En 1923 el alcalde de Fórnoles, José María Bel, buscaba un médico para su pueblo y no dudó en publicar un anuncio en La Vanguardia en el que sin reparos especificaba que era un pueblo de habla catalana. El anuncio decía así:

"MÉDICO. Se necesita para pueblo de la provincia de Teruel, lindante a la de Tarragona, de habla catalán, de 800 habitantes, con pocas masías, 5.000 pesetas anuales pagadas por trimestres vencidos por el ayuntamiento en concepto de igualas y titular, cerca de buenas vías de comunicación. Solicitudes al señor alcalde de Fórnoles, hasta el 30 del corriente."

En esa época, antes de la guerra y de que la lengua se usara como arma política era normal aceptar que hablamos variantes de la misma lengua que los catalanes y valencianos sencillamente porque era una cosa evidente. Gracias a las personas más mayores sabemos que para referirse a nuestra lengua se solían usar términos como "la nostra llengua" pero nunca términos despectivos como "chapurreau" que es un término moderno que no aparece documentado hasta el siglo XX. Sin embargo el término catalán para nuestras variantes se documenta desde el siglo XVI.

Solo las manipulaciones políticas del pancastellanismo han hecho que algo tan evidente como que en Fórnols, Lleida, Morella y Vinaròs se hable la misma lengua sea un tema incómodo o tabú.

Entre 1923 y la actualidad ha pasado una guerra y un posterior proceso de ridiculización y división de las lenguas históricas de Aragón, aragonés y catalán. Este proceso tuvo como objetivo enaltecer el castellano para tener así un elemento más de cohesión social y para lograrlo solo fue necesario inculcar que las lenguas minoritarias eran simples chapurreados, fablas inconexas que por supuesto no podían formar una lengua. Sin embargo lo único que chapurreaban la mayoría de aragoneses que tenían el catalán y el aragonés como lengua materna era el castellano que en esa época aún no dominaban.

Pd: Gracias a Pedro J. Bel Caldú y Natxo Sorolla por facilitar el anuncio.

Carlos Rallo Badet. CALACEITE. Correo del Lector