Ricardo Rodríguez (La Puebla de Híjar, 1981) es guía turístico en el medio natural, fotógrafo y crea páginas web. Lleva la difusión del GR262, un sendero en auge y que une diferentes comarcas; se encarga de que las barcas funcionen para la navegación de ocio en verano en el embalse de Pena y lidera actividades, algunas tan curiosas como el rastreo de animales. En el Bajo Martín, en localidades como Samper en el río, Albalate o Urrea con las aves, realizó el año pasado y el anterior, y la última fue en Mas de las Matas, en una salida a conocer el entorno esta Navidad. En diferentes salidas didácticas enseña a fijarse en determinados elementos del entorno y que indica la presencia de animales muy variados y no muy accesibles al ojo humano. Hace años comenzó con la observación de aves y reivindicó la recuperación de la vía verde Val de Zafán desde el kilómetro 0 en La Puebla de Híjar, su pueblo y donde decidió quedarse y emprender para ofrecer a vecinos y visitantes una manera de hacer turismo en el medio natural más cercano y a la vez apreciarlo. Buena parte de este entorno lo refleja en sus redes, donde muestra atardeceres, amaneceres, pájaros, flores, senderos y lo que se le pone delante y le llama la atención.
Se sigue diversificando, y para primavera ya última junto a más gente inquieta como él, la organización de excursiones, esta vez dedicadas a personas que estén solas y quieran conocer a otras. "Si surge algo más, perfecto, y si no, siempre conocerás a más gente con tus mismos gustos para hacer actividades de ocio", dice ilusionado con este primer reto que se ha propuesto para el año.
Desde el principio apostaste por quedarte en el territorio y ser emprendedor. Tras casi dos décadas organizando actividades en la naturaleza, ¿te arrepientes?
(Ríe) No, arrepentirme no, aunque ser autónomo no es fácil y en el medio rural tampoco. En algún sitio tienes que estar y lo mío siempre ha sido la naturaleza, es lo que me vincula aquí. Ya no solo a La Puebla de Híjar, como mi casa, sino que me muevo por un radio amplio desde el Parque Cultural del Río Martín al GR262, y muchos pueblos y montes del entorno. Lo mío es la naturaleza, pero me gusta hacer más cosas.
¿Por qué no es fácil ser autónomo en el medio rural?
Porque la administración, en vez de facilitarnos la vida, nos la complica más. Impone una plataforma para gestionar facturas con la que no avanzamos, además de que cada web va por libre y es un desastre para aclararte. Eso sí, si como autónomo te pasas un día en pagar te aplican un recargo del 20%, pero al revés no pasa y si ellos tardan el 20% no le aplican. De verdad que se podrían mejorar mucho las cosas porque son muchas trabas. Y tampoco un autónomo en un pueblo es lo mismo que una empresa en la ciudad. Pero bueno, aquí resistimos.
Siempre vas con tu cámara de fotos encima. ¿Cómo empezaste?
Cuando creé la empresa de turismo activo -Káralom- empecé a tomar fotos para mostrar a la gente lo que pueden ver en este territorio. Empecé con el móvil, luego con una cámara bridge y me compré un equipo y ya las hago a nivel profesional. Plantas, pájaros, flores, edificios… si me llama la atención, cae foto. No sé dibujar, no he salido en eso a mi madre, y con la fotografía puedo captar lo que hay a mi alrededor, me ayuda a mostrar mi entorno y es una herramienta de fácil acceso.
Por grupos con los que salir no será.
Hay gente en la zona como Juan Carlos Peguero, que ya lleva mucho tiempo, o Alfredo Martínez, de Albalate. Le gusta mucho la foto y también es guía, así que, colaboramos.
No solo te limitas a la naturaleza, es fácil verte con tu cámara en actividades varias en sitios dispares.
Hay que desconectar y salir, y a veces esa desconexión está en acudir a actividades varias en vez de estar en el bar, aunque también vamos. De hecho, es el momento de desahogo con Alfredo porque nos dedicamos a lo mismo y somos autónomos, así que, nos comprendemos (ríe).
Igual que Alfredo Martínez en Albalate muestra una forma de mirar muy peculiar, tú haces lo mismo con el entorno natural. ¿Miramos más a los pájaros?
Alfredo es historiador y es una suerte tener a una persona formada que esté trabajando así en su pueblo. Esta gente, que a veces se nos va fuera, aporta un extra para ayudar y sacar adelante el territorio. En cuanto a los pájaros, tenemos ecosistemas muy ricos y la ornitología es una manera más de mirar. Hace 20 años que empezó a moverse porque salía en las revistas de la asociación española y fue una mancha de aceite que se extendió. Adibama se interesó, también la Comarca y gente a nivel particular como yo y mucha más.
También reivindicaste la vía verde desde el KM 0 en La Puebla cuando todo eran zarzas.
Fui uno de ellos y lo importante es que ya se ha hecho y era necesaria porque viene gente todo el año.
¿Cómo se ha comportado el año en la zona en turismo?
Tengo packs de excursiones para hacer en grupo y ha sido muy flojo. Ya no sé si es que la gente viaja más fuera, ha sido la sequía o el aumento de costes de todo. El próximo verano se verá porque agua hay. Pero al pack le voy a dar la vuelta, lo voy a enfocar a singles.
¿A rutas para personas solteras?
Sí, porque en los pueblos no siempre es fácil encontrar a alguien que comparta tus gustos y menos si no eres de discotecas, beber y salir en ese plan. Si prefieres la naturaleza, aquí hay mil opciones y lo estamos ultimando entre más gente de la zona. La idea es proponer excursiones para personas que quieran conocer a otras y si surge algo más, pues estupendo, pero si no, siempre conocerás a gente con la que compartir aficiones y gustos.
¿Qué recomiendas del entorno?
Aquí tenemos lugares por descubrir y otros muy visitados pero a los que siempre puedes ir y no encontrarte con nadie. Es esa doble vertiente de la despoblación. Puedes disfrutar el puente de Cananillas en verano con gente y ahora para ti solo, o lo mismo en el Parrizal, que en verano está a tope.
Depende del lugar y el momento...
Yo no me canso de ver los atardeceres, el cielo siempre es diferente. Las nieblas, que son duras aquí, a nivel fotogénico me gustan mucho.
¿Algún sitio desde donde mirar?
¡Uf! Muchos… La olla de Almochuel me gusta, el skyline de Alcañiz es bonito según el sol o la luna, lo mismo que las Saladas; o el Montecico de La Puebla, el mirador de lo alto de la Sierra de Arcos, el del Calvario de Albalate o el Taconero… ¡Es que son todos! Balsas tenemos muchas y estuve hace poco visitando la de Azaila, una salada al lado de la N-232 que siempre está seca pero ahora lleva agua. No es muy conocida y nada transitada y es muy interesante. Al empezar a difundir el GR262 conocí el Chorredero en Las Parras de Martín, es el kilómetro 0 y también es maravilloso.
Ver comentarios (2)
Un gran profesional. Sabe un montón y es muy entretenido. Lo mismo que Alfredo.
Una pena que a emprendedores de este tipo le vayan a reventar su modo de vida. Dónde estará la naturaleza entre placas y molinos?