Pensar en un futuro tan lejano es algo que nos asusta y, siendo jóvenes, no lo hacemos muy a menudo. A muchos no les gusta la incertidumbre de no saber qué va a pasar en el futuro y qué va a ser de sus vidas.
Con el paso del tiempo las cosas cambiarán y evolucionarán, puede ser que para bien o para mal, lo que está claro es que nada será como ahora. Lo único que sabemos es que el futuro es incierto, así que la mayoría de cosas que pensamos que pueden pasar probablemente no sucedan, por lo que es muy probable que nuestros planes de futuro, cuando tengan que convertirse en realidades, sean completamente diferentes.
En 20 años, algunos nos vemos trabajando en nuestros pueblos. Algunos soñamos con no emigrar a la ciudad y levantar nuestras queridas localidades, ya que si nos vamos quizás seamos la última generación nacida en nuestros pueblos. Queremos ser el relevo generacional que necesitan nuestros municipios.
Además, una ventaja de quedarnos es que aumenta la probabilidad de acceder a una vivienda digna, sin necesidad de pagar alquileres excesivos o compartir pisos.
Poniéndonos en lo peor, también pensamos que podríamos estar envueltos en algún conflicto mundial, tal y como está el mundo. Quién sabe si España vuelve a implantar el servicio militar obligatorio y que deba actuar junto con la UE en algún conflicto bélico.
La realidad, una vez más, es que la mayoría no tenemos claro dónde estaremos exactamente. Al igual que algunos compañeros se ven aquí, otros nos vemos lejos, porque entendemos que en el medio rural no hay suficientes oportunidades laborales.
Probablemente ejerceremos profesiones que aquí será difícil hacer. Y pensamos en nuestras ilusiones: viajar por todo el mundo, visitar lugares y conocer culturas… o encontrar curas para enfermedades… ir a otro planeta... acabar con la contaminación.
Y sin olvidar nuestras raíces, a las personas con las que vivimos y crecimos, reíamos y llorábamos. Todo forma parte, por qué no, de nuestro futuro.
Quizás lo mejor sea tener una vida estable, con un sueldo decente y disfrutar de la vida, que no es poco. Crear una familia feliz y sana.
Al fin y al cabo, ¿cómo será el mundo dentro de 20 años? ¿Dónde crees que estarás tú? Esperamos que todos cumplamos nuestras metas. Nuestro futuro no depende solo de nosotros, sino del trabajo de toda la sociedad.
Generación 'en plan'. Alumnos de Oratoria del IES Pedro Laín


Uno de los articulistas de este medio, Víctor Guiu ha trabajado el tema de la problemática del mundo rural. El ha dicho que la clave para evitar el éxodo rural es que la gente quiera quedarse. En parte lo acepto. Pero cómo contrapunto recuerdo una anécdota muy interesante de un masovero de la comarca de Morella. Yo estaba de director en el instituto de Morella y a un padre le dije que los alumnos de cou habían sacado muy buenas notas, y me dijo que para Morella mal. Me sorprendió. Y le pregunté por qué. y me dijo muy claro, pues todos se irán de Morella. Estudiarán en la universidad, unos serán médicos, otros abogados, otros profesores…y aquí no se podrán quedar, porque para ejercer sus titulaciones tendrán que irse a Castellón o Valencia. ..jo qué listo era y solo tenía estudios primarios el masovero