La pasada semana el Partido Popular de Teruel acusaba al PSOE de abandonar a Andorra y su comarca tras el cierre de la central térmica. Lo curioso es que tengan la desfachatez de hacer esta afirmación después de dos años y medio en el Gobierno de Aragón sin mostrar ningún apoyo ni iniciativa alguna para nuestra comarca.

Un ejemplo claro de abandono de nuestra zona por parte del Gobierno de Azcón fueron las palabras de su Consejero de Fomento, cuando calificó de «no prioritaria» la pista minera que une Ariño con Andorra. Una vía fundamental para el desarrollo integral de esta comarca, por la que transcurre el transporte escolar, sanitario y de todo tipo, y por donde transitan además, diariamente, alrededor de 250 trabajadores y trabajadoras de diferentes empresas, algunas instaladas después del cierre del complejo minero-eléctrico.

Miente el PP cuando dice que no se han buscado alternativas. Y hay ejemplos visibles que están en marcha y que han recibido ayudas del Gobierno de España para su implantación, como JV20FOREST en Andorra, con 54 trabajadores actualmente, o FORGASA en Ariño, con 40 trabajadores. Ahí está el empleo creado por SAMCA y PAMESA con la extracción de arcillas en Estercuel, o el que creará MBC Factory o Thermowaste, que están en plena implantación. Sin olvidar el proyecto «Catalina» para la producción de hidrógeno verde, que sigue dando pasos para su puesta en marcha, y el plan de acompañamiento del Nudo Mudéjar por parte de Endesa que, aunque más lento de lo que nos gustaría, sigue adelante.

Todos estos proyectos son realidad gracias al apoyo de los ayuntamientos, el impulso del Gobierno de Aragón anterior liderado por el PSOE y las ayudas del Gobierno de España. El PP, mientras tanto, ha estado eludiendo sus responsabilidades con estos pueblos, tan aragoneses como otros.

Tampoco me quiero olvidar de otra de las tropelías que ha cometido el PP en estos dos años y medio de desgobierno contra los pueblos mineros, como ha sido la eliminación de las partidas del FITE denominadas «Alternativa MINER». Estas ayudas tenían un importe de 4 millones de euros, a las que podían optar los ayuntamientos mineros y aledaños, así como las empresas. Han sido una herramienta clave para ayudar a diversificar la economía, fomentar nuevas iniciativas empresariales y garantizar la calidad de vida de nuestros habitantes.

Su eliminación es, sin duda, una señal alarmante de que el Gobierno de Azcón no prioriza el bienestar de nuestros pueblos, que siguen necesitando la implicación de todas las administraciones, incluyendo por supuesto la autonómica. La dignidad y el desarrollo de los pueblos mineros dependen de ello.

Joaquín Noé. PSOE / Ariño