Todos estamos de acuerdo y a favor de una sociedad más sostenible, pero no a cualquier precio. Y, como en todos los aspectos de la vida, las prisas no son buenas.
El apagón del pasado lunes 28 de abril nos confirma lo que desde VOX llevamos tiempo avisando.
En pocos años, la Unión Europea y los Gobiernos de las naciones que la componen han centrado sus esfuerzos en darle la vuelta al mix energético en el menor tiempo posible y a toda costa, acabando con el modo de vida de muchas comarcas y familias, como sucedió con nuestra comarca.
Andorra-Sierra de Arcos sigue esperando el tan anunciado «Plan de Transición Justa».
Observamos que hay una gran cantidad de hectáreas en las que se están arrancando plantaciones de olivos, algunos de ellos centenarios, acabando con extensas zonas de regadío para sustituirlos por bastas extensiones negras de paneles solares.
Pero no solo no se ha tenido en cuenta esto, sino que tampoco han contemplado los desafíos que suponen para la estabilidad del sistema eléctrico.
La falta de capacidad de almacenamiento y la limitada capacidad de la red para absorber grandes cantidades de energía renovable pueden generar oscilaciones en la frecuencia y el voltaje, comprometiendo la estabilidad del sistema.
Desde el Gobierno se nos oculta información acerca de los motivos reales del apagón del día 28, no sabemos si por el miedo a las indemnizaciones millonarias o a reconocer la necesidad de mantener dentro del mix energías más estables, que permitan absorber estas oscilaciones y no dejen caer de nuevo el sistema eléctrico, como es el caso de las nucleares.
La energía nuclear fue reconocida hace un tiempo desde la UE como energía verde, aunque en España nos neguemos a ello.
La falta de información y la duración del corte aumentaron la preocupación entre la población y el tejido industrial, el cual también sigue esperando una respuesta y la toma de decisiones para evitar que esto vuelva a ocurrir, poniendo en el aire posibles inversiones ante la falta de seguridad del desarrollo normal de su actividad.
Las pérdidas económicas estimadas de la ineptitud del Gobierno de Sánchez se cifran en 1.600 millones de euros solo en España.
Es crucial invertir en la modernización y expansión de la infraestructura eléctrica y reinvertir la elevada carga fiscal que sufrimos los ciudadanos en inversiones de mejora de los servicios, incluyendo la mejora de la capacidad de almacenamiento y la ampliación de la red.
Aroha Rochela. VOX / Andorra


No puedo estar más de acuerdo y es que hasta un reloj roto acierta dos veces al día.