Es cierto que la última bonificación para los nuevos autónomos turolenses anunciada por el Gobierno de España es insuficiente para incentivar la economía de la provincia. De acuerdo también con que debería aplicarse a los autónomos que ya están instalados en el territorio y no solo a los que comiencen su actividad. También que debería ampliarse a más de tres años, pues en realidad, los nuevos autónomos en poblaciones de menos de 5.000 habitantes ya pagan esta cuota bonificada durante los dos primeros años, por lo que al final, sólo recibirían un año extra de esta ayuda. Aunque, eso sí, esta medida beneficiará a los autónomos que se instalen en las tres poblaciones turolenses de más de 5.000 habitantes: Teruel, Alcañiz y Andorra; que actualmente solo cuentan con un año de tarifa plana.

Quizá el debate sería si esas cuotas de inicio de actividad son adecuadas o si deberían ser de 0 euros tal y como ocurre en los nuevos autónomos en países europeos como Francia o Portugal. Pues, normalmente, hasta que no pasan 24 meses, un negocio no comienza a andar. Pero volviendo al anuncio del ministro de Seguridad Social, de José Luis Escrivá. Tras un largo camino para que las ayudas al funcionamiento en zonas despobladas puedan ser por fin una realidad, a veces también es necesario parar y agradecer que se tomen este tipo de medidas. Al menos es un punto de partida positivo para los empresarios turolenses. Un compromiso. Aunque respondan a la improvisación y sean totalmente insuficientes para seguir luchando contra la despoblación.

Y crean que conozco bien la vida del autónomo. Al igual que ocurrirá en muchos municipios turolenses, en mi pueblo, buena parte de la actividad económica no depende de grandes empresas, si no de pymes y autónomos que un día decidieron apostar por su territorio y mantener su pueblo vivo. Ser trabajador por cuenta propia a veces implica no tener vacaciones, estar disponible 24/7, pero también los impagos o la necesidad de complementar la actividad con un trabajo extra. Me he criado en una casa de autónomos y, al final, tras oponer mucha resistencia, he terminado por ser también uno de ellos. Esta bonificación será solo un parche, pero quizá a anime a algún joven a dar vida a su pueblo, aunque sea sólo durante unos años.

Evidentemente que son justas las reivindicaciones que se hacen desde el territorio. La rebaja del 20% de todos los costes laborales en los nuevos contratos en las empresas de zonas despobladas serían un buen incentivo para la contratación en pequeñas y medianas empresa de la provincia de Teruel.

Lucía Peralta. Zorros y gazapos