Nonaspe y Lledó podrán solicitar ayudas estatales por los incendios sufridos en mayo

El Gobierno central declara 176 territorios de 14 comunidades autónomas como zonas afectadas por emergencias. Se incluyen, además, las tres provincias aragonesas por las fuertes tormentas de agosto y septiembre
Publicado por María Celiméndiz el 3 de octubre de 2024

Nonaspe y Lledó podrán solicitar ayudas económicas estatales por los incendios forestales sufridos el pasado mes de mayo, que quemaron 267 y 55 hectáreas, respectivamente. Ambos municipios se encuentran entre los 176 territorios de 14 comunidades autónomas que el Consejo de Ministros declaró este martes como zonas gravemente afectadas por emergencias de protección civil entre el 27 de febrero y el 14 de septiembre de 2024. De igual modo, el Gobierno central ha incluido a las tres provincias aragonesas por las fuertes tormentas que azotaron la comunidad durante la última semana de agosto y la primera de septiembre.

De esta forma, los vecinos, empresas e instituciones de estos 176 territorios que se han visto perjudicados por fenómenos adversos como incendios, tormentas o inundaciones tienen derecho a reclamar una serie de subvenciones proporcionadas por el Ministerio del Interior, que son complementarias a las iniciativas autonómicas, así como otro tipo de bonificaciones.

Se contemplan hasta 18.000 euros por fallecimiento o por incapacidad absoluta y permanente; 2.580 euros en el caso de destrucción o daños en enseres de primera necesidad; 15.120 euros por la destrucción total de la vivienda habitual; 10.320 euros para afrontar hasta el 50% de los daños a la estructura de la vivienda y 5.160 por otro tipo de daños; 9.224 euros por afecciones en los elementos comunes de una comunidad de propietarios; el importe total para personas físicas o jurídicas que hayan llevado a cabo prestaciones personales y de bienes; y hasta 9.224 euros para los establecimientos industriales, mercantiles y de servicios, incluidos los agrarios, marítimo-pesqueros y turísticos.

Por su parte, los ayuntamientos podrán sufragar con las ayudas estatales entre el 50% y el 100% de los gastos derivados de actuaciones inaplazables. Además, el decreto contempla otro tipo de medidas de apoyo a través de los diferentes ministerios implicados, como la exención en la cuota del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y la reducción en la cuota del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE); medidas laborales y bonificaciones y exenciones de cuotas de la Seguridad Social; o ayudas a las corporaciones locales para la reparación de infraestructuras de titularidad pública.

«Estas 176 emergencias de protección civil han causado daños personales y estragos de distinta consideración en infraestructuras, bienes públicos y privados y servicios públicos, lo que justifica la intervención de la Administración General del Estado, que se apoya en el principio de solidaridad interterritorial y que tiene siempre carácter subsidiario, complemento de las actuaciones que, en ejercicio de sus competencias, son responsabilidad de las comunidades autónomas», explicó el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Incendios en Nonaspe y Lledó

El Gobierno central ha aprobado ayudas para los damnificados por los dos incendios forestales que arrasaron más de 600 hectáreas en el territorio bajoaragonés durante la segunda semana de mayo de 2024. Por un lado, un fuego originado en una finca agrícola de Lledó la tarde del día 7 se extendió rápidamente -por el fuerte viento y la sequedad del terreno- y quemó 55 hectáreas en cuatro días, hasta que se logró controlarlo. Mayoritariamente ardió masa forestal, pero también se calcinaron diferentes parcelas y las llamas llegaron a algunas edificaciones agrícolas. Además de este pueblo del Matarraña, también se vio afectado el vecino municipio de Horta de Sant Joan, en Tarragona.

Por otro lado, un incendio que empezó la tarde del día 11 en Batea (Tarragona) se propagó a Nonaspe y Fabara, arrasando un total 550 hectáreas en cuatro días. En Nonaspe se quemaron 96,8 hectáreas y en Fabara, 369,61. En el caso de Batea, se calcinaron 17,45 hectáreas. La mayor parte de la superficie quemada fue de pinar, aunque también se vio sorprendida alguna parcela agrícola y una granja sin animales.

Además, podrán solicitar ayudas los vecinos de Mequinenza por el incendio forestal que calcinó el pasado 3 de julio 70 hectáreas de monte bajo. Este fuego mantuvo en vilo a los vecinos del Bajo Aragón-Caspe, ya que la columna de humo era visible desde sus casas y existía el temor de que se propagase hacia sus pueblos.

Daños por las fuertes tormentas

El Gobierno central también concederá subvenciones a los perjudicados por las fuertes tormentas que hubo en las tres provincias aragonesas durante la última semana de agosto y la primera de septiembre. De esta forma se responde positivamente a la petición del Gobierno de Aragón, que la semana pasada solicitó la declaración de zona afectada gravemente por una emergencia de 173 municipios para poder acogerse a la Ley 17/2015 del Sistema Nacional de Protección Civil. DGA cuantifica los daños y las pérdidas en unos 5 millones de euros.

Las tormentas se mantuvieron durante 11 días y afectaron a las tres provincias. En concreto a las comarcas de Alto Gállego, Bajo Cinca, Cinca Medio, Hoya de Huesca, Jacetania, Monegros, Ribagorza, Sobrarbe y Somontano de la provincia de Huesca; a las de Calatayud, Campo de Daroca, Cinco Villas, Los Monegros y Ribera Alta del Ebro de Zaragoza; y a las turolenses de Andorra-Sierra de Arcos, Bajo Aragón, Bajo Martín, Teruel, Cuencas Mineras, Gúdar-Javalambre, Jiloca, Maestrazgo y Matarraña.

Ver comentarios (1)

  • Y la grave sequía en los cultivos leñosos no tiene importancia?
    Pues están los almendros fatal y la cosecha un desastre