Martín del Río avanza en su apuesta por ampliar el parque de vivienda municipal ante la creciente demanda de personas interesadas en instalarse en la localidad. El Ayuntamiento ha puesto en marcha durante los últimos años distintos proyectos de rehabilitación que permitirán pasar de no disponer de ninguna vivienda municipal a contar con ocho inmuebles entre actuaciones prácticamente terminadas, en tramitación y previstas en un plazo aproximado de tres años.
«Hemos visto que hay un déficit bastante considerable en vivienda. Tenemos muchas solicitudes, muchas propuestas de gente que quiere venir a vivir a Martín, pero todavía no tenemos viviendas que ofrecerles», explica el alcalde, Manuel del Río, quien sitúa la vivienda como una de las prioridades de la actual legislatura.
La actuación más avanzada corresponde a las cuatro antiguas viviendas de los maestros, cuya rehabilitación está prácticamente terminada. Las obras cuentan con un presupuesto de 318.000 euros, de los que 252.000 euros están financiados por el Gobierno de Aragón, y está previsto que los pisos puedan estar terminados entre mediados y finales de octubre. Las viviendas se entregarán completamente amuebladas y equipadas, con cocina, electrodomésticos, dormitorio y mobiliario de salón, para que los futuros inquilinos puedan instalarse de inmediato.
A estos cuatro pisos se suma el proyecto para rehabilitar la antigua casa del médico, para el que el Ayuntamiento ha solicitado una subvención de 54.000 euros. La previsión municipal es que esta vivienda pueda estar terminada en la primavera o el verano de 2027. La actuación está pendiente de la resolución de la ayuda, aunque el Consistorio mantiene su intención de ejecutarla incluso con fondos propios si fuera necesario.
Vivienda social y adaptada
Otro de los proyectos se desarrolla en el edificio adquirido al Obispado, donde el Ayuntamiento prevé habilitar dos viviendas sociales. Una de ellas comenzará a rehabilitarse con una ayuda de 25.200 euros de la Diputación Provincial de Teruel, mientras que quedará pendiente la actuación en la segunda. Además, el Consistorio estudia convertir la planta baja, de unos 50-60 metros cuadrados, en una vivienda adaptada para una persona con movilidad reducida. Con estas actuaciones, Martín del Río prevé alcanzar un total de ocho viviendas municipales en un plazo de dos o tres años.
La reciente incorporación de 20 guardias civiles a la comarca, algunos de ellos con sus familias, ha evidenciado también la escasez de oferta residencial. «Aunque hubiéramos hecho otras ocho viviendas más, se hubieran ocupado rápidamente», apunta el alcalde.
El Ayuntamiento considera que estas actuaciones pueden contribuir tanto a facilitar la llegada de nuevos pobladores como a ofrecer vivienda social a vecinos que la necesiten, al tiempo que permiten aprovechar y recuperar edificios existentes del municipio.