Qué dura es la vida rural y cada día vamos a peor. No hace mucho tiempo, en mi municipio, Castelnou, teníamos la posibilidad de disponer de un autobús que nos llevaba y nos traía a Alcañiz. Esto se ha esfumado, ya no existe, de hoy para mañana.

Para que una persona de Castelnou se pueda desplazar a Alcañiz con transporte público, ha de tomar un autobús que la llevará a Híjar a las 07:29 h, y una vez en Híjar, tendrá el privilegio de tomar un autobús dirección Alcañiz a las 08:51 h. Tendrá tiempo más que suficiente para tomar un café, todo un detalle…

Para regresar a Castelnou, no podrá hacerlo desde Híjar hasta las 16:11 h, todo un lujazo…

Entiendo el discurso y la realidad de lo deficitario que puede llegar a ser un servicio así para el uso que le podamos llegar a dar, pero no sé cómo se podría encontrar un término medio.

¿Se imaginan ustedes una persona que necesite trabajar fuera de su pueblo y no disponga de carnet de conducir y vehículo?

Esto en lo que se refiere a comunicaciones. Ahora entramos en el tema servicios de emergencias.

El otro día, se cayó una vecina en el jardín del pueblo, dándose un golpe en la cabeza que provocó que no parara de sangrar. De inmediato llamamos al 112. A los 20 minutos aproximadamente llegó un coche con sanitarias que la pudieron atender, además, muy bien. Suerte que disponemos de un modesto centro médico y algún responsable llevaba la llave encima. Pero tanto la ambulancia como la Guardia Civil tardaron 45 minutos, venían desde Andorra porque no había ningún servicio disponible más cercano.

En este sentido, sí que me muestro implacable y no tengo dudas: se ha de buscar una solución rápida y dotar los cuarteles del personal necesario, así como dotar los Centros de Salud y Hospitales de ambulancias y su personal correspondiente para cubrir unos servicios mínimos. ¡Basta ya de recortes!

¿Cómo queremos repoblar nuestros pueblos ofreciendo estos servicios y esta garantía de vida?
¿Hasta dónde llegaremos con estas políticas de abandono?

Lo digo sinceramente, personalmente y en determinados momentos, me planteo como una inconsciencia vivir en este entorno y con estas garantías de seguridad, personal y vital.

David Valero. GANAR - Castelnou