El Ayuntamiento de Fórnoles ha despejado una de sus principales preocupaciones del verano. Después de varias semanas buscando sin éxito una persona que se hiciera cargo del bar de las piscinas municipales, el consistorio ha encontrado finalmente una pareja de Valderrobres que asumirá la gestión de las instalaciones, permitiendo que tanto las piscinas como el servicio de bar pudiera abrir el pasado viernes a partir de las 16.00.
El alcalde, Javier Vidal, ha reconocido su satisfacción tras un proceso que ha mantenido al Ayuntamiento en vilo durante semanas. "Llevábamos un mes con una ansiedad y una angustia brutal. Habíamos sacado la gestión a licitación en dos ocasiones y ya estábamos buscando alternativas para que fuera el propio Ayuntamiento quien asumiera el bar, porque no podíamos dejar al pueblo sin este servicio durante todo el verano", ha explicado.
La gestión recaerá en Marcos y Freyja, una pareja de Valderrobres que se incorporó al proyecto en los últimos días y que, además, podría continuar al frente de Casa Nostra, el bar del municipio, una vez finalice la temporada estival. "Nos hemos quitado un gran peso de encima. Lo mejor es que no solo tendremos abiertas las piscinas este verano, sino que, si todo va bien, también aseguraremos la continuidad de Casa Nostra a partir de septiembre", ha destacado el alcalde.
Una dificultad compartida por muchos municipios
El mantenimiento de las piscinas seguirá siendo responsabilidad del Ayuntamiento, mientras que la nueva pareja se encargará de la explotación del bar y de la atención a los usuarios durante la campaña de verano. Vidal reconoce que la falta de candidatos para gestionar bares rurales se está convirtiendo en un problema cada vez más habitual en los pequeños municipios.
"Hemos visto casos muy cercanos de pueblos que tampoco encuentran gestores para sus bares o incluso para hoteles municipales. Es una realidad que cuesta entender porque son oportunidades de trabajo y de emprendimiento en el medio rural", ha señalado.
El alcalde recuerda que el bar cumple una función que va mucho más allá de la hostelería. "En Fórnoles no es un simple bar, es el local social del pueblo. Allí se reúne la gente mayor para jugar a las cartas, los vecinos se encuentran al terminar la jornada y es uno de los principales espacios de convivencia", ha afirmado.
Un llamamiento a apoyar los servicios del medio rural
Aprovechando la apertura de las piscinas, el alcalde ha querido lanzar un mensaje a quienes visitan el municipio durante el verano y los fines de semana. "La supervivencia de los bares de los pueblos depende en gran medida de la gente que viene de fuera. En invierno somos apenas cuarenta habitantes y con esa población es imposible mantener un negocio. Por eso es importante que quienes nos visitan consuman en los bares y hagan vida de pueblo", ha reivindicado Vidal.









