Las dos nuevas variedades de melocotón D.O. impulsan una campaña de altibajos

La variación en los precios y las lluvias merman la producción y causan pérdidas económicas. La D.O. salva el balance, que confía alcanzar entre 4 y 5 millones de kilos
Publicado por Camila Ortiz Tomaselli el 26 de octubre de 2025

Las nuevas variedades de melocotón D.O. P. que la Denominación ha incluido este año han resultado claves para impulsar una campaña que, a tan solo días de concluir, los agricultores ya catalogan como «agridulce». La variación en los precios a los que el fruto se ha vendido en el mercado este verano, y posteriormente las lluvias, han complicado las cosas y mermado la calidad de parte del producto. No obstante, todavía se confía en poder alcanzar entre 4 y 5 millones de kilos de melocotón D.O.P.

Cooperativas como la de La Calandina, donde alcanzarán 850.000 kilos de melocotón D.O., se encuentran ultimando estos días la recolección. Otras como la de San Isidro de Mazaleón, donde se llegará a los 350.000 kilos en su tercer año de reapertura tras el virus del Sharka, ya han finalizado la campaña. Aun así, todas señalan haber tenido pérdidas provocadas, sorprendentemente, por lluvias y no piedra, como ha ocurrido en campañas anteriores. «Llevo 25 años trabajando en la cooperativa, y esta ha sido una de las campañas más difíciles», confiesa Antonio Cerdán, gerente de La Calandina.

El temporal afectó al fruto mientras se encontraba embolsado, lo que provocó problemas en la piel del melocotón. En el caso de la cooperativa calandina, se calculan un millón de euros en pérdidas y entre 500.000 y 700.000 kilos que se han tenido que destinar al destrío (zumo). «Nos afectaron bastante. Muchos agricultores tuvieron que tirar casi un 70% del melocotón. Sacamos menos kilos, y eso también afectó al precio», lamenta Cerdán.

En otras zonas como Mazaleón, el agua también causó estragos. «Llovió mucho cuando el fruto estaba con flor, y del agua se lavó el polen. Eso provocó que ahora, al madurar, en muchos fallara el hueso. Se abría, y salía mucho destrío, por lo que había que desecharlo», añade Miguel Ángel Ferrer, presidente de la cooperativa San Isidro de Mazaleón.

Extrema variación de precios

En lo que respecta a los precios, la situación también ha ido variando «en extremos», lo que también ha mermado la campaña. A principios de campaña eran favorables, pero en julio y agosto bajaron drásticamente hasta el punto que apenas se vendía melocotón, ni siquiera los de las primeras variedades de la Denominación de Origen.

Las cifras competitivas que el mercado asignó a otros frutos como la sandía o el melón provocaron que el consumidor se decantara por dichas frutas en lugar del melocotón amarillo, lo que se tradujo en pérdidas en ventas. Hubo ventas por debajo del coste, con melocotones en palo por 35-40 céntimos frente a los 50 cnts a los que ascendía su coste real para el agricultor, según denunció UAGA. Además, hubo meses estivales en los que también se detectó una superproducción de melocotón amarillo, lo que provocó que las ventas también fueran más lentas.

Conforme avanzaba la temporada y, sobre todo, se iban obteniendo las diferentes variedades de la D.O.P. los precios fueron aumentando. «Fue lo que nos ayudó a recuperar ventas», señala Cerdán. No obstante, en septiembre volvió a «caer en picado» y ahora, cuando menos cantidad del fruto hay, se ha incrementado de nuevo, «y esta vez de forma excesiva». «Ves los precios a los que tú vendes el melocotón, y los que luego ponen en el mercado, y se te cae la cara de vergüenza. No se entiende como los comerciantes pueden doblar cifras», explica el presidente de la cooperativa San Isidro de Mazaleón. «Un melocotón que la D.O. vende por 3,5 euros, y que luego ves a seis en el mercado…Es una aberración. Lo siento por los consumidores», añade.

Lo definen como un año de variaciones que han dificultado el trabajo de los agricultores, y frente al que no hay una solución sencilla. «Ha sido una campaña traicionera, con precios muy relativos: altos, luego muy bajos…No es nada bueno, aunque el mercado mande. Una forma de arreglarlo sería repartir al pequeño comerciante tú mismo, pero si tienes grandes producciones, no te puedes arriesgar», especifica Ferrer.

Nuevas variedades

El consumo de la población ha sido desigual en esta campaña. «Empezó muy lento, y se ha ido recuperando, pero muy poco a poco. La dinámica de ahora es buena, esperamos que se mantenga así hasta el cierre total. También el calibre del melocotón», afirma Samuel Sancho, presidente de la Denominación de Origen. De hecho, frente a ello el sector sigue destacando el «impulso» de la D.O.P. «Nos sirvió para repuntar poco a poco, y que los agricultores puedan sacar un precio razonable», añade Sancho.

La estimación total de kilos se mantiene entre los 4 y 5 millones después de haber registrado en 2024 su segunda mejor campaña con 5 millones. De hecho, la cifra no se superaba desde 2008. «Debemos esperar al final de campaña para hacer balance y ver lo que se ha certificado. Nuestra ilusión era lograr entre esos cuatro y cinco millones», defiende Sancho.

En ese sentido han resultado fundamental las nuevas variedades incluidas este año: Calprebor y la 834, denominada así porque se produce la semana 34 del año. La primera ya fue estudiada por la DGA hace 20 años, y la segunda es muy similar a la variedad Marchenica, ya que se produce en el mismo tiempo, pero es un registro exclusivo de la D.O.P.

En cooperativas como La Calandina, las cifras obtenidas se mejorarán precisamente por ellas. «El año que más D.O.P. habíamos obtenido eran 500.000 kilos, pero ahora, después de las nuevas variedades, hemos conseguido alcanzar los 850.000», afirma su gerente.

La Denominación continúa estudiando este tipo de nuevas variedades que benefician notablemente al sector. Concretamente, trabajan junto al Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) en un campo de experimentación situado en Puigmoreno, y donde parece ser que sobresalen otras dos posibles nuevas variedades. Es más, no se descarta que si de aquí a tres años estas se mantienen en los parámetros de la D.O.P., podrían entrar a formar parte. «Es una iniciativa que surgió como demanda del sector. Estábamos trabajando para mejorar variedades e incorporar empresas privadas, pero el consejo entendía que se tenía que trabajar con la administración, en este caso con el CITA. El poder contar con este campo en el territorio los datos son mucho más fiables, a diferencia de si la variedad se manejara en otras latitudes de España, como ha ocurrido con otras variedades», defiende Sancho.

En total, son 13 las empresas del territorio las que esta campaña han formado parte del certificado de la Denominación al cumplir con los requisitos en sus productos, y en total, 18 las empresas inscritas de las provincias de Teruel y Zaragoza.

Mazaleón se recupera tras el Sharka

Cabe recordar que este es el tercer año en el que los agricultores de Mazaleón afrontan una campaña después de verse gravemente afectados por el virus del Sharka, el cual causó daños por más de 4 millones en esta zona y Maella y obligó a tener que arrancar árboles. «No ha sido nada fácil, pero estamos repuntando», afirma el presidente de la cooperativa San Isidro.

Concretamente, confían en que sea a partir del próximo año cuando puedan mejorar todavía más sus cifras en las campañas, siempre y cuando la climatología respete. «Estamos plantando más. En un par de años creo que podremos multiplicarnos y alcanzar un millón de kilos», concluye.

Ver comentarios (1)

  • En mi opinión yo suelo comprar de estrio en la cooperativa y calidad precio es estable ya que no se puede exigir por lo que se paga y lo veo razonable. En lo que es la caja de denominación tb la eh comprado para encargos familiares a 22€ caja. No muy lejos de aquí lo venden a 4 € el k ..lo cual haciendo cuentas de esta caja que vale 22 y sacando cuentas era: comprar el melocotón suelto por k que estaba a 4 € el de denominación en una frutería y 5 k me costaría 20€..la caja se paga claro que si en este caso por ella sería el resto a sumar hasta 22€.pero claro es lo que después me dijeron,si te la encargo y me cuesta 22 y sueltos los mismos y sin caja 20.pues que en este caso el que gana es el comerciante .