Calanda comercializa 1,8 millones de kilos menos de melocotón como consecuencia del granizo

La campaña ha estado marcada por las inclemencias climatológicas y altos costes de producción. La Denominación espera alcanzar los 4,5 millones de kilos tras una temporada «muy desigual»
Publicado por Alba Zurita el 23 de septiembre de 2026

Los agricultores de Calanda afrontan el último mes y medio de campaña de melocotón amarillo. Lo hacen con la esperanza de que el tiempo respete, especialmente, en octubre, después de un año marcado por las dos granizadas del verano que afectaron notablemente a la producción, que, además, «está costando vender el mercado».

La cooperativa San Miguel estima pérdidas de un 60% de la cosecha total, lo que se traduce entre 500.000 y 600.000 kilos menos respecto a la temporada anterior. Algo similar ocurre en La Calandina, donde comercializan un 40% menos debido al granizo. En kilos, supone pasar de 4.200.000 a 2,900.00 aproximadamente. Cabe recalcar, que el resto de la fruta se está destinando al zumo y a la venta de destrío y que todavía están pendientes del último empujón de la campaña.

«Con el primer impacto de la granizada ya nos dimos cuenta que era importante y lo van confirmando poco a poco las previsiones que se están haciendo a través de Agroseguro», explica Daniel Moles, gerente de La Cooperativa San Miguel. La granizada también se ha visto reflejada en el número de contrataciones. De hecho, en estas mismas fechas calculan que estarían trabajando en las instalaciones de la cooperativa unas 100 personas y ahora lo hacen un total de 60. La fruta sigue llegando al almacén para seleccionarla, pero parte de ella ya se destina directamente al destrio. «El proceso cambia porque parte de esa fruta que antes de llegaba a la zona del envasado para salir al mercado previamente ya se desecha. Por tanto, había mucho personal para paletizarla y envasarla que ya no se necesita», apunta.

Es la primera vez en 26 años que veo el mercado tan parado de esta forma. Hay días que no nos
piden fruta

Antonio Cerdán. Gerente La Calandina

Mercado paralizado y precios bajos

La campaña del melocotón se adelantó casi diez días precisamente por las altas temperaturas y con los precios más bajos que una habitual. De hecho, el zumo se pagaba en torno a los doce céntimos por kilo y en esta campaña ha llegado a situarse a los tres céntimos. Además, están muy alejados de los costes de producción. Calculan que el melocotón embolsado de Calanda necesita alcanzar entre 90 céntimos y un euro por kilo en palot para evitar que el productor pierda dinero.

Tampoco ha acompañado este último mes porque el consumo del melocotón ha bajado y por tanto los precios. «Es la primera vez en 26 años que veo que no nos piden fruta todos los días de mercados como Barcelona o Madrid», explica Antonio Cerdán, gerente de la cooperativa La Calandina. En su caso, hay socios que presentan el 100% de la producción afectada por el granizo y otros en torno al 70%, todo en función de la ubicación donde se encuentre el campo cuando descargó en las dos ocasiones.

Desde Agroseguro calcularon que dejó daños en 1.563 hectáreas de cultivos asegurados del Bajo Aragón Histórico durante el mes de agosto.

El resto de melocotón, de calidad

La horquilla del precio del melocotón es muy variada en función de su calibre, dulzor o dureza. Actualmente, varía entre los 70 céntimos y 3 euros el kilo. Insisten en que la fruta que logró salvarse presenta «una muy buena calidad» con un alto grado de azúcar y dureza, dos de las características que tienen que presentar los melocotones amarillos para formar parte de la Denominación de Origen Protegida, que terminará su campaña a finales de octubre.

Al primer impacto de la granizada ya nos dimos cuenta de que era importante. Lo han confirmado los resultados

Daniel Molés. Gerente San Miguel

El mercado potencial es el de Madrid, Barcelona, Zaragoza, pero también el europeo o las cadenas. Priman la excelencia en el fruto y todo el que es considerado DOP está embolsado previamente y así se refleja cuando se presenta el producto en las cajas al cliente.

«Campaña desigual en la DOP»

Desde la Denominación de Origen Protegida definen la campaña como «desigual». En este caso, son 15 las empresas que forman parte de la entidad y repartidas entre la provincia de Zaragoza y Teruel. De todos ellos, el balance es muy diferente entre las ubicadas en Calanda, Valmuel o Puigmoreno -con daños en un 60 - 80% de la producción- respecto a las fincas que pertenecen al resto de municipios. «Es complicado hacer un balance de la campaña porque es muy diferente según los productores y el granizo que les afectó», explica Ramón González, presidente de la DOP.

En cuanto a la previsión, «es todavía pronto», esperan poder llegar a los 4,5 millones de kilos, pero piden ser «cautos». Esta es la segunda campaña la Denominación cuenta con dos variedades más. La Calprebor y la 834, llamada así porque se produce la semana 34 del año. La primera ya fue estudiada por la DGA hace 20 años, y la segunda es muy similar a la variedad Marchenica, ya que se produce en el mismo tiempo y es un registro exclusivo. El objetivo es rellenar huecos en el calendario. En este caso, los frutos -en ambos casos tempranos- maduran a finales de agosto.

La campaña está siendo muy desigual en función de la ubicación de las fincas. Hay zonas dañadas al 80%

Ramón González. Presidente de la DOP

Por su parte, el consejo Regulador de la D.O.P puso en marcha un campo de experimentación en Puigmoreno hace seis años. Ahí hay plantada aproximadamente media hectárea de árboles de melocotón y 80 clones distintos. También trabajan conjuntamente con el CITA (Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria ). Es más, no se descarta que si de aquí a tres años estas se mantienen en los parámetros de la D.O.P., podrían entrar a formar parte.

Cabe recalcar que la producción del melocotón amarillo embolsado ha crecido más de un 15% en los últimos 10 años en Calanda, lo que su pone una cifra de aproximadamente 11 millones de kilos los por campaña siempre y cuando la meteorología acompañe. La puesta en marcha de regadíos en el territorio y la modernización de los cultivos han sido factores claves. En el caso de La Calandina, el crecimiento «más fuerte» se sitúa en la época de los 2000 hasta el 2015. Los primeros años se recogía un millón y medio de kilos y en 2015 ascendieron a los 6 millones. En la Cooperativa San Miguel en 10 años han aumentado en torno a un 10% su producción pasando de los 3,5 millones de kilos a los 4 que producen en la actualidad.

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