Fórnoles ha demostrado una vez más que en los pequeños pueblos también hay capacidad para impulsar iniciativas colectivas. Un bingo musical organizado por Omella Show el pasado 27 de agosto ha permitido recaudar 250 euros que se destinarán a sufragar parte de la reparación del reloj del Ayuntamiento, averiado desde hace aproximadamente tres meses.
La actividad reunió a 63 participantes en una jornada que combinó música, entretenimiento y solidaridad. Una cifra que, tal y como destaca Ana Omella, animadora sociocultural y alguacila de Fórnoles, tiene un significado especial para una localidad pequeña. «Para Fórnoles es mucho», explica.
La propuesta surgió de la propia Omella, que planteó organizar el bingo musical, y de Javier, quien propuso destinar la recaudación a la reparación del reloj municipal. La idea encontró rápidamente el respaldo de los vecinos y visitantes que participaron en la actividad.
Una avería pendiente desde el verano
El reloj del Ayuntamiento lleva alrededor de tres meses sin funcionar. La reparación no ha podido realizarse antes debido a que el profesional encargado de intervenir en el mecanismo no podía desplazarse hasta Fórnoles hasta septiembre.
La recaudación obtenida con el bingo no permitirá previsiblemente cubrir el coste total de la reparación, por lo que el Ayuntamiento deberá asumir la cantidad restante. Sin embargo, Omella considera que los 250 euros suponen una aportación importante para las arcas de un municipio pequeño. «De nada a esto es mucho», resume la responsable municipal, que entiende la iniciativa como una forma de que los propios vecinos contribuyan al mantenimiento de su localidad.
63 cartones y una fiesta para despedir el verano
El bingo musical no se limitó a la actividad de cantar los números. La propuesta se convirtió en una auténtica fiesta de final de verano, con disfraces, música y baile. De hecho, Fórnoles ya acumula dos años organizando este tipo de bingo, con una respuesta muy positiva por parte de los participantes.
En esta ocasión se llegaron a utilizar 63 cartones, elaborados incluso de forma artesanal. Una muestra, según Omella, del carácter cercano y colaborativo de la iniciativa. «Al ser un bingo musical es un día de celebración y acabamos bailando todos, no importa quién seas», explica. Una dinámica que permite reunir a vecinos y visitantes y generar un espacio de convivencia alrededor de una actividad sencilla.
«Cuando tenemos un propósito conjunto, hay mucha fuerza»
La iniciativa forma parte de una dinámica más amplia que Fórnoles ha vivido durante este verano. La localidad ha contado con una programación cultural desarrollada a lo largo de toda la temporada y en la que los propios vecinos han podido proponer actividades de forma voluntaria. Entre las propuestas se han incluido sesiones de biodanza, observaciones de estrellas y otras actividades impulsadas directamente por habitantes del municipio. «Si cada uno pone su granito, que es muy poco, podemos hacer algo muy bonito», destaca Omella.
La animadora sociocultural considera que este tipo de iniciativas evidencian la capacidad de los pueblos pequeños para organizarse y sacar adelante proyectos cuando existe un objetivo común. «Cuando tenemos un propósito conjunto, la gente del pueblo, hay mucha fuerza», señala.
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Me alegro mucho , espero que se pueda arreglar el reloj y pagarlo.
Como siempre en la provincia del Teruel nos tenemos que sacar las castañas del fuego ,nosotros. El pueblo salva al pueblo!!!!