquilan sin publicitarlos porque tenemos una larga lista de espera y les llamamos directamente", defiende Jorge Cuadros, de Asesban Inmobiliara. Además, asegura que hay pisos que tardan dos o tres días en encontrar inquilinos.
El agente inmobiliario señala que actualmente hay cerca de 2.000 interesados que reciben avisos de nuevos pisos en alquiler solo en la capital bajoragonesa. «Trabajamos con una aplicación y cada vez que publicamos un piso nuevo nos salta una alerta de que el anuncio se va a enviar a 2.000 personas», explica. Por su parte, Beatriz Montañés también señala listas de espera de hasta 50 personas.
Al igual que pasa con el Matarraña, hay muchas personas que quieren venir hasta el Bajo Aragón para trabajar. Sin embargo, tienen serios problemas para asentarse. En este sentido, Cuadros afirma: «A lo largo de este año nos han llegado casos de personas que han tenido que rechazar un trabajo porque no han encontrado vivienda en Alcañiz ni en los pueblos cercanos».
Compra de inmuebles
«Tenemos una gran demanda de compra y tampoco hay nada», señala Montañés. Y es que la situación de la venta de inmuebles tampoco es mejor, porque el problema de base es el mismo, la falta de nueva construcción. En este sentido, asegura que «hoy en Alcañiz no tengo vivienda para poder vender». «A principios de los 2000 tú querías comprar un piso y tenías 30 para ver y para comparar, más la obra nueva. Ahora no hay obra nueva ni obra vieja», apunta.
Para quienes se pueden permitir comprar una vivienda, la situación en Alcañiz, a nivel económico, es mejor. «El precio de venta aquí está proporcionalmente mejor que el precio del alquiler», asegura Anguera. Jorge Cuadros también apunta que la situación es similar a la de las viviendas de alquiler: «Hay viviendas que sabemos que hay clientes que buscan ese tipo de inmueble que a lo mejor ni salen al mercado porque ya los llamamos directamente, lo ven y se lo quedan».
Creación de vivienda pública, una de las posibles soluciones
Ante esta situación, tanto los constructores como los agentes inmobiliarios coinciden en que una de las principales soluciones sería que las administraciones facilitaran la construcción de inmuebles. Además, proponen llevar a cabo todos los proyectos de vivienda social apoyados por la Unión Europea y por los Ayuntamientos para que haya una oferta de vivienda social en los municipios. En el caso del Matarraña, Samuel Arnau añade: «Habría que limitar las viviendas de uso turístico».
Los agentes inmobiliarios del Bajo Aragón y el Matarraña también coinciden en que el problema principal es la falta de inmuebles. «DGA, DPT y los Ayuntamientos deberían promover ayudas a la construcción y así poder aumentar el parque de viviendas», afirma Montañés. Por su parte, Anguera añade: «Si hubiera habido más edificación, habría más oferta, y más competitividad en cuanto al precio. Habría más fluidez».
Plan de vivienda del Gobierno de Aragón
El Gobierno de Aragón ha situado la construcción y rehabilitación de vivienda pública entre sus principales líneas de actuación para facilitar el acceso a un alquiler asequible, especialmente entre los jóvenes y en los municipios afectados por la despoblación. A través del Plan Aragón Más Vivienda 2024-2030, el Ejecutivo autonómico impulsa distintos programas para ampliar el parque público residencial. Entre ellos destaca el Programa 700, dirigido a localidades de menos de 3.000 habitantes, que contempla una inversión de 52,5 millones de euros en seis años para rehabilitar o construir alrededor de 800 viviendas.
En julio de 2025, el Departamento de Fomento, Vivienda, Logística y Cohesión Territorial presentó una segunda convocatoria dotada con 10 millones de euros para actuar sobre 171 inmuebles en 94 municipios aragoneses.
En el Bajo Aragón Histórico y las Cuencas Mineras, estas políticas se traducen en diferentes promociones destinadas a incrementar la oferta de alquiler asequible. Según publicó La COMARCA, 40 municipios del territorio estaban incluidos en actuaciones para construir o rehabilitar 94 viviendas públicas entre 2025 y 2026, con una aportación autonómica de 5,7 millones de euros.
Paralelamente, el programa Más Vivienda, Mejor Turismo contempla nuevas promociones para trabajadores en localidades con elevada actividad turística. Entre ellas figuran las 18 viviendas anunciadas en Valderrobres, cuya redacción de proyecto salió a licitación en mayo por 197.210 euros, y las seis viviendas de Beceite, cuya construcción se licitó en febrero con un presupuesto de 1,1 millones de euros. Estas actuaciones se encontraban en distintas fases de tramitación y desarrollo, por lo que no todas suponían viviendas ya construidas.