El incendio que se declaró el martes por la tarde en una finca de Lledó quedó extinguido a última hora de la tarde del jueves. Ha sido durante las primeras horas del viernes cuando INFOAR ha confirmado que los Agentes de Protección de la Naturaleza daban por finalizado el dispositivo tras cuatro días de labores de extinción y vigilancia. En total, el incendio calcinó 55 hectáreas, casi todas ellas en Lledó aunque también afectó al vecino municipio de Horta de Sant Joan, en Tarragona.
El fuego se produjo en una finca agrícola, junto a un edificio diseminado que está a menos de 1 kilómetro del casco urbano de Lledó. El fuerte viento y la sequedad del terreno provocaron que en pocos minutos las llamas se extendiesen rápidamente. La componente cierzo (noroeste) hizo que el fuego tomase un rumbo muy directo hacia el río Algars y hacia la vecina Horta de Sant Joan, donde también prendieron varias fincas. Aunque mayoritariamente ardió masa forestal, también se calcinaron diferentes parcelas y las llamas llegaron a algunas edificaciones agrícolas. En este caso gracias a que estas viviendas no contaban con vegetación y a la actuación de los bomberos, no se vieron afectadas.

Las llamas se pudieron estabilizar ese mismo día y el incendio fue controlado a primera hora del miércoles. A este respecto, durante toda la jornada del jueves -así como los días previos-, día y noche, se mantuvieron en alerta dos autobombas, un retén forestal y un Agente de Protección de la Naturaleza. Durante las dramáticas horas que se vivieron el martes toda la atención se puso en las numerosas viviendas que hay diseminadas por esta zona de monte. Fue necesario evacuar 15 masías habitadas y a un total de 23 personas; también en la vecina localidad de Arens de Lledó en donde finalmente no entró el fuego. El Ayuntamiento de Lledó puso a disposición del amplio despliegue un mapa e indicaciones para situar dichas viviendas. «Lo primero que hemos hicimos fue contactar con todos los vecinos y facilitar la ubicación de todas las viviendas», explicó Teresa Crivillé, alcaldesa de la localidad.
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Rápida respuesta y amplio dispositivo
El dispositivo de la extinción comprendió hasta una treintena de dotaciones entre Aragón y Cataluña. El operativo INFOAR de la Diputación General de Aragón trasladó dos unidades de intervención forestal helitransportadas con dos helicópteros, cuatro unidades de intervención forestal terrestre, cuatro autobombas y siete Agentes de Protección de la Naturaleza (APN) en dirección de extinción. Por su parte, la Generalitat de Cataluña desplegó hasta 20 dotaciones de los Bomberos entre medios terrestres, helicópteros y aviones de carga en tierra.
Además, participaron Bomberos de la Diputación de Teruel, Guardia Civil, Mossos d’Esquadra y voluntarios de Protección Civil. «Parece un milagro. Pero no lo fue. Tenemos que agradecer al rápido y gran dispositivo que se desplegó por todas las administraciones y felicitarles. Estamos muy agradecidos, también a la población, que se volcó y a los responsables políticos», explica la alcaldesa. El propio municipio facilitó, durante los cuatro días que está durando el dispositivo, diferentes espacios así como comida y bebida, con más de 400 bocadillos, 800 piezas de fruta, leche y café para los afectados y para los participantes en el dispositivo de extinción.
«Los medios y la balsa nos salvaron»
Además del despliegue, la alcaldesa subrayó la importancia de contar con la balsa antiincendios lista para su uso y, especialmente, la nueva balsa lateral que el propio ayuntamiento construyó principalmente para agua de boca -aunque está a la espera de obtener una subvención para conectarla a la red-, pero también para ser utilizada en casos como este. «La nueva balsa ha sido crucial. En 3 minutos los helicópteros cargaban y descargaban el agua sobre el fuego. Aquí se ha puesto de manifiesto que sin agua, un territorio como el nuestro no puede prosperar», añade Crivillé. También en la vecina Arens de Lledó el consistorio facilitó alojamiento a los vecinos desalojados.









