Desde hace un tiempo, intento buscar la manera de explicarle a mis sobrinos cómo era la sociedad hace un tiempo, tampoco tanto, y no encuentro la forma de explicarlo para que me puedan entender sin mirarme como un bicho raro o un ser sumamente antiguo.
El hecho es que uno ve la naturaleza con la que nos comemos los sapos hoy en día y no da crédito.
El mundo político que nos está gobernando, a todos los niveles, ha descubierto que ya pueden hacer lo que quieran y como quieran porque no se producirá ninguna reacción por parte de la población.
Invasiones y genocidios a nivel mundial de los cuales, no sólo somos meros espectadores, sino también cómplices.
Gobiernos y partidos políticos que sólo piensan en el beneficio económico propio, obtenido de manera ilícita y del cual, ya estamos vacunados, está normalizado, nos han acostumbrado tanto a este tipo de noticias que ya es parte de la normalidad.
Gente que las están pasando putas por diferentes motivos, incendios, riadas… y los políticos no responden, sólo crean conflictos, además de que nos vamos enterando de las externalizaciones de servicios básicos que después tienen sus consecuencias.
Cuando uno observa todo lo que nos están haciendo y valora la inacción de la población, piensa: «qué mal que lo hemos hecho».
Tengo la sensación de ser cómplice de una generación que ha borrado del mapa todo aquello que nos benefició en su día y nos trajo mejoras, así como el tener a los gobernantes en alerta.
Aquellas huelgas, manifestaciones, de las cuales fui cómplice cuando mi madre me venía a buscar a la escuela para ir a cortar carreteras, para pedir servicios y dignidad para el barrio, entre otras muchas…
Nos han enseñado a comernos los sapos, nos gusten o no, con políticas de penalizaciones desorbitadas por faltar al trabajo en un día de programación de huelga. Nos hemos vuelto cómodos y pensamos, si voy a tal manifestación estaremos los «raritos de siempre» y poca gente más.
A todo esto, ¿alguien me puede ayudar a explicarles a los jóvenes cómo eran las cosas antes de que nos cargáramos un salto generacional de lucha ciudadana?
Me siento cómplice, no tengo duda. El reto a día de hoy es muy potente para poder hacer conscientes a nuestros jóvenes de que se han de hacer cargo de algo que nosotros no hemos sido capaces de hacer…
David Valero. IU - Ganar / Castelnou


No me da miedo el ruido del poder, no me dan miedo los tanques, me da miedo el silencio del pueblo. Julio Anguita.
Hace unos meses asistí a una reunión en Castelnou en la que pude apreciar la asistencia de un buen número de personas jóvenes y de la cual salí gratamente ilusionado. Luego el día a día te demuestra que no están y que es como si «los jóvenes» hablaran otro idioma que que nosotros no somos capaces de hablar. Creo que todo esto tiene un trasfondo bien diseñado, la redes sociales, los medios de comunicación (que ellos no utilizan) pero de una u otra manera les llega el mensaje, que son sencillos, repetitivos hasta la saciedad, el mundo del ocio, quizás a veces la ley del mínimo esfuerzo fomentan que los jóvenes lleguen a la conclusión de que «es lo que hay» y es que las casualidades no existen. Por otro lado cuando participamos en las instituciones veo con ilusión que la gente joven que decide dar el paso del «compromiso» suelen ser los mejores porque son los mejor preparados y a veces los de la «antigua escuela» miran y escuchan con recelo esas renovadas energías. Gracias David por el análisis y esperemos que en un futuro no muy lejanos nuestros jóvenes hagan suyo el futuro porque les pertenece.
Completamente de acuerdo contigo, David.
Para mi uno de los mayores problemas empieza aquí,
Resulta que Alemania por poner un ejemplo, tiene aproximadamente 84 millones de habitantes y España sobre 49 millones y resulta que en España tenemos 300.000 politicos más que en Alemania y esto no me lo invento, está en la prensa.
Un estudio interno elaborado por asesores de la Presidencia del Gobierno desvela que España
es el país europeo con mayor número de políticos con cargos públicos por habitante de toda
Europa. Estos políticos se encuentran trabajando a todos los niveles de la administración.
Tenemos 300.000 políticos más que Alemania, trabajando a costa del presupuesto, y el doble
que Italia y Francia.
En el caso de las organizaciones sindicales, en España contamos con 65.130 liberados sindicales. Las patronales cuentan con 31.210 personas empleadas con responsabilidad en la dirección política de sus organizaciones.
No hablemos de la cantidad de gente que hay en Diputaciones, comarcas, ayuntamientos con sus correspondientes asesores en muchos de los casos.
Por otro lado tampoco es normal, que en este país falten diariamente a su puesto de trabajo 1.000.000 de trabajadores sin justificar.
Por supuesto la dejadez de los españoles es descomunal, no nos manifestamos por nada, pero claro para que el trabajador se manifieste, hay alguien que tiene que organizarlo, y esos que lo tienen que organizar están todos comprados por los políticos.
También sobran muchas paguitas, hay gente que las necesitan y comprendo que las cobren, pero hay mucha gente bien acomodada y que también las cobran bien por enchufismo u otros motivos muy oscuros.
Un saludo
Mientras los sindicatos sigan amaestrados a base de subvenciones, los políticos estén más preocupados de colocarse ellos mismos que de defender a nadie, y las televisiones funcionen como nidos de mercenarios y sus cortesanas, a cargo del Gobierno, no habrá revuelta alguna. Si lo que quiere es follón, no lo busque en esta calma anestesiada, espere a que gane la derecha y verá cómo la gente recupera de golpe las ganas de salir a la calle a reventarlo todo. Su generación se recupera fácil.
👍
Ya ves!!! a ver si gobierna ya la izquierda…