Los trabajadores del parque de carreteras de Cantavieja siguen a la espera de conocer el futuro que correrán sus empleos en el parque de conservación de carreteras que el Gobierno de Aragón quiere trasladar a Aliaga. Por el momento, los seis empleados -tres peones, dos conductores y un capataz- continúan trabajando en la localidad en la que residen y aseguran que no se les ha notificado ningún cambio inminente.
Igualmente, los sindicatos recuerdan que todavía no han recibido ninguna propuesta alternativa y sostienen que el traslado de los empleados es una línea roja que no se va a aceptar «bajo ningún concepto». Según Carlos Ginés, representante de UGT que está participando en el proceso de negociación este traslado sería «incomprensible» porque afectaría enormemente al número de carreteras de las que se encargan cada parque. Según el representante sindical, el reparto que ahora mismo se da entre los parques de Teruel es «equitativo».
En este sentido, el traslado del parque supondría un agravio para los trabajadores y según apuntan desde el sindicato UGT, causaría también problemas para otro parque más pequeños que están operando en la provincia como puede ser el de Valderrobres en el Matarraña. Además, este cambio reduciría el tiempo de respuesta tanto en las labores de conservación de carreteras como en la viabilidad invernal en una comarca situada a 1.300 metros de altura en la que las nevadas son bastante frecuentes en invierno.
Por el momento, las negociaciones entre los representantes de los trabajadores y el gobierno autonómico están paradas y no está previsto que se retomen hasta la primera semana de junio. Será en esta próxima reunión cuando los sindicatos esperan que se les presente una propuesta alternativa en la que se contemple el traslado de ninguno de los trabajadores. Mientras tanto, el trabajo se sigue desarrollando como hasta ahora.
93 kilómetros de carreteras
Actualmente, del parque de conservación de carreteras de Cantavieja dependen 93 kilómetros de red viaria autonómica: del puerto de Cuarto Pelado a Ejulve (la Silent Route), del puerto de Las Cabrillas (La Iglesuela) al límite con la provincia de Castellón y desde ahí hacia Mosqueruela y Linares de Mora. Otras vías como la la A-266 de Allepuz a Cantavieja, Mirambel y el límite con Castellón; y la A-227 desde la capital comarcal pasando por La Iglesuela hasta llegar a Vilafranca, son ahora responsabilidad de una empresa privada.
DGA habla de "ideas"
La DGA matiza que el traslado que se denuncia es solo «una idea» y que «no hay ninguna decisión tomada». Asimismo, fuentes del departamento de Fomento subrayan que la información filtrada corresponde a una fase preliminar de proceso de negociación con los sindicatos y que cualquier actuación se comunicaría oficialmente una vez acordada.
También se ha insistido en que no se va a cerrar ningún parque ni suprimir puestos de trabajo, aunque sí se trabaja en una redistribución de medios humanos para adaptar el servicio a la nueva configuración de la red viaria.
De forma simultánea, el PSOE acusa al Gobierno de Aragón de «sacrificar lo público para privatizar» y de actuar con «empatía alguna» hacia quienes viven en el mundo rural. «Esta propuesta demuestra que este gobierno desconoce totalmente el territorio, sus necesidades y peculiaridades», expresó Mari Carmen Soler, alcaldesa de Mirambel en el último pleno de las Cortes.