18 pueblos del Bajo Aragón Histórico proyectan nuevas viviendas y espacios públicos con las ayudas para derribos

Los 18 municipios destinarán los fondos a eliminar edificios en ruinas y reducir riesgos con proyectos que incluyen vivienda social, alojamientos, aparcamientos y ampliaciones de calles y plazas
Publicado por Jesús Burgos el 25 de octubre de 2026

Los 18 municipios del Bajo Aragón Histórico y las comarcas vecinas que recibirán ayudas del Gobierno de Aragón para derribar edificios en ruinas ya perfilan el destino de los fondos. La construcción de nuevas viviendas, la creación de espacios públicos y la eliminación de inmuebles que suponen un riesgo para los vecinos figuran entre las principales actuaciones previstas. Mientras algunos ayuntamientos ya han comenzado las obras, otros esperan la llegada de las subvenciones para ejecutar los derribos y concretar el uso de los solares.

La convocatoria autonómica cuenta con una dotación de 4,4 millones de euros para los ejercicios 2026 y 2027, repartidos en dos anualidades de 2,2 millones. Las ayudas pueden cubrir hasta el 100% del gasto subvencionable justificado, con un máximo de 70.000 euros por entidad local. Entre los municipios beneficiarios figuran localidades del Bajo Aragón, el Bajo Martín, las Cuencas Mineras, el Matarraña y el Maestrazgo.

Vivienda para nuevos vecinos y familias

Jarque de la Val recibirá 29.342,50 euros para actuar sobre varios inmuebles del casco urbano. El municipio plantea construir entre cinco y siete viviendas en una de las zonas afectadas, en función de la superficie y de los recursos disponibles. A este proyecto se sumarían otras cinco viviendas en un segundo espacio y una o dos más en una tercera ubicación. La previsión contempla derribar dos inmuebles y mantener una tercera zona para su desarrollo, aunque las actuaciones están pendientes de la llegada de las ayudas.

En La Hoz de la Vieja, con 27.979,98 euros concedidos, la prioridad es derribar una vivienda situada cerca de la plaza principal para eliminar el peligro que supone su estado. El Ayuntamiento contempla destinar posteriormente el solar a vivienda, aunque por ahora no ha concretado el proyecto y se centra en retirar las ruinas cuanto antes.

Belmonte de San José dispondrá de 70.000 euros para derribar cuatro inmuebles situados en una calle cuyo tramo final presenta un estado de deterioro avanzado. La intención municipal es aprovechar el espacio liberado para construir viviendas en el futuro, una vez se pueda avanzar en la planificación y financiación de la actuación.

En Valdealgorfa, la ayuda asciende a 69.944,27 euros. El municipio quiere derribar una vivienda y construir cuatro nuevos alojamientos en el espacio resultante con el objetivo de aumentar la disponibilidad residencial.

Por su parte, Montalbán recibirá 67.462,71 euros para actuar sobre un inmueble en mal estado. El Ayuntamiento quiere ejecutar el derribo cuanto antes, ya que la casa se encuentra junto a otro edificio que también fue demolido y el espacio disponible permitiría plantear una nueva construcción. La intención es destinar el solar a vivienda, aunque el proyecto está pendiente de la financiación.

Molinos contará con 44.813,79 euros para las actuaciones previstas en una zona situada en la entrada del pueblo. El objetivo municipal es construir viviendas, aunque el desarrollo dependerá de la disponibilidad de las ayudas y de la ejecución previa de los trabajos de demolición.

En Ráfales, los 20.623,83 euros asignados permitirán abordar el derribo de un inmueble y avanzar hacia la construcción de tres viviendas. La propuesta contempla una planta baja y dos plantas superiores, con alojamientos destinados especialmente a nuevos pobladores. El municipio busca facilitar la llegada de personas de fuera que quieran instalarse en la localidad y contribuir a su desarrollo.

Arens de Lledó recibirá 29.643,50 euros para derribar un almacén municipal y construir al menos dos viviendas adaptadas a familias. El municipio dispone de otros cuatro alojamientos orientados a hogares de una o dos personas, pero pretende ampliar las opciones para familias con hijos. El derribo está previsto para 2027.

Rehabilitación del inmueble situado en la calle Portillo, 37 / Cedida

En La Portellada, la subvención concedida es de 14.036,22 euros y el proyecto se encuentra más avanzado. El Ayuntamiento ya ha derribado una vivienda abandonada situada en la entrada del municipio y ha comenzado la construcción de un edificio que se distribuirá en dos alojamientos: uno en la planta baja y otro tipo dúplex en la parte superior. La estructura ya cuenta con el tejado y la previsión es terminar los trabajos a finales de 2027, aunque el Ayuntamiento está pendiente de las subvenciones para completar la actuación.

El edificio de La Portellada / Cedida

Vivienda social y proyectos todavía por definir

Maicas dispondrá de 22.771,03 euros para intervenir en un corral situado en la calle Placetas, dentro del casco urbano. El Ayuntamiento prevé sanear y derribar la estructura a principios de 2027 para, posteriormente, construir una vivienda social que mantenga la estructura y la estética tradicionales del municipio.

En Castellote, los 35.386,90 euros concedidos servirán para afrontar el derribo de una casa en ruinas situada en la parte alta del pueblo. El estado del inmueble supone un riesgo para la vivienda colindante, por lo que el Ayuntamiento quiere actuar cuanto antes, a ser posible antes de finalizar el año. Para el solar resultante baraja distintas posibilidades, como construir una cochera, un aparcamiento o incluso una vivienda, aunque todavía no ha tomado una decisión definitiva.

Gargallo recibirá 24.981,02 euros para eliminar un inmueble deteriorado situado en la entrada del pueblo, cuyas ruinas también ocasionan molestias a los vecinos. La primera intención es habilitar una zona de aparcamiento provisional después del derribo y estudiar más adelante la construcción de viviendas si consigue financiación adicional. El inicio de los trabajos depende de encontrar a alguien que pueda hacerse cargo de la demolición.

En Seno, la ayuda asciende a 52.423,30 euros. El municipio quiere retirar los escombros y eliminar el peligro de una vivienda situada en la calle Alta. Una parte del inmueble ya fue derribada hace tiempo, pero todavía queda otra zona por desmontar. El Ayuntamiento no ha decidido qué uso dará al solar y esperará a recibir las ayudas antes de concretar si desarrolla un proyecto de construcción.

Calles y plazas más amplias

Las subvenciones también permitirán a algunos municipios ganar espacio público y mejorar la configuración de sus cascos urbanos. Azaila contará con 59.311,26 euros para derribar dos casas y unir dos calles, ampliando así una plaza. En este caso, la actuación no tiene como objetivo directo construir viviendas, sino mejorar la conexión entre las vías y ganar espacio público para el municipio.

En Cañizar del Olivar, los 30.824,50 euros concedidos se enmarcan en un proyecto para ampliar las instalaciones municipales junto al pabellón situado en la entrada del pueblo. La intención es habilitar un espacio destinado a almacén municipal. Antes, sin embargo, el Ayuntamiento necesita encontrar a alguien que pueda hacerse cargo del derribo de las ruinas existentes para poder avanzar con la actuación.

Nonaspe también recibirá 70.000 euros para derribar dos casas con el objetivo de unir dos calles y ampliar una plaza. El proyecto busca mejorar el espacio urbano mediante la eliminación de los inmuebles afectados.

Por su parte, Escucha dispone de una ayuda de 22.473,79 euros, aunque por el momento no se ha podido concretar el uso que el municipio dará al espacio resultante del derribo. Josa completa la relación de los 18 municipios beneficiarios, con una ayuda de 28.358,54 euros, aunque todavía no se dispone de información sobre la actuación concreta que prevé desarrollar.

La seguridad, primera prioridad

Más allá de los proyectos de futuro, varios ayuntamientos coinciden en que la primera necesidad es eliminar edificios cuyo estado supone un riesgo para los vecinos y las viviendas próximas. En La Hoz de la Vieja, Seno, Castellote y Gargallo, la retirada de las ruinas es la prioridad inmediata, mientras que en otras localidades la ejecución de los trabajos está pendiente de la financiación o de encontrar empresas que puedan realizarlos.

Las ayudas autonómicas persiguen mejorar la seguridad, la salubridad y la funcionalidad de los núcleos rurales, además de liberar suelo urbano para facilitar la construcción de viviendas. En municipios pequeños, donde la disponibilidad de solares constituye una dificultad para atraer población, los derribos pueden convertirse en el primer paso para recuperar espacios degradados y darles nuevos usos.