Llega la primavera, estamos en Semana Santa. Son los días centrales del año. Los días de referencia. Son los días en los que los calandinos los vivimos con especial devoción, entusiasmo y pasión.

Cuando el pasado día 26 de mayo, los calandinos decidieron con su voto que fuera Alcalde de mi pueblo, lo primero que me vino a la mente fue pensar cómo sería el momento único de dar inicio a la Rompida de la Hora.

Lamentablemente este año no ha podido ser. Un virus, el virus coronavirus Covid-19 se instaló en España, y con ello el desconcierto, la crisis sanitaria, el estado de alarma y el confinamiento en nuestras viviendas.

Por consecuencia, los días de Semana Santa van a ser diferentes. No por ello, van a dejar de ser especiales para los calandinos.

La Coordinadora de la Semana Santa, el cura párroco y el Ayuntamiento de Calanda trabajamos juntos con la ilusión de hacer una Semana Santa ejemplar.

Una Semana Santa respetuosa con la situación que nos toca vivir y con el compromiso de que los calandinos toquemos nuestro tambor y bombo desde nuestras casas, ataviados con nuestras túnicas.

Y ello será posible gracias al trabajo, colaboración y compromiso de todos los calandinos que mostramos con orgullo el por qué del sentir de nuestra Semana Santa como una Semana Santa conocida y reconocida universalmente.

Por eso, estos días próximos a la celebración, son días de nostalgia, de sentimientos contraídos, días excépticos. Días en los que lamentablemente no vamos a poder estar en las calles, juntos, con nuestra gente disfrutando de nuestra fiesta mayor.

Son días en los que vamos a sentir ese cosquilleo que te produce el no ver desfilar a los putuntunes por nuestras calles, o esa noche especial de Jueves Santo en la que nos disponemos a salir a la Plaza de España para a eso de las 00.00 comenzar la Procesión del Vía Crucis al Monte Calvario.

O ese momento especial. El momento del inicio de Romper la Hora. Un momento en el que todos recordamos a familiares y amigos que no se encuentran físicamente entre nosotros pero que todos tenemos en nuestra mente. O esos últimos momentos del Sábado Santo antes del cese definitivo de nuestros tambores y bombos.

Por ello esta Semana Santa va a ser diferente. Y también va a ser especial. Van a ser unos días para sentir la Semana Santa en nuestro interior, reflexionar y exteriorizar el sentimiento y pasión de lo que significa.

Llegará el 2021, y con él su Semana Santa. La Semana Santa en la que nos volveremos a encontrar con los calandinos ausentes. La Semana Santa donde volveremos a salir a las calles con nuestros tambores y bombos para disfrutar con nuestros amigos. La Semana Santa de la ilusión, del sentimiento y de la pasión. Que no falte nadie. Ya queda menos. Os esperamos.

Alberto Herrero – Alcalde de Calanda