El Matarraña será uno de los protagonistas de la sexta edición de la Santander Slow Fashion. La comarca turolense ha sido elegida como región invitada de esta cita dedicada a la moda artesanal, el diseño sostenible y el consumo responsable y estará representada este martes 29 de septiembre por el joyero y diseñador Ricardo Domingo, desde Valjunquera, y el espartero Manuel Gallardo, ‘Espartos Manolito’, desde Valderrobres.
Ambos presentarán en el Gran Casino del Sardinero su proyecto conjunto RiMa, una colección de joyería contemporánea que fusiona el esparto con el metal y que busca llevar la identidad del territorio a una pasarela especializada en sostenibilidad y artesanía. La propuesta reúne dos oficios y dos formas de trabajar la materia que, pese a sus diferencias, han encontrado un punto de encuentro.
Manolito aporta su conocimiento de la cestería y el trabajo con fibras vegetales, mientras que Ricardo Domingo suma su experiencia en joyería, diseño y forja. El resultado son piezas de gran formato y carácter escultórico en las que las trenzas de esparto conviven con cadenas, elementos metálicos forjados a mano y acabados bañados en oro.
«Queremos demostrar que el esparto, una fibra ligada a nuestra memoria y a nuestro territorio, puede tener un lugar en la joyería de autor», explica Manolito. Para Ricardo, la participación supone también una oportunidad para «mostrar fuera de Aragón lo que nace en el Matarraña, donde el paisaje y la memoria artesanal forman parte del proceso creativo». La colección plantea así una reinterpretación de materiales vinculados al territorio sin perder su identidad.
Una colaboración nacida en el Matarraña
RiMa nace del encuentro entre dos artesanos de la comarca que ya tenían la intención de trabajar juntos antes de que surgiera la oportunidad de acudir a Santander. El contacto se produjo hace poco menos de un año y ambos se emplazaron a desarrollar algún proyecto conjunto. La invitación a participar en la Santander Slow Fashion aceleró ese encuentro y convirtió la idea en una colección que debía estar preparada en apenas tres semanas.
La propuesta llegó a Ricardo Domingo a través de la organización y de Esther, vinculada a ‘Planes del Matarraña’, después de que Santander Slow Fashion decidiera contar con Teruel como provincia invitada. «Una pasarela tiene que tener un argumento», explica Ricardo, que consideró que la colaboración con Manolito permitía reunir diseño, artesanía y territorio en una misma propuesta. «Juntos era una fuerza de territorio e identidad», resume.
El nombre elegido para la colaboración también surgió de manera espontánea. RiMa nace de las iniciales de Ricardo y Manolito, pero ambos encontraron además en la palabra una forma de definir el proyecto. «Rimamos los dos al son de una misma música», señala Ricardo, en referencia a la unión entre el esparto y el metal.
28 días para crear la colección
Uno de los principales retos ha sido el tiempo. Desde que ambos conocieron que participarían en la pasarela hasta la presentación de la colección apenas han transcurrido 28 días, un plazo que ha obligado a concentrar el trabajo y a desarrollar las piezas con rapidez. «La responsabilidad es muy bestia», reconoce Ricardo, al explicar que no solo presentan su trabajo, sino que representan a una comarca y a una provincia en una cita especializada en moda sostenible.
La colección está formada por piezas grandes y contundentes, concebidas específicamente para una pasarela y pensadas para que puedan apreciarse desde el público. Collares, colgantes, anillos, bolsos y pamelas combinan el esparto con cadenas y otros elementos metálicos. En algunas piezas adquiere mayor protagonismo la fibra vegetal y en otras el metal y los acabados dorados, pero el objetivo es mantener el equilibrio entre ambos materiales.
«El lujo es la autenticidad», explica Manolito. Para los dos artesanos, el valor de las piezas no reside únicamente en los materiales empleados, sino en el tiempo, el trabajo manual y la singularidad de cada creación. El proyecto pretende demostrar que una fibra tradicional y vinculada a la memoria de la comarca puede ocupar también un espacio dentro de la joyería contemporánea.
Un proyecto que une el talento
La colección no se ha construido únicamente a partir del trabajo de Ricardo Domingo y Manolito. El proyecto ha ido incorporando a diferentes personas vinculadas al territorio para construir también el relato que acompañará a RiMa en Santander. Elena Martí Querol, especialista en branding, marca, marketing y diseño gráfico, ha trabajado en la identidad visual del proyecto, desde el logotipo y el isotipo hasta la preparación de los contenidos audiovisuales.
A esta parte se ha sumado Sergio, de Drones de Sergio, encargado de aportar imágenes del Matarraña y de grabar a los dos artesanos durante su trabajo. El resultado será un vídeo que se proyectará antes del desfile y que permitirá al público del Gran Casino del Sardinero conocer el territorio del que proceden Ricardo y Manolito, sus paisajes y su forma de trabajar. La pieza cuenta además con una locución de Mireia Amargós y un montaje concebidos específicamente para la presentación de RiMa.
«Hay gente que quiere tanto esta comarca que se apunta por el Matarraña, por Teruel y por Aragón», destaca Ricardo, que pone en valor la implicación de las diferentes personas que han ido sumándose al proyecto. «Mucho orgullo de territorio», resume.
La colaboración de Esther, vinculada a Planes del Matarraña, fue también determinante en el origen de la participación turolense. La organización de Santander Slow Fashion había decidido invitar a Teruel y fue Esther quien recibió el encargo de buscar artesanos de la provincia que pudieran representar el territorio. De ahí surgió la propuesta a Ricardo y, posteriormente, la idea de incorporar a Manolito para construir una propuesta conjunta.
El resultado es un proyecto que va más allá de una colección de joyería. RiMa pretende presentar en Santander una pequeña representación del Matarraña a través de sus materiales, sus oficios, sus paisajes y las personas que mantienen vivos esos conocimientos. «Juntos somos una fuerza de territorio», explica Ricardo, que considera que la unión entre diseño y artesanía permite trasladar a la pasarela una identidad que nace directamente de la comarca.
Un escaparate para el territorio
El desfile tendrá lugar a las 20.00 del martes 29 de septiembre en el Gran Casino del Sardinero. Antes de que las modelos salgan a la pasarela se proyectará un vídeo sobre el Matarraña, sus paisajes y su identidad, que terminará mostrando a Ricardo y Manolito trabajando en sus respectivos oficios. La presentación contará con 15 salidas y las modelos vestirán de negro para dar todo el protagonismo a las piezas.
La presencia del Matarraña no se limitará, por tanto, a la colección. La intención es utilizar el desfile como una ventana para mostrar el territorio a los asistentes y acompañar la presentación con información turística de Teruel y del Matarraña. «Hay mucho orgullo de territorio», destaca Ricardo, que subraya la colaboración de distintas personas de la comarca para hacer posible el proyecto.
La Santander Slow Fashion, organizada por la Asociación de Creadores de Cantabria con el respaldo de diferentes instituciones cántabras, celebra sus desfiles los días 28 y 29 de septiembre. Costa Rica es el país invitado de esta sexta edición, mientras que el Matarraña representa a la España vaciada como región invitada. La cita pone el foco en la trazabilidad, la reciclabilidad, el ecodiseño, la segunda mano y el trabajo artesanal como alternativas al modelo de consumo rápido.
Para Ricardo y Manolito, Santander será además el primer paso de una colaboración que aspiran a mantener en el tiempo. Ambos ya contemplan continuar trabajando juntos y estudiar futuras colecciones. También les gustaría que RiMa pueda regresar al Matarraña después del desfile, con una exposición de las piezas y del material audiovisual creado para la presentación. «Nos haría a los dos muchísima ilusión que la gente de aquí pudiera verlo», apunta Ricardo.