El silencio ha sido el protagonista este viernes al mediodía en la Plaza de España de Caspe. Minutos antes de las dos de la tarde, vecinos, representantes institucionales y miembros de diferentes colectivos sociales comenzaron a concentrarse en el corazón de la ciudad para mostrar su rechazo a la muerte de un joven de 27 años en manos otro hombre en una pelea y reclamar una mayor presencia de efectivos de seguridad en la localidad. La jueza instructora del caso ha decretado prisión provisional para el presunto autor de los hechos, que ha sido trasladado a la cárcel de Zuera después de pasar la mañana declarando en el Juzgado caspolino.
Alrededor de 200 personas respondieron a la convocatoria impulsada de manera conjunta por todos los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento. Un gesto de unidad institucional que buscaba trasladar un mensaje común ante un suceso que ha conmocionado a la localidad de Caspe.
La concentración estuvo marcada por la sobriedad y el recogimiento. Muchos de los asistentes permanecían en pequeños corrillos antes del inicio del acto, comentando con preocupación unos acontecimientos que han generado una profunda sensación de inquietud entre parte de la población. Entre los vecinos presentes se repetían siempre las mismas palabras: dolor, miedo, preocupación o inseguridad.
Algunos de los vecinos manifestaban que esta situación se ha ido instalando en la localidad durante los últimos años. «Existe un malestar en la población y una inseguridad a la que hay que poner freno», explica Rafael, caspolino que se ha acercado a la convocatoria.
Un sentido manifiesto reclamando más seguridad
La alcaldesa de Caspe, Ana María Jarque, fue la encargada de dar voz al manifiesto consensuado por toda la corporación municipal. Durante la lectura, insistió en la necesidad de adaptar los recursos policiales a la realidad de un municipio que experimenta importantes incrementos de población en determinadas épocas del año. «Se trata de una población que recibe mucha inmigración en las fechas claves de recogida de fruta u otros productos», señala uno de los manifestantes.
En este sentido, la corporación volvió a reclamar al Gobierno de España una ampliación del catálogo de puestos de la Guardia Civil en Caspe para adecuarlo a las necesidades actuales tanto del municipio como del conjunto de la comarca. "Este lamentable suceso pone de manifiesto la necesidad de seguir reforzando los recursos destinados a la seguridad ciudadana", señaló Jarque durante una lectura seguida con atención por los asistentes, que respondieron con aplausos al término del manifiesto.
Más allá de la reivindicación, el acto también quiso lanzar un mensaje de calma. El documento hizo un llamamiento a la "serenidad, al respeto mutuo y a la convivencia", apelando a la unidad de los caspolinos en unos momentos especialmente difíciles para la ciudad.
Jarque también trasladó las condolencias del municipio a familiares y allegados de la víctima y expresó la "más profunda consternación y pesar" por unos hechos que han sacudido a la ciudad. El texto también sirvió para reconocer la labor de los servicios de emergencia y de las fuerzas y cuerpos de seguridad que intervinieron durante la jornada del miércoles. Sin embargo, el mensaje central del manifiesto estuvo dirigido a reclamar un refuerzo estable de la seguridad en la localidad.
La concentración concluyó con un emotivo minuto de silencio. Durante sesenta segundos, la Plaza de España quedó completamente enmudecida. Sin consignas ni discursos adicionales, los asistentes guardaron respeto en memoria del joven fallecido y como muestra de solidaridad con su familia.
Ver comentarios (4)
El equipo de gobierno va a dar explicaciones de porqué esa noche no había policía local que es de su competencia? o van a seguir echando balones fuera?
hay que ser cínicos e incompetentes.
Y Alcañiz piscina nueva
¿Y, por qué la alcaldesa y su equipo de gobierno, no cubren todas las plazas de la policía local de Caspe de la que es competente al ciento por ciento?
seguro que entre los asistentes están los patronos que los contratan tiran la piedra y esconden la mano