¡Manos arriba y a por el melocotón!: Ejulve vibra con su lanzamiento de fruta y homenajea a sus agricultores

FOTOGALERÍA. Los melocotones vuelan cada septiembre en el Bautizo de la Virgen y hay que estar rápido para hacerse con ellos. Este año los han lanzado los agricultores en agradecimiento por su trabajo ante los incendios
Publicado por La COMARCA el 15 de septiembre de 2026

La tensión se mezcla con los nervios y la concentración cada septiembre cuando va a dar inicio el Bautizo de la Virgen. Cuando se abren las ventanas del ayuntamiento, los vecinos, amigos e hijos del pueblo se ponen en guardia y en posición: rodillas flexionadas por si hay que saltar y manos en posición cesto. La misión es capturar cuantos más melocotones, mejor.

Los agricultores tirando los melocotones desde el ayuntamiento. / Natalia Covarrubias

La fruta volvió este sábado a salir disparada desde las ventanas. Hay que cogerla y llevarse el rico manjar a casa. Este año hubo un extra de motivación porque la corporación cedió esta tarea a una docena de agricultores del pueblo. Fue el homenaje del pueblo por su trabajo ante los incendios que este verano volvieron a poner en jaque a la localidad y varias del entorno.

Bautizo de la Virgen en Ejulve con la Tirada de Melocotón 2026. / Natalia Covarrubias

Todos los melocotones se lanzan, pero no se destruyen. Al contrario, son para comer solo que el reparto se realiza de un modo no convencional. Antes de la lluvia de esta fruta desde las ventanas, en la misma plaza se celebran carreras para los más pequeños y los melocotones son la recompensa por cada vuelta dada. En este caso no se lanzan, se dan en mano. Llevar bolsas, cajas, canastos o mochilas es una buena solución para evitar ir cargando con el fruto si se tiene la suerte de haber recogido unos cuantos.

El Ayuntamiento cedió a los agricultores el lanzamiento de melocotones en agradecimiento a su lucha contra los incendios del verano en la Sierra de Majalinos. / Cedida

Durante el lanzamiento todos tienen sus oportunidades. Están los que sacan codos mirando hacian las ventanas esperando al fruto, están los que saltan -algunos muy alto- y también los que aguardan a que alguna pieza vaya en dirección a su posición. Y están los avispados que rápidamente interceptan en el suelo o antes incluso, los que acaban rebotando y cayendo de las manos de los que creen que han atrapado a su presa.

Carreras infantiles en Ejulve, y de premio, melocotones de Calanda. / Natalia Covarrubias

En este acto suelen lanzarse y repartirse una cantidad cercana al millar de kilos. Muchos ubican este acto en la costumbre de antaño de lanzar peladillas a nos recién nacidos en el bautizo, pero la razón de por qué se ha elegido el melocotón de Calanda en lugar de la golosina no está clara, ya que Ejulve no es pueblo productor de fruta. Para algunos obedece a un acto reflejo y casual por el que en un momento dado alguien lanzaría melocotones y se continuó con ello. En cualquier caso, de aquello haría más de un siglo con seguridad y se ha convertido en el acto central de las fiestas mayores y en el más llamativo y dulce.