La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha dado un primer paso para contribuir a la mejora del estado morfológico y sedimentario del río Guadalope entre los embalses de Santolea y Calanda con una crecida controlada entre ambos. El objetivo es recuperar la estructura y funcionamiento de su ecosistema fluvial en una superficie de 20 kilómetros después de que quedara inundado por lodo en 2019.
Su recuperación fue una de las promesas que adquirió la CHE cuando se vació por primera vez en su historia la antigua presa a principios de 2019 para poder llevar a cabo las obras de recrecimiento del embalse, que finalizaron en 2023. En ese momento, según los informes, quedaron sepultados bajo el barro toda la vegetación y la fauna de macroinvertebrados y la Fiscalía de Medio Ambiente de Teruel estimó que serían necesarios entre tres y cuatro años para recuperar su flora y fauna.
«Cuando se terminó el vaciado del embalse, hubo un aporte de sedimentos porque el embalse no se había vaciado nunca desde que se construyó. También quejas, sobre todo de pescadores, que decían que este era un tramo aguas abajo del embalse de Santolea muy adecuado para la vida de las truchas y que se había deteriorado algo. En aquel momento, la CHE se comprometió a estudiarlo y recuperarlo y eso estamos tratando de hacer», explicó Javier San Román, comisario de aguas adjunto de la Confederación Hidrográfica del Ebro a pies del embalse.
El organismo, dentro del estudio ‘Hidrosedimentario del río Guadalope aguas abajo de la presa de Santolea hasta la cola del embalse de Calanda y elaboración de un protocolo de crecidas de mantenimiento’ inició la apertura de las compuertas de forma controlada a las cinco de la mañana y se alargó durante toda la jornada, aumentando el caudal de forma progresiva hasta llegar a los 29 metros cúbicos por segundo. «Hemos soltado cinco metros cúbicos a primera hora de la mañana, después 15 y 24, hasta llegar al máximo que hemos estipulado en 29. Tras ello, el río volverá a quedarse como estaba los días anteriores», puntualizó San Román.
Al terminar con esta fase, lo que se consigue es aportar sedimentos al río que antes se ubicaban en la cola del embalse. De esta forma, ahora se distribuyen por este tramo del río y se le devuelve la fisionomía que tenía. «De alguna manera, lo que pretendemos es naturalizarlo y que sea adecuado para que las truchas y otras especies de peces que habitan allí puedan hacerlo, además de medir cómo afectan los sedimentos a la flora y fauna existente», detalló.
Cabe recalcar, que esta crecida controlada no se pudo realizar antes porque para ejecutarla se necesita contar con un caudal mínimo en el embalse. Ahora, con la nueva presa del Cañón de Santolea prácticamente al 50% de su llenado y las reservas hídricas al 80% gracias a las lluvias de los últimos años, si es posible. Desde la Confederación Hidrográfica del Ebro calculan poder finalizar el llenado del Cañón a finales de 2026 o inicios del año siguiente si las condiciones climatológicas acompañan, al igual que las aportaciones de los ríos.
Se encuentran en la última fase de pruebas y quedan 39 hectómetros cúbicos para lograr su llenado. «Lo que tratamos es ir probando todas las situaciones en las que puede encontrarse una presa en su explotación», explicó Rafael Arcos, jefe de explotación de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Trabajos durante toda la semana
El crecimiento forma parte del estudio encargado a la Universidad de Lérida en colaboración de la Universidad de Zaragoza, Barcelona y el Instituto de Estudios de Temas del Agua y Ecología por parte de la CHE que también incluye otras medidas. En este sentido, se han desplazado técnicos durante toda las semana hasta la presa para monitorizado y aportar datos del río con herramientas como sensores. A través de ellos, se puede medir el caudal del río, el nivel de turbidez, la velocidad y la profundidad máxima que tiene.
Ver comentarios (1)
Supongo que ahora se abordará la nueva ubicación y la reconstrucción del antiguo puente que unía Santolea con las Planas; fue un compromiso adquirido y que se tiene que llevar a efecto.