Muchas veces se cuestiona el papel que juegan las asociaciones en una sociedad que cada vez tiende más a la individualidad y a la inmediatez. Pero solo hay que pararse un momento para darse cuenta del indudable protagonismo que tienen en el ámbito cultural, político y económico que nos rodea. Y el pasado sábado, en Calanda, tuvimos la suerte de comprobar la importancia de las asociaciones en nuestra tierra.
Cuatro años llevaban esperando los más de trescientos músicos procedentes de diferentes puntos de Aragón para reencontrarse en una nueva edición del Juntón. Y la espera mereció la pena porque tanto artistas como colaboradores y público disfrutamos de una propuesta cultural de calidad, llena de sorpresas que cautivaron la atención de los asistentes y el interés de niños y mayores.
Esta idea original de unir a diferentes agrupaciones musicales de cuerda de Aragón en un acto multitudinario surgió de uno de los compositores e intérpretes más activos del panorama musical aragonés, Sergio Aso, que, bajo la Asociación Proyecto Juntón ha dado forma a esta dinámica propuesta. Las actividades se desarrollaron durante todo el sábado con talleres, ensayos, la comida de convivencia y el acto principal que tuvo lugar a partir de las diez y media de la noche.
La actuación central estuvo dirigida por el gran maestro de ceremonias Pedro Endolz, protagonista de la próxima edición de Las Bodas de Isabel. Peluca de rizos y cara empolvada al estilo barroco, Pedro aportó el punto de humor y surrealismo al encuentro. Encarnó en el escenario al compositor calandino Gaspar Sanz y al artista Salvador Dalí al que se le escapó, entre las risas del público, las desavenencias que mantuvo con Luis Buñuel.
La danza Españoleta de Gaspar Sanz fue la elegida para abrir la noche, a la que siguieron obras de la inmensidad de Venezia o la ambición de Samba Quica, la cual fue dirigida por el director invitado Rafael Lapuente. No faltó el guiño al cineasta calandino con la interpretación de diversas bandas sonoras como Rocky, Desperado o Coco, entre otras.
Y así, entre carcajadas y piezas musicales, surgieron las colaboraciones con otras asociaciones del municipio como la Coral Calandina, la Banda de Música Gaspar Sanz o el grupo de Jota de la Asociación Cultural El Cachirulo que pusieron el broche a un encuentro inmejorable. Un encuentro que dio valor a la cultura local y que, como no podía ser de otra manera, contó con el apoyo no solo de los comercios y empresas de Calanda sino también del Ayuntamiento quien mantuvo su colaboración prometida desde antes de la pandemia. Y es que como Sergio Aso recordó, es difícil arrancar estas propuestas culturales y moverlas entre pequeños pueblos, tarea imposible sin el compromiso del Ayuntamiento. Así que, desde aquí, nuestro aplauso a todos esos consistorios que, como el de Calanda, apoyan el arte, la cultura y el asociacionismo, porque dinamizan nuestros municipios, promueven propuestas de calidad y no dejan escapar el talento local porque… ¿Quién sabe si de este encuentro no surge el próximo Gaspar Sanz del siglo XXI?
El sábado en Calanda comprobamos, una vez más, que los pequeños esfuerzos individuales son capaces de promover acciones muy grandes. ¡Enhorabuena a todos los participantes porque ésta es la verdadera esencia del asociacionismo!
Nieves Ballestero. Gerente Asociación Turismo Bajo Aragón

