Las pequeñas empresas que no levantaron su persiana el pasado 4 de mayo -con las medidas y normas entonces propias de la Fase 0- han reabierto sus puertas este lunes "con optimismo". En algunas tiendas eran tantas las visitas que recibían que no podían atender las llamadas telefónicas. Visitas que se han traducido en múltiples ventas en sectores como el de la ropa deportiva. Es el caso de la tienda Atleet Alcañiz, cuya apertura ha ido "mejor de lo esperado" alcanzando más de medio centenar de visitas en la jornada de este lunes, bajo los protocolos sanitarios.
La tienda de ropa, calzado y artículos deportivos cuenta con una particularidad, y es que se inauguró en plena desescalada el pasado 4 de mayo. Funcionó la primera semana mediante cita previa, "con muy buenos resultados". Este lunes su apertura al público fue "un éxito". "Nos visitaron entre 50 y 80 clientes", explicó el dueño, Daniel Oliver. "Hemos vendido sobre todo zapatillas para correr, además de ropa para los más pequeños, pantalones y camisetas cómodas". Todo un buen augurio para el comercio de cercanía.
«Tenía mucha ilusión por poder volver a abrir y he tenido ya clientes»
La que actualmente es la única zapatería del Matarraña pudo abrir este lunes, al fin, sus puertas. Calzados Sorolla se encuentra en la céntrica avenida Cortes de Aragón de Valderrobres y cuenta con una fiel clientela ganada durante décadas. Muchos de sus clientes acudieron este lunes, por primera vez en casi dos meses al veterano establecimiento que deja la puerta abierta, para evitar tener que tocarla y ha instalado una mesilla con gel hidroalcohólico y guantes. «Tenía muchas ganas de poder volver a abrir. He tenido ya varios clientes y durante estas semanas he atendido encargos», explicó Mayte Sorolla, gerente del establecimiento.
«A pesar de todo, abrimos con ganas de mantenernos y asesorar a la gente»
La joven empresaria Tania Blanco, que regenta un negocio de moda y complementos, ha sido otra de las valientes que ha decidido subir la persiana el primer día de la Fase 1. Abrió su comercio hace poco más de un año, y asegura que todavía no ha amortizado su inversión. «Este periodo ha sido una ruina para todos, pero sobre todo para los que llevamos menos tiempo. Aún así, abrimos abrimos con ganas para salir adelante, asesorar a la gente y mantener el proyecto», explica Blanco. Además de un importante despliegue de medidas de protección, atenderá de manera personal y privada, ya que solo se permitirá una persona al mismo tiempo en su local.
«He tenido más ansiedad antes por la incertidumbre, que en la reapertura»
Caché Caché la tienda de ropa y artículos de moda de Alcañiz abrió con "perspectivas muy positivas". "En marzo cerramos con la incorporación de una nueva colección, ahora hemos ampliado esa zona y la dejamos al 30, 40 y 50%, para comprar con estos descuentos está muy bien", explicó Pilar Romero, dueña del establecimiento. En cuanto a la entrada de clientes se notó cierta "normalidad". "Es como si hubiera sido antes de abrir, la gente necesita ropa por el cambio de estación", matizó. Los probadores se utilizan de forma alternativa para que puedan ser desinfectados. Después de la manipulación, cada prenda se somete a vapor a más de 90º.
«He habilitado una zona para desinfectar la ropa que se prueban los niños»
De uno en uno, con mascarilla y sólo a través de una de las puertas de acceso. Así entran los clientes a la tienda de puericultura y ropa infantil y juvenil Nidos, en Andorra, que abrió este lunes sus puertas después de nueve semanas sin actividad. Su gerente, Reyes Benaque, lleva una política de desinfección rigurosa. Limpia constantemente el mostrador y los probadores. «Insisto mucho en la limpieza de manos y friego el suelo hasta cuatro veces al día con desinfectante», subrayó. Además, ha habilitado un espacio en el almacén para colocar la ropa que se prueban los niños. Allí, las prendas permanece un mínimo de tres días antes de probárselas otro niño. Este lunes, la actividad en la tienda fue constante y no paró de atender a clientes.
«Toda la plantilla está trabajando. Ya hemos llenado dos semanas de citas»
Aunque llevan todo el estado de alarma asistiendo emergencias y la semana pasada ya atendieron con cita previa en su establecimiento central, no fue hasta este lunes cuando Ópticas Bajo Aragón recuperó la «normalidad». Toda la plantilla se incorporó al trabajo (14 empleados en ERTE han regresado a sus 5 centros) y ya han llenado dos semanas de citas. «La gente llevaba mucho tiempo esperando para sus revisiones. Además, si lo quieres hacer bien, estás todo el día desinfectando, por lo que hay mucho trabajo», dice su propietario, Óscar Pérez. A todos los clientes les ofrecen un kit de protección y un spray antivaho para evitar que se empañen las gafas. Además, han puesto mamparas y han comprado un aparato con luz ultravioleta para desinfectar hasta 10 gafas en sólo cinco minutos.
«Queremos que los clientes sigan apostando por nosotros»
La tienda de alimentación y productos gourmet «12 uvas» siempre se está adaptando a los nuevos tiempos. Este lunes abrió sus puertas con «cierta normalidad» pero teniendo en cuenta todas las medidas necesarias de protección para sus clientes. Además, su escaparate (siempre muy dinámico) está protagonizado de un gran arco iris, como símbolo de esperanza y resistencia. «No ha sido fácil este periodo encerrados, pero volvemos con las mismas ganas», explica su gerente, Alberto Martín. «Gracias a los encargos y el reparto a domicilio, nos hemos mantenido, queremos que los clientes sigan apostando por nosotros a partir de ahora».