Lo de The Beatles, posiblemente, sea irrepetible. Para que se diera este fenómeno confluyeron muchos factores: el momento social, la gente que estuvo a su alrededor y, sobre todo, que se juntaran Paul, John, George, Ringo y Martin. El talento en sus composiciones está fuera de toda duda. Cualquier grupo de pop habría hecho carrera simplemente con haber compuesto tres de los temas que, en su ranking de calidad, estén entre el vigésimo y el quincuagésimo puesto. Es asombrosa la cantidad de hits que sacaron en estos doce discos, a los que habría que sumar varias canciones publicadas solo en sencillos y las que aparecieron en Magical Mystery Tour (algunas procedentes de esos singles).
Ha sido una gozada reescuchar y escribir sobre estos discos, y recuperar sentimientos que tenía olvidados.
Let It Be no es, ni de lejos, uno de mis discos favoritos, aunque tiene varias canciones que me encantan. En realidad, parece ser que fue la preparación para un concierto que nunca se realizó y que terminó sustituyéndose por la famosa actuación en la azotea del edificio de Apple Corps. En ese «improvisado» directo interpretaron, supongo que con la intención de incluir estas tomas en el disco, los siguientes temas: Get Back (tres veces), Don’t Let Me Down (dos veces), I’ve Got a Feeling (dos veces), One After 909 y Dig a Pony. De estas, se aprovechó íntegra la de One After 909; la de Dig a Pony tuvo que editarse en la introducción. También se incluyó en el álbum una versión de I’ve Got a Feeling que es una mezcla de las dos interpretaciones de la azotea.
La colaboración de Billy Preston fue un acierto, pero la producción de Phil Spector (invitado por Lennon y Harrison) me parece un error. Me duele especialmente lo que hizo con The Long and Winding Road: una canción preciosa que, en mi opinión, destrozó. No supo interpretarla; le habría sentado mejor un arreglo más desnudo. Let It Be es un disco de buenas canciones rodeado de decisiones cuestionables.
Por suerte, en Abbey Road decidieron no contar con colaboradores externos y volvieron a trabajar con Martin en la producción. Lástima que eso supusiera prescindir de Billy Preston, que habría encajado muy bien en ese disco.
Recuerdos. Últimamente han desaparecido varios amigos importantes de mi vida, entre ellos Iñaki Fernández, líder de la banda Green Apples, que hacían versiones de los Beatles. Héctor, el batería de los Apples, me confesó a principios de este año que cada vez que oye Across the Universe —que cantaba Iñaki— se le saltan las lágrimas. Los recuerdos van a su bola. Con esta cosa de los Beatles en la que he estado metido este 2025, he mostrado parte de mis recuerdos… parte de esos que se han quedado ligados a The Beatles para siempre.
FIN
Coco Balasch. Mi canción de hoy

