La fuerte tormenta de agua y granizo que cayó este domingo en el territorio ha dejado importantes afecciones en las pedanías de Valmuel y Puigmoreno. Los daños continuaban siendo visibles este lunes en las poblaciones, aunque al echar la vista al campo, las imágenes eran mucho peores, con bancales inundados, fruta en el suelo y árboles partidos por la mitad. Este es el escenario que encontró en su finca Florín Buse, uno de los agricultores de Valmuel afectados por su tormenta.
«En una semana íbamos a empezar a recoger el melocotón, pero ahora no ha quedado nada», ha relatado tras observar las pérdidas a las que iba a tener que hacer frente. Una realidad que ha cambiado por completo sus planes: «Ahora voy a tener que despedir a los seis peones que trabajaban conmigo. Voy a dejar la fruta en el árbol, porque recoger lo que hay para que me lo paguen para zumo no me compensa».
En apenas 15 minutos la tormenta arrasó con todo lo que había a su paso. Buse ha señalado que contaba con recoger sobre 100.000 kilos, pero que en tan solo unos minutos no quedó nada. Lamenta que es una situación a la que tiene que hacer frente desde hace diez años, cuando cogió el relevo a su suegro. «Tienes que hacer una inversión muy grande, luego viene una tormenta como esta y pierdes todo», ha subrayado.

Además, ha explicado que ya ha dado parte a su seguro para que hagan el peritaje y conocer los daños reales aunque es consciente que lo que reciba no será una cantidad suficiente para hacer frente a la inversión realizada.
Desde la Denominación de Origen del Melocotón de Calanda, aseguran que aún es pronto para conocer las hectáreas afectadas. Sin embargo, el presidente Ramón González detalla que podría ser del 30% o 35% de las hectáreas afectadas. «En la zona cero los daños podrían ser del 80-100%. Es muy fuerte», ha asegurado.
Una campaña marcada por el granizo
González asegura que esta campaña se va complicando semana a semana debido a las tormentas y a los altos costes de producción. «Han subido los jornales, el gasoil, el agua... pero el precio de venta se mantiene», ha señalado. En estos momentos, gran parte de la cosecha se tendrá que destinar para zumo, aunque ha detallado que el precio de la fruta ahora mismo está bajo mínimos. «Estamos vendiendo a un precio mucho más bajo, pero el coste de los gastos han subido», ha subrayado.
Se trata de una situación crítica en la que los números no salen, por lo que algunos agricultores como Florín prefieren dejar la fruta en el árbol. Algo que también se está reflejando en el relevo generacional en el campo, «son muchos los que ya no se ponen melocotón», ha destacado el agricultor de Valmuel.
Pérdidas de hasta 5 millones para la D.O.
Ramón ha explicado que estas tormentas tienen un gran impacto en el melocotón de la Denominación de Origen porque «la fruta apedreada no se va a poder certificar porque no dan la talla». En este sentido, ha aclarado que todo el producto que se certifica va con unas etiquetas y con lo que reciben de las etiquetas pagan una cuota a la Denominación de origen para hacer frente a los costes de marketing, publicidad, y controles.
Por lo que en esta temporada se estima que las pérdidas oscilante entre los 4 y los 5 millones de euros. «Cuantos menos kilos se pueden certificar, menos kilos puedes facturar», ha concluido.
Afecciones en las poblaciones
Fuera del campo los daños también son visibles. La carretera que une Valmuel con Puigmoreno tiene todavía un charco de grandes dimensiones que muestra la cantidad de agua caída durante unos minutos. Además, dentro de las poblaciones los restos de árboles, ramas y vegetación son testigos de las fuertes rachas de viento que se registraron.












a ver cuantos salen a decir que es por los cañones como cuando pasa en calanda
lo que tienen que hacer es dejar de dar mal con los putos cañones que son una molestia más que nada y ponerse malla antigranizo,ni sufre el clima ni los oídos de nadie,ni las zonas de pueblo al rededor
Hablo la voz de la ignorancia!
Hablo el ingeniero melon