Solo sucede dos veces al año, en primavera y en otoño, y este miércoles volvió a pasar. El sol atravesó por completo los dos kilómetros del Túnel del Equinoccio de Valdealgorfa al amanecer. A las 7.49 comenzó el fenómeno y el sol se presentó ante quienes esperaban del lado de la vieja estación de tren a verlo de frente. Apenas duró dos minutos el momento, un tiempo suficiente para que quedara registrado en cámaras y teléfonos móviles. También en las retinas, porque quien lo presencia asiste a un momento muy singular, y eso que tampoco lo ponen fácil las vallas colocadas por el ministerio a ambos lados para impedir el acceso mientras duran unas obras que no terminan. De hecho, ahora están paralizadas.
Tan singular es el momento, que el nombre de Valdealgorfa va unido al sol y a su túnel. No obstante, el hecho de que se vea o no, depende del clima y esta vez las nubes han dado una de cal y otra de arena porque este jueves no se ha dado el fenómeno.
Había posibilidades, incluso más que el miércoles, pero no se ha producido. Eso sí, la decena de personas que se han acercado se han marchado con el cuerpo templado con las pastas y el café ofrecido por el Ayuntamiento.
La próxima oportunidad para verlo será en marzo con el solsticio. Los días, horas y minutos exactos se anunciarán según se acerque la fecha y los datos sean más acotados.
El martes, en Alcañiz
El martes 22 a las 8.00 la cita con el sol es en la ermita vieja de Pueyos en Alcañiz. El llamado asoleo de la virgen se producirá cuando salga el sol y se proyecte en la rendija de la puerta del templo iluminando el rostro de la imagen en el equinoccio de otoño. La convocatoria parte del área de Patrimonio del Ayuntamiento de Alcañiz y contarán con el acompañamiento de los Dulzaineros de Valdealgorfa. También se ofrecerán pastas y vino moscatel. En verano se producirá el asoleo de la virgen del santuario con el solsticio.