Jatiel consolida su feria, toda una declaración de amor y respeto por los libros

FOTOGALERÍA. El sector editorial, autores y público comparten nueve horas en la IV Feria del Libro con una programación sin tiempo que perder y para todos los públicos. Esta vez, y como novedad, en septiembre y no en junio
Publicado por Beatriz Severino el 22 de septiembre de 2026

De todas las formas posibles de hacer las cosas, Jatiel ha elegido la del cuidado, mimo y cariño. Solo así se consigue que brille con fuerza todo el trabajo que hay detrás de todo evento. Hace cuatro años comenzó a andar la Feria del Libro y, desde su primera edición, lo que parecía un imposible en un pueblo de menos de 50 personas censadas, se convirtió en un éxito. Respondieron en masa los expositores, también los autores y, el día de la verdad, el público. Lo hicieron a ciegas y acertaron, porque desde entonces Jatiel sigue profesando su amor y respeto por los libros una vez al año con la feria.

Edu Flores, samperino, llevó sus creaciones con su editorial Apila Ediciones, hizo un cuentacuentos y se reencontró con muchos vecinos y amigos en la IV Feria del Libro de Jatiel 2026. / B. Severino

Mantenerse con un éxito arrollador ya desde inicio no es sencillo, pero si de algo sabe el mundo editorial, es de sobreponerse a todo tipo de dificultades. Este sábado volvió la Feria del Libro, que en su cuarta edición se atrevió con el primer gran cambio con las fechas porque pasó de junio a septiembre. Otro acierto, al menos, en lo climatológico, la principal motivación para el traslado huyendo calores extremos y tormentas. El sábado el clima fue bastante benévolo. Se comentó durante la jornada y con alivio por parte de quienes repetían.

Locura de los más pequeños por llegar a cuentacuentos, talleres y búsqueda de pistas en la IV Feria del Libro de Jatiel 2026. / B. Severino

La Asociación Cultural Jatiel (ACJ) preparó todo un programa cargado de actividades. Por eso, no fue extraño toparse con niños corriendo de un lado a otro. Se enfrentaron a búsquedas de pistas para resolver varios retos, pusieron toda su atención en los cuentacuentos, y se marcharon con sus creaciones propias fruto de talleres varios.

Míchel Suñén (de blanco), autor de novela negra, charló y firmó libros además de dar el pregón de inicio de la IV Feria del Libro de Jatiel 2026. / B. Severino

Al frente de esta organización está Cristina Gómez, jatielina, además de periodista y escritora como Cristinica Gómez. Es correctora y también imparte clases de escritura. Una vez soñó con su pueblo lleno de libros y lo ha conseguido. Jatiel se ha convertido desde la primera edición en un punto de encuentro para el sector editorial y para autores.

Es, además, el lugar idóneo para conocer nuevos talentos de la mano de las editoriales que colocan su puesto. Este año, la feria ha contado con 18 expositores y más de 30 autores mostrando sus publicaciones y conversando con el público. Esta es una de las grandes bazas de esta feria, que la cercanía es real todo el tiempo.

Historias personales, de mundos fantásticos y mil universos infantiles

En esta feria es difícil no encontrar algo que no llevarse a la bolsa. A bolsas, además, serigrafiadas a modo de recuerdo del evento que se celebra. Y si no se termina de decidirse uno, siempre está el amable editor e, incluso el propio autor, para aconsejar según preferencias. El público infantil volvió a encontrarse miles de universos a sus pies, mundos de todos los colores, formas y aventuras, pero no fueron los únicos porque la variedad fue amplia.

Buena parte de las novedades estuvieron también en los autores. De la más de treintena que llevaron sus obras, un puñado de jóvenes se presentaba por primera vez de la mano de Editorial Zafiro. Algunos habían hecho ya alguna feria o presentación, pero para otros Jatiel era su estreno.

Desde Calanda, Alejandro Espada estuvo presente con sus mundos fantásticos creados en 'Columnas de sangre', la primera parte de una historia que ha concebido como una trilogía. Compartió mesa con otros dos jóvenes autores con historias muy diferentes: Víctor A. Hidalgo y Cristina Cuartero. "La feria está muy chula, está muy bien montada y hay muchas actividades. Y está muy bien llegar también a los pueblos pequeños y crear el hábito también entre los chavales más jóvenes y que salgan de las tablets y el móvil", reflexionan. 'En la sombra del silencio' es el libro de Hidalgo, que firma con el apellido materno con toda la intención como homenaje a su madre. El libro nace de una infancia en un entorno rural como Ateca marcada por la violencia de género y en sus páginas se abre en canal. Siendo muy joven encontró desahogo en el rap, escribiendo sus sentimientos y rimando. Luego llegó el libro, que ya va por su segunda edición. Tras un verano de presentaciones, le quedan pendientes varias fechas este otoño en FNAC y en la Jota, su barrio, en Zaragoza.

Por su parte, la zaragozana Cristina Cuartero hace un ejercicio de escucha y de preservar la memoria familiar al dejar por escrito los recetarios de sus abuelas y una tía abuela. Dos ya no están, pero la que lo ha visto "no puede estar más contenta". Y es que, la autora también es ilustradora, por lo que ellas también aparecen en esta obra tan visual titulada 'Las cazuelas de mis abuelas', y que salió al mercado el 12 de septiembre. Tras Jatiel, las siguientes presentaciones las hará en Zaragoza en la librería Pantera Rossa el día 16, y en La Casa del Libro de Grancasa el día 20.

Autores de la Editorial Zafiro en la IV Feria del Libro de Jatiel 2026: Merche Recuero, Gemma Ambroa, Víctor A. Hidalgo, Alejandro Espada (calanda), Cristina Cuartero, Carolina Lapeña. Sentadas; Elisa Pascual e Izarbe Jaso. / B. Severino

Elisa Pascual, con 12 años, llevó desde La Puebla de Alfindén las aventuras de 'Aurora y los niños intrépidos', un reto que empezó a escribir con nueve años. Tuvo la ayuda de Cristinica Gómez, que le fue aconsejando hasta el resultado final. "Tengo dislexia y ella me ayudó mucho con sus correciones. De hecho, con las pautas que me ha dado, estoy escribiendo más libros", explicó. A su lado, también de La Puebla de Alfindén, Izarbe Jaso de 14 años, mostró su poemario 'Llaves' en el que expresa todo su deshaogo y de cómo salió de un ambiente tóxico y el bullying. "Pensaba que no podría salir, pero sí. La escritura es una manera de liberarme, y de sacar todo lo que no he podido sacar todo este tiempo y hablo de temas tabú como autolesiones o suicidio, lo que muchas víctimas hemos sufrido, quiero que otras personas se sientan identificadas y no tengan miedo, y que no pasa nada por ir a terapia, son procesos lentos", dijo.

En la misma caseta hubo más historias personales, en este caso, de dos mujeres como son Gemma Ambroa, de Zaragoza, que llevó su primer libro 'Volver a mí'; y Merche Recuero, de Morata de Jalón, que llevó '30 años y un día', una novela de ficción sobre maltrato psicológico basada en hechos reales. "Podrían ser vivencias de la autora o no, no se confirma, pero sale de todo esto con la ayuda de su hijo porque el maltrato psicológico en violencia de genéro no está reconocido como debiera, si con que a alguien le haga 'clic' la cabeza solo con leer un capítulo, me doy por satisfecha", reivindicó.

IV Feria del Libro de Jatiel 2026. / B. Severino

Quiere seguir escribiendo, igual que Gemma Ambroa, para quien 'Volver a mí' es su primera publicación pero no la última. "Lo he escrito como persona resiliente y no como víctima. Vengo de una familia desestructurada, de la pobreza más absoluta y lo que sufres de niña es lo que me ha traído hasta aquí. Quiero que este libro sirva como herramienta para ayudar a otras personas porque les haga hacerse preguntas y miren dentro de sí mismas, por eso lo quise publicar, porque siempre me ha dado miedo la exposición y la crítica porque siempre me lo he guardado todo", valoró.

En la misma caseta hubo obras que hablaron del patrimonio más próximo, como es 'El susurro del Aguasvivas', que firma Carolina Lapeña, natural de Letux, de la vecina comarca de Campo de Belchite. Se ha dedicado a transformar en 50 relatos, los documentos que recoge un libro sobre la historia de Letux que recopila hechos acaecidos desde el siglo XII con el fin de acercar la historia a la gente de una manera más dinámica y entretenida. "Conozco bien la problemática del mundo rural, por eso me encanta esta feria y en cuanto lo propusieron fui de las primeras en apuntarme", apuntó.

Cine, música y poesía y fotografía en la Cripta Gótica

La feria se esparció en varios escenarios más allá de la propia plaza y en diferentes formas de expresiones culturales. La sobremesa de la paella de la que disfrutaron aistentes que se quisieron apuntar tuvo la animación de Poética Líquida, grupo de poesía y música de Híjar con Víctor Guiu a la voz recitando. Ya son viejos conocidos, pero siempre sorprenden. Su actuación sirvió de estreno del nuevo pabellón cubierto, una reivindicación de Jatiel que ya ha visto la luz.

El técnico de Turismo de la Comarca del Bajo Martín, Fernando Blasco, en una de las visitas a la Cripta Gótica en el marco de la IV Feria del Libro de Jatiel 2026. / B. Severino

Hubo cine, y más concretamente, documental con el pase de 'Libros: el legado de Alantansí', de José Ángel Guimerá, de Castelnou. Se proyectó en la Cripta Gótica, un espacio único en el que también se expusieron las fotografías del I Concurso de Patrimonio Comarca del Bajo Martín. El técnico de Turismo de la institución comarcal, Fernando Blasco, realizó varias visitas guiadas al espacio, uno de los más singulares del Bajo Aragón.

La Cripta siguió teniendo más papel destacado con presentaciones de libros. Durante la feria hubo varias, como la de 'Aurora y los niños intrépidos', de Elisa Pascual; y 'Desterrados. Proyecto Jumbar 1 y 2', con charla sobre los moriscos jatielinos. El broche fue musical con V de Versiones al atardecer.

La Feria del Libro de Jatiel sale adelante con la organización desde la Asociación Cultural Jatiel (ACJ), el Ayuntamiento de Jatiel y el apoyo de la Comarca del Bajo Martín. La colaboración y complicidad de editoriales, asociaciones, autores y público, es básica para que se siga manteniendo sólida y admita cada año ideas y propuestas.