Marchas por cañadas y veredas, noches al ras y siglos de trabajo por salvaguardar la tradición, pasado y presente del medio agrario y rural ahora ven un importante reconocimiento. La trashumancia en España, aún muy arraigada entre pastores del Maestrazgo, acaba de ser nombrada por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Así lo ha decidido el comité de la Unesco, reunido esta semana en Kasene (Botsuana). Llega el reconocimiento junto al de la técnica del vidrio soplado. Ambas manifestaciones del patrimonio vivo se consideran así como patrimonio cultural y etnológico de toda la sociedad. Teniendo en cuenta para este nombramiento los 125.000 kilómetros de vías pecuarias repartidas en la península. Entre esas vías, una muy conocida por la que cada año transcurre el ganado -ovino y vacuno- del Maestrazgo transhumante, es el Puente medieval de la Puebla de San Miguel (La Iglesuela del Cid), límite fronterizo entre Castellón y Teruel.
La candidatura internacional de la trashumancia, liderada por España, reconoce esta modalidad de pastoreo también en Albania, Andorra, Croacia, Francia, Luxemburgo y Rumanía. Se suman así a países que ya contaban con el reconocimiento como Australia, Grecia e Italia. Fue la 93ª Reunión del Consejo de Patrimonio Histórico, órgano en el que participan los directores generales de patrimonio cultural de todas las comunidades autónomas y que convoca el Ministerio de Cultura y Deporte, la que decidió el pasado 26 de octubre que estas dos manifestaciones fueran la candidatura internacional.
Un legado histórico
«La actividad trashumante ha originado un rico patrimonio cultural y etnográfico, reflejado en fiestas y tradiciones, en la toponimia, la gastronomía y la arquitectura relacionada con esta actividad», defienden desde el Ministerio de Cultura, donde también ponen en valor las manifestaciones de la tradición oral, la artesanía y las técnicas de pastoreo. «Son elementos que la cultura trashumante ayudó a transmitir a su paso por los diferentes y distantes territorios peninsulares».
Con las dos nuevas incorporaciones, España suma 21 manifestaciones culturales declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Entre ellas se encuentran los toques de tambor y bombo, desde 2018, y el toque manual de campanas desde hace un año.
Además, el próximo año se espera que sean evaluadas por la UNESCO la candidatura 'Cultura Sidrera Asturiana' y que 'El arte de la piedra en seco' se amplíe a más comunidades, entre las que podría estar Aragón y la Comunitat Valenciana. Además, el Comité de Patrimonio Histórico anunció que el 'Paisaje del Olivar' será presentado el año que viene para su evaluación en 2025.
Ver comentarios (1)
Si quieren que la trashumancia continúe, "extremar" como decía mi abuelo, cuando bajaba en invierno con las ovejas de Villarroya al " Reino de Valencia", tendrán que hacer algo con los lobos, si dejan que se reproduzcan como están haciendo con las cabras montesas o los jabalís, habrá un problema grave, les van a matar el ganado, incluidas las vacas.