"Puedo soñar con encontrar objetos únicos, pero nunca imaginé que aparecería algo así en una casa", dice José María Ràfales, presidente de la Asociación Amics de Nonasp. Es un aficionado a rastrear todo tipo de reliquias, pero la de esta vez todavía le dejó más impresionado gracias a la propuesta de Raimon Ràfales. "Nos dijo que fuéramos a ver la casa que se había comprado porque pensaba que había algunos objetos que podían interesarnos. Enseguida acudimos y cuando llegamos al último piso nos quedamos impresionados", recuerda.
Se refiere a la vivienda conocida como 'Casa Ribot', donde estuvo residiendo unos años el médico Emilio Ribot Mullerat en el siglo XX. Arriba del todo, entre los trastos, localizaron una parte de una máquina de rayos X. Al investigar sobre ella se percataron de que estaba fabricada en Nueva York e inventada en 1913 por el ingeniero eléctrico Mónico Sánchez Moreno, un hombre que nació en 1880 procedente de Ciudad Real, que se fue a vivir a Estados Unidos sin saber inglés y empezó allí una carrera. Regresó a principios del siglo XX, pero todos los muebles los fábrica en Nueva York.
En un primer momento, cuando Raimon localizó la máquina de rayos X no sabía qué era exactamente ese objeto. De hecho, por su forma y tamaño pensó que se trataba de una guillotina. "Podíamos intuir lo que era, pero sabíamos que una guillotina no porque los franceses revolucionarios del siglo XVIII no pisaron Nonaspe", explica. "Enseguida busqué por internet y otras fuentes y ya nos dimos cuenta de que era un sistema de rayos X patentado en 1913", añade.
¿Cómo apareció en Nonaspe?
Para entender cómo un objeto de estas características aparece ahora en Nonaspe hay que remontarse a principios del siglo XX y conocer tanto la historia de la familia Ribot como la de José Macipe Indurain, médico con plaza titular en Nonaspe. Llegó al pueblo con 29 años y ejerció desde el 1 de marzo de 1924 como médico titular después de trabajar en Asturias. Cuatro años más tarde, en 1938, en plena Guerra Civil fue detenido por las tropas nacionales y trasladado a la cárcel de Caspe el 16 de mayo y más tarde a Torrero. Nunca regresó a Nonaspe y sus siguientes años de carrera profesional fueron en Tella, Puértolas y Mediano (Huesca), entre otros lugares.
La historia de José Macipe se entrelaza con la de Emilio Ribot porque coincidieron unos años en Nonaspe. Ribot nació en 1909 y estudió medicina en la Universidad de Zaragoza. En 1934 trabajó en el pueblo como médico privado cuando Macipe lo hacía como doctor titular. Fue en ese periodo en el que se cree que al detener a Macipe, que era el que tenía la máquina, se la cedió a Ribot. "Es lo que creemos que pudo pasar porque con el precio que tenían estas máquinas es muy difícil que hubiera dos a la vez", reconoce.
¿Cómo funciona?
Ribot utilizaba la máquina de rayos X en su consulta privada ubicada en su propia casa. El conjunto recibía el nombre de radioscopia o fluoroscopia. El paciente se colocaba en la base del mueble (2). Delante de él se situaba el aparato que generaba los rayos X (1) y, al otro lado, el médico observaba los órganos del paciente a través de una pantalla de vidrio fluorescente (3). Todo el procedimiento se realizaba con la habitación a oscuras.
Cuenta con un sistema por los laterales para que pueda subir y bajar la placa y ajustar a la parte del cuerpo que el médico quería ver en ese momento. En la imagen aparece con unas gafas, aunque no se sabe si realmente siempre las utilizaba en aquella época. El aparato producía corrientes de 100.000 voltios a una frecuencia muy alta de 7.000.0000 de vibraciones por segundo. Consumía 3 amperes y funcionaba con corrientes alternas y continua.
Ya luce en el museo
La máquina de rayos X ya forma parte del espacio de la farmacia del Museo Etnológico de Nonaspe y que puede visitarse con cita previa. Desde su creación cada año han estrenado un espacio hasta lograr contar con cinco pisos y más de 30 zonas que transportan al siglo XX. En las cinco plantas se puede ver desde una antigua casa, una escuela tanto franquista como republicana, una barbería y hasta una tienda antigua. Incluso han recreado un bar con las máquinas que se usaban anteriormente y un horno de pan, entre otros espacios.