Los músicos de Alcañiz reclaman que la antigua Iglesia de Capuchinos se restaure para que sea una nueva sala de conciertos. Así lo recogen las propuestas recibidas en la consulta ciudadana que el concejal de Patrimonio del Ayuntamiento, Carlos Andreu, puso en marcha hace tan solo unas semanas. Las propuestas, presentadas por colectivos como la Escuela de Música o la Lira Alcañiz, apuntan que sería necesario contar con más espacios destinados a la cultura.
Así, ambos colectivos apuestan por reconvertir la antigua iglesia en un espacio que sirva tanto para acoger ensayos como para ofrecer conciertos. La intención de las propuestas es, según explican desde Patrimonio, aprovechar la belleza y la acústica del espacio para seguir fomentando la cultura con raíces alcañizanas. Además, serviría también para descongestionar espacios como el Liceo, que cuenta con una gran demanda en todas sus salas.
No solo la música puede ser protagonista de este espacio, desde el Ayuntamiento confirman que entre las ideas que se plantean también se propone la rehabilitación de un espacio de encuentro para adolescentes, la creación de una sala de exposiciones o incluso la instalación de un centro de yoga. El concejal de Patrimonio asegura que, si bien la participación no ha sido especialmente numerosa, las propuestas recibidas son muy interesantes y serán estudiadas minuciosamente junto a los técnicos. Por el momento se pueden seguir enviando ideas y en unas semanas se presentará la propuesta final.
«Sea el resultado que sea, el proyecto sigue adelante y a lo largo del año vamos a pedir a los dueños de los objetos que ahora mismo llenan la iglesia que lo retiren todo», explica Andreu que asegura que la rehabilitación de esta iglesia será una de las líneas de actuación de su concejalía durante la legislatura junto a los posibles proyectos de restauración de la Iglesia de Capuchinos y de la Torre Campamento en los que «se está trabajando».
En cuanto al presupuesto, el concejal apunta que cuando se decida la idea se verá a cuánto asciende la inversión y que su intención es que la partida entre en los próximos presupuestos. Durante este año ya se han gastado 120.000 euros en la restauración del tejado que se hundió a finales de agosto de 2023 «por falta de mantenimiento». Lo que sí que está confirmado es el desembolso de 3.000 que se realizará para que la restauradora Miriam Tomás pueda descubrir el resto de las pinturas que decoraban la antigua iglesia que datan de 1800 y permanecen bajo una capa de pintura blanca. «Pero para poder empezar a descubrir nuestro patrimonio necesitamos vaciar todo el espacio», añade. «Tenemos cuatro paredes, suelo y un techo, lo que hará falta será la instalación eléctrica, fontanería, la climatización y el equipamiento», concluye el edil.