'La canción que lo cambió todo' no pretende ser un cuento al uso. Quiere llegar a todos los colegios y maestros, recaudar fondos para impulsar bibliotecas en El Valle de Hushe en Pakistán y sembrar valores de acogida y diversidad en la sociedad. Es el objetivo con el que la Fundación Sarabastall de Caspe de la mano de Lucía Gracia Lasheras y Lorena Villegas Fontoba pusieron en marcha este proyecto que llenó el Castillo del Compromiso hasta la bandera en su presentación este viernes.
El cuento solidario está lleno de sensibilidad e invita a reflexionar sobre el poder de la música, la amistad y la empatía. Gracia se encargó de la redacción y Villegas de las ilustraciones. "Son dos personas que siempre han estado muy vinculadas con nosotros y nos llena de orgullo el resultado", valoró María Pilar Lasheras, presidenta de la Fundación, en los micrófonos de Radio La Comarca.
La historia narra la llegada de un niño africano a una escuela donde todo le resulta extraño. No entiende el idioma, no consigue relacionarse con sus compañeros y se siente completamente aislado. Sin embargo, durante un recreo, una canción comienza a sonar y algo cambia. La música se convierte en el puente que rompe el silencio, acerca corazones y demuestra que, incluso sin compartir idioma, las personas pueden entenderse, acompañarse y construir amistad. Además, incorpora además una experiencia interactiva muy especial a través de un código QR incluido en el libro.
El acto contó con la colaboración especial del Coro Infantil Ciudad de Caspe y estuvo enmarcado dentro de las actividades programadas durante el mes de mayo con motivo de la celebración del Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo.
A la venta en Caspe, Alcañiz y online
El cuento 'La canción que lo cambió todo' estará a la venta en Aragondisc y Natura en Caspe y en la librería Ibáñez de Alcañiz. También estará disponible en la librería virtual de la Fundación Sarabastall. En la primera edición del libro se han impreso 400 ejemplares patrocinados por el Ayuntamiento de Caspe. Los fondos recaudados estarán destinados a proyectos de cooperación impulsados por la Fundación Sarabastall. Se dará prioridad al área educativa y a la creación de pequeños espacios de préstamo y lectura de libros en las aldeas del valle.
25 años trabajando en Pakistán
Fue en 2001 cuando la Fundación llegó por primera vez al norte de Pakistán y desde entonces se han ido desarrollando diferentes proyectos. "Era una zona absolutamente pobre y alejada de cualquier lugar, pero rodeada de inmensas montañas. Cuando preguntábamos a la gente que necesitaban, la educación era algo primordial", recuerda Lasheras. En ese momento crearon un sistema de becas y de apoyo a los maestros para que terminarán su formación. A partir de ahí, surgieron muchas otras iniciativas en torno a la sanidad o la agricultura para apoyar de forma integrar a esta aldea.