Que en la franja oriental de Aragón colindante con Cataluña y parte de Castellón se hable catalán no es algo extraño, como tampoco lo es que se hable gallego en la franja occidental de Asturias, León y Zamora colindante con Galicia.

Este hecho tan evidente y documentado siempre se ha vivido con normalidad dado que los matarranyencs no cambiamos de lengua cuando vamos a Lérida, Castellón o Valencia. De hecho, el catalán de Calaceit se parece más al de Horta de Sant Joan que al de Maella, el catalán de La Portellada se parece más al de Benicarló que al de La Ginebrosa. De este modo, cuando el xapurriadismo dice que se habla la misma lengua en el Mesquí y el Matarranya está admitiendo que hablamos la misma lengua que en Cataluña y Valencia.

Compartir lengua con nuestros vecinos ha sido considerado históricamente como algo tan normal que podemos encontrar documentos como el del 21 de febrero del 1637, cuando los jurados de Arenys de Lledó escribían (en documento conservado en el archivo diocesano de Tortosa y reproducido por Enric Querol) a la curia tortosina pidiendo que en esta villa se predicara en catalán debido a que:

Los vehïns i habitadors d'ella entenen la llengua catalana, perçò que en dita vila se parla dita llengua i's crien ab ella, perçò que encara que sia de Aragó, està a la frontera de Cathaluña y se té contribució ab los catalans. I és cert que moltes persones de dit poble, en particular dones i minyons i alguns hòmens, no entenen enterament la llengua castellana conforme la catalana que tots universalment, com té dit, la entenen bé, per lo que judica que serà més convenient i del servei de Déu que es predique en català

Es decir, en el siglo XVII en Arenys de Lledó se pedía predicar en catalán dado que era la lengua vernácula y sus vecinos no entendían el castellano.

De hecho, en el siglo XIV eran comunes los textos notariales del Matarranya escritos en catalán y los de Alcañiz en aragonés, dando muestra de una convivencia y respeto a las lenguas propias que no se dan a día de hoy a nivel oficial. Dicho de otro modo, en el siglo XIV los matarranyencs tenían más derechos lingüísticos que en 2025. La realidad siempre supera la ficción.

El pancastellanismo en Aragón ha trabajado duro durante siglos para conseguir que a día de hoy buena parte de los aragoneses vean con extrañeza y cierto desprecio las lenguas propias de Aragón, aragonés y catalán, que además se hablaban aquí antes que el castellano.

Reconocerán este tipo de movimientos pancastellanistas por cómo hacen referencia a las lenguas minoritarias, con nombres ridículos o peyorativos que dejan claro que el castellano es una lengua y lo demás son fablas o chapurreados. También los reconocerán por cómo tapan la castellanización hablando de un teórico pancatalanismo que en Aragón ni está ni se le espera.

El xapurriadismo niega cualquier relación cultural y lingüística con Cataluña pero, para su desgracia, la mayoría de sus propios integrantes tienen apellidos toponímicos catalanes, una muestra más de que el catalán llegó a la zona del Matarranya y del Mesquí con una mayoría de repobladores catalanohablantes en el siglo XII, tal como nos explica la Universidad de Zaragoza.

Todos ustedes conocen a multitud de personas del Matarranya y del Mesquí con apellidos toponímicos catalanes como ABELLA, AGUILÓ, ALBESA, ALBIOL, ALCOVER, ALENTORN, ANGLÉS, ANGUERA, BALAGUER, BARBERÀ, BONDÍA, BURGUÉS, CALAF, CAMARASSA, CARDONA, CELMA, CENTELLES, CERVERA, CLARAMUNT, CLUA, ESPALLARGUES, FÍGOLS, FONTCUBERTA, GUIMERÀ, LLERDA, MIRALLES, MOLSOSA, OLLERS [OLLÉS], OMEDES, PALLARÉS, PINÓS, PONS, PRADES, PRATS, PUJALT, QUEROL, RAJADELL, ROSELLÓ, SANTESMASSES, SEGARRA, SIURANA / SEGURANA, SORRIBES, SUNYER, TORÀ, TREMP, ULLDEMOLINS, VALLS, VERGÓS, VILAGRASSA, VILALTA, VIVER... zonas y pueblos catalanes donde a día de hoy aún se habla un catalán occidental prácticamente calcado al del Matarranya. El Karma es implacable.

Pero no se preocupen amigos pancastellanistas, seguimos siendo igual de aragoneses y españoles aunque tengamos apellidos catalanes y hablemos la misma lengua que catalanes y valencianos.

Carlos Rallo Badet. Calaceite. Correo del Lector