Más de 500 kilos de melocotones voladores se lanzan desde las ventanas del ayuntamiento de Ejulve en el día más importante de sus fiestas patronales. En el llamado Bautizo de la Virgen, ejulvinos y visitantes se posicionan en la plaza para saltar y coger al vuelo los frutos.
Los melocotones, siempre de Calanda, también se reparten previamente a los niños a través de una serie de carreras, con las que obtienen uno de los frutos por cada vuelta que dan a la plaza.

El sábado en su última edición, se sorteó por primera vez un hueco en una de las ventanas para tener el honor de lanzar los melocotones junto a los miembros del ayuntamiento. Además, como invitada también acudió a formar parte de la tradición la alcaldesa de Teruel, Emma Buj, junto con otras instituciones de los pueblos de la provincia.
El origen de la tradición
La ejecución de la tradición tiene influencia en el pasado, cuando la gente del pueblo lanzaba peladillas a los bebés cuando eran bautizados. Se desconoce por qué el fruto elegido fue el melocotón, ya que las tierras ejulvinas no han sembrado nunca melocotoneros. Se calcula que el lanzamiento de los frutos calandinos lleva dándose al menos 100 años, ya que aunque no haya datos oficiales que lo corroboren, los más ancianos del pueblo recuerdan haber vivido este acontecimiento en su infancia.
Instantes del lanzamiento de estos frutos y e intento de recogida de los mismos por parte de vecinos y vecinas. / Nebulosa Gràfica














