Se coloca el primer collar con GPS a un corzo en Alcañiz para investigar por qué caen a los canales

Los cazadores de Calanda han logrado este hito tras una decena de intentos. La Fundación Artemisan y la Asociación del Corzo Español llevan a cabo un estudio que permitirá desarrollar estrategias para prevenir ahogamientos
Publicado por María Celiméndiz el 5 de agosto de 2025

Ya hay un corzo rescatado del canal Calanda-Alcañiz que lleva un collar con GPS para monitorizar su actividad. Tras una decena de intentos fallidos desde finales del mes de abril, el pasado viernes 24 de mayo se logró el hito gracias a dos integrantes de la Sociedad de Cazadores de Calanda, José Luis Cueto y Andrés Albacar. Todavía faltan de colocar otros cuatro collares, que están en manos de cazadores, forestales y regantes locales. Gracias a su ayuda, la Fundación Artemisan y la Asociación del Corzo Español podrán investigar por qué los corzos caen dentro de los canales de riego, a partir de varias hipótesis como la dispersión juvenil, la expansión de la especie o la necesidad de agua. Los resultados serán cruciales para desarrollar estrategias que prevengan futuros ahogamientos en toda España.

El primer corzo geolocalizado es un macho que -según Albacar- tendrá unos dos años de edad dado que sus cuernos «ya son bastante pronunciados». Este cazador, que ya había intentado poner collares semanas atrás, recibió una llamada de un compañero, José Luis Cueto, el viernes a las 8.30. «Estoy siguiendo un ejemplar por el canal Calanda-Alcañiz. Te espero entre el inicio del canal y la compuerta amarilla, a mitad de ese trayecto». Cuando llegó, hicieron un lazo con una cuerda fuerte para agarrar al animal y, entre los dos, tiraron para sacarlo a la orilla. Sufría hipotermia y tenía heridas en las rodillas y en las pezuñas de haber intentado escapar por la pared de cemento. Le vendaron los ojos para que no se asustara, le curaron, le colocaron el collar con GPS y lo soltaron sobre las 9.30.

Secuencia del rescate. Andrés Albacar vendó los ojos del corzo para que no se asustase, le colocó el collar con GPS, le curó las heridas y lo soltó./ La COMARCA

«Fue fácil extraerlo ya que el nivel del agua era alto porque se estaba regando. Cogemos a los animales de esta forma porque es un peligro meterse al canal. La corriente también nos arrastraría a nosotros», detalla Albacar. En las anteriores ocasiones, cuando estaban tratando de sacar el corzo, este lograba salir por su propio pie y huía asustado. A algunos de estos avisos -sucedidos en el mes de mayo- acudieron, además de agentes locales, dos investigadoras de Artemisan, que se desplazaron a Alcañiz varios días, desde su sede en Ciudad Real (Castilla-La Mancha).

«El corzo al que se le ha colocado el dispositivo está bien, su collar ya está emitiendo datos y esperamos seguir colocando más dispositivos que nos permitan conocer mejor el comportamiento de los animales que caen a estas instalaciones, qué es lo que hacen a partir de ese momento, si se ven afectados, si vuelven a caer… algo que sabremos más adelante cuando consigamos poner más collares y recopilar más información», explica Elena Fuentes, una de las investigadoras. Ella -junto al director de Artemisan, Luis Fernando Villanueva, y el investigador de Artemisan y vicepresidente de la Asociación del Corzo Español, Gonzalo Varas- ya recorrió el canal de Calanda-Alcañiz y el de la Estanca en mayo de 2023 tras una reunión con agentes locales en la que se les explicó el proyecto.

Un proyecto bienal

La Fundación Artemisan y la Asociación del Corzo Español están llevando a cabo conjuntamente un proyecto bienal para conocer la situación del corzo a nivel nacional y sus distintas problemáticas, entre ellas, los ahogamientos. «Lograr colocar el primer collar GPS ha escenificado el éxito del trabajo conjunto y la colaboración de numerosos actores: cazadores, científicos, asociaciones y comunidad de regantes, en un objetivo común, obtener y analizar datos para luchar contra el gran problema que suponen los ahogamientos de animales en canales», subraya Fuentes.

Asimismo, destaca que este es un «ejemplo más» de «cómo los cazadores de toda España, y de Aragón en particular, se están volcando en colaborar en proyectos científicos de conservación de fauna silvestre, ya sea monitorizando, poniendo en marcha medidas de gestión en los cotos o, como es el caso, ayudando activamente a obtener información que permita tomar decisiones y buscar soluciones a problemas como el que se da en este canal». 

Artemisan trabaja desde hace varios años en canales españoles donde existe mortandad de animales por ahogamientos. Gracias a «la presión mediática y legal» consiguieron que en 2022 se vallasen los kilómetros más problemáticos del trasvase Tajo-Segura. También lograron que a principios de 2023 se instalase una valla perimetral en el Canal de Navarra. En ambos casos, fueron las correspondientes Confederaciones las que asumieron los costes.

La CHE se compromete a reducir la mortandad

Por su parte, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) -responsable de los canales de riego que discurren por Alcañiz, Calanda y Castelserás- se comprometió en una reunión convocada por petición popular el pasado 14 de mayo a elaborar un plan integral que reduzca la mortandad de animales tras una década de ahogamientos. El proyecto técnico, que incluirá medidas preventivas y correctoras, debería estar redactado en un plazo máximo de tres meses para que su ejecución comience antes de que termine el año.

No es la primera vez que la Confederación promete acabar con una problemática que se cobra la vida de una media de 70 animales, tanto de especies cinegéticas como protegidas, cada año. Ya lo hizo en 2019, cuando construyó salidas en el canal Calanda-Alcañiz, y en 2021, al colocar cuatro lonas junto a sendos abrevaderos en el canal de la Estanca. Sin embargo, estas medidas se han demostrado «insuficientes» e incluso «ineficaces» en el segundo caso.

Ver comentarios (2)

  • muy bien.
    Al menos se hace algo en serio para evitar esas muertes tan frecuentes y absurdas.

  • Los ecolojetas donde están?? Ahh no que esos solo chupan subvenciones sin importarles lo más mínimo los animales.