La unanimidad a favor del Clúster Maestrazgo hace tiempo que acabó y aunque Viento Alto y algunos representantes políticos afirmen un apoyo unánime, no es cierto, porque si no nosotros no estaríamos aquí. Nos cansamos de decir que no solo nos hemos presentado por los molinos y solo hace falta ver nuestros programas electorales, pero ya que insisten… Personas de diferentes pensamientos conformamos listas en varios pueblos con objetivos similares más allá de las renovables. Y formamos está alianza frente a las renovables y a lo que nuestros representantes políticos solo quieren ocultar: las voces «disruptivas». Cuando hasta personas de sus partidos nos preguntan cómo lo llevamos lo que aquí tenemos.

Las funciones de una corporación local y sobre todo de su principal figura, el alcalde, es representar a todos y cada uno de los vecinos. Pero no es ninguna mentira afirmar que este no es el caso en nuestros pueblos cuando intentan callar y ridiculizar a aquellos que no pensamos de la misma forma que algunos alcaldes o concejales. Porque no pasa nada por pensar diferente, en los pueblos pequeños parece que todos tengamos que ir a una, pero ¿qué gracia tendría? Al fin y al cabo, hay veces que da la sensación de que, en vez de representar a la ciudadanía, parece que representen a las empresas, con retribución o no eso ya es otro debate que circula por ahí. Cuando el beneficio final de un proyecto en un Ayuntamiento es el dinero y no las personas, las funciones de una administración pública se desvanecen del objetivo con el que fueron creadas.

Hablamos de planes pero realmente ni solo hay un plan A o B, ni un único tren. ¿Cuál ha sido realmente el plan A que ahora parece que no existe? Fácil respuesta: lo más cómodo desde un principio ha sido decir que solo existe el plan B. Los planes se crean y se desarrollan y no solo hay uno o dos. Somos nosotros los que debemos luchar por nuestros territorios, creyendo y apostando por él. Bien sabemos que nadie ha venido ni viene ni vendrá a ayudarnos. Pero no por eso debemos dejarle al primer postor que pasa lo que bien amamos. Solo nosotros podemos trabajar en colaboración con todos los vecinos, con mucho compromiso y menos habladurías. Vengan molinos o no, ese no es el camino para los pueblos que ven como la despoblación ya está en marcha. Solo observando, todo muere.

Quedan pocos días para conocer el futuro de nuestro territorio. Será una cosa u otra, felices para unos, y tristeza y enfado para otros. Y sin duda, si nuestro caso es el segundo, desde ese momento os aseguramos que pelearemos por cumplir la legislación y llegaremos hasta el final: ya está judicializado por irregularidades cometidas. Y desde luego, estaremos muy atentos a la fiscalización y el seguimiento del proyecto en los ayuntamientos y en las arcas municipales. Sabemos que Forestalia ha pasado el «marrón» al fondo de inversión CIP (Copenhagen Infrastructure Partners). Ahora la pregunta es si este va a darnos aquello que Forestalia nos prometió: empleos, dinero, luz gratis…

Sin duda, la justicia tiene mucho que decir, ya sea pronto o tarde, pues las irregularidades son claras y coherentes, e iremos al final con ello. Una sentencia judicial lo marcará todo, y no una autorización administrativa o unas expropiaciones y chantajes. Porque nunca me cansaré de decirlo: esto es una barbaridad, es innecesario y desmesurado. Produzcamos energía renovable sí, pero para nosotros, para nuestro autoconsumo, no para que se vaya a Madrid o Barcelona. Que siempre pasa igual con los recursos que tenemos en nuestra amada provincia. Y ya estamos cansados.

Ainhoa Gascón. Teruel Existe / Cantavieja